Cómo observar el eclipse solar en España sin dañar tu vista, según ópticos-optometristas
Este sábado 29 de marzo, España presenciará uno de los fenómenos astronómicos que más llama la atención de los entusiastas. Un eclipse solar parcial...

Este sábado 29 de marzo, España presenciará uno de los fenómenos astronómicos que más llama la atención de los entusiastas. Un eclipse solar parcial oculta parte de este astro, dándole la apariencia de una luna creciente que no es propia ni habitual. De hecho, este evento solo podrá ser visto desde ciertas regiones específicas del mundo, como España, Groenlandia e Islandia y parte de los océanos Atlántico y Ártico. Según el Observatorio Astronómico Nacional, el eclipse tendrá lugar a lo largo de la mañana, entre las 10:48 y las 12:33, tomando de referencia Madrid.
Sin embargo, a diferencia de lo que muchos creen, para avistar un eclipse no basta solo con mirar al cielo, aunque está vez, debido a la hora, el Sol estará a bastante alto en el cielo, lo que permitirá una observación más sencilla. Los eclipses solares pueden poner en riesgo tu vista debido a la radiación solar que contiene una serie de elementos, como los rayos ultravioleta o infrarrojos, que pueden dañar el ojo incluso de manera permanente
Cómo ver el eclipse solar sin poner en riesgo tu vista
El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) ha elaborado una serie de recomendaciones con el fin de evitar riesgos para la salud visual a la hora de observar este acontecimiento astronómico. Como primera medida, se recomienda utilizar gafas de eclipses homologadas. “Aunque se trata de un hecho fascinante, es fundamental extremar las precauciones, ya que la observación directa del eclipse sin la protección adecuada puede causar daños irreversibles en la visión”, explica el presidente del CGCOO, Juan Carlos Martínez Moral.
Las gafas de protección solar convencionales no son suficientes para observar directamente el sol. De hecho, las radiografías o cristales ahumados tampoco funcionan ante el riesgo. Solo deben utilizarse gafas de eclipse certificadas bajo la norma internacional ISO 12312-2, que garantizan una protección eficaz contra la radiación solar. También es importante recordar que, cuando usamos telescopios, cámaras o prismas estos deben contar con filtros solares homologados.
Cabe mencionar que se deben evitar métodos caseros, en especial respecto a los niños, que necesitan estar acompañador por un adulto responsable y contar con todos las medidas de seguridad. Mirar directamente al sol, bajo cualquier circunstancia, causa lesiones en la retina y aunque los daños pueden no ser inmediatos, se manifiestan con el tiempo, según explica Martínez Moral.
El método de la proyección indirecta para ver eclipses
Una de las formas más seguras de observar el eclipse es la proyección estenopeica, un método que consiste en proyectar la imagen del sol a través de un pequeño orificio sobre una superficie. También se puede emplear la proyección con un telescopio sin mirar directamente por el ocular. Esta forma es la única forma que puede hacerse en casa, contando con una caja larga, un pliego de papel de aluminio, un alfiler y una hoja blanca de papel. Para fabricar una cámara estenopeica deben seguirse los siguientes pasos:
- Haz un agujero en la caja, de manera circular o rectangular.
Es recomendable que el color al interior de la caja sea negro para mejor visibilidad. - Recorta un pedazo de papel aluminio y pégalo en la caja, en el lugar por donde entrará la luz.
- Con el alfiler haz un agujero en el centro donde está el trozo de papel aluminio (cuanto más pequeño sea el agujero más nítido será la imagen).
- Con celo negro debes tapar el estenopo, de manera que no entre luz mientras no esté buscando el reflejo del fenómeno natural.
- Coloca al interior de la caja una hoja blanca o papel del mismo color para observar con precaución el eclipse parcial del sol.
Las imágenes de los orificios estenopeicos son bastante tenues y pequeñas. Puedes ampliar la imagen del Sol utilizando un par de binoculares. Pero jamás debes mirar a través de los prismáticos, esta acción acarrea daños irreversibles en los ojos.