Así puedes calcular el impuesto de transmisiones patrimoniales de tu coche

El ITP está cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que su gestión, cuantía y exenciones varían según el lugar de residencia del compradorEspaña se afianza como referente europeo en seguridad vial Cuando se adquiere un coche de segunda mano a un particular —es decir, no a un concesionario—, el comprador está obligado a pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este tributo, aunque es de carácter estatal, está cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que su gestión, cuantía y exenciones varían según el lugar de residencia del comprador. Qué grava el ITP y quién debe pagarlo El ITP grava la transmisión de bienes entre particulares. En el caso de los coches, recae exclusivamente sobre el comprador. No se paga este impuesto si el vehículo se adquiere a un profesional o empresa, en cuyo caso se aplica el IVA. Tampoco en operaciones como herencias, donaciones o algunas transmisiones entre familiares, aunque en estos casos pueden intervenir otros impuestos como el de Sucesiones y Donaciones. Cada comunidad tiene sus propias normas El tipo impositivo varía entre el 4% y el 8%, según la comunidad autónoma. Por ejemplo, en Madrid, País Vasco, Aragón, Navarra o Murcia se aplica un 4%, mientras que en Andalucía, Galicia, Asturias, Cantabria o Castilla y León puede alcanzar el 8 %, aunque algunas aplican tipos reducidos para vehículos con baja potencia fiscal. En otras regiones, como Cataluña, no se paga si el coche tiene más de 10 años y su valor no supera los 40.000 euros. Cómo se calcula El cálculo del ITP se basa en el valor fiscal del coche, que publica el Ministerio de Hacienda cada año en el Boletín Oficial del Estado. A ese valor se le aplica un coeficiente reductor en función de la antigüedad del vehículo, que puede llegar al 90 % si el coche tiene más de 12 años. Tras esa reducción, se aplica el tipo impositivo autonómico correspondiente. Para ilustrar cómo se aplica este tributo: un coche valorado en 14.100 euros según tablas oficiales, con más de doce años, podría tener una base imponible de solo 1.410 euros tras aplicar una reducción del 90%. Si se adquiere en Madrid, donde el tipo es del 4%, el impuesto a pagar sería de 56,40 euros. La cantidad final puede variar notablemente según la comunidad y las características del coche. Qué documentación se necesita Para pagar el ITP es necesario contar con el permiso de circulación, la ficha técnica del vehículo y el contrato de compraventa. También hay que presentar el modelo 620 (si el trámite es presencial) o el modelo 621 (si se hace online). Algunas comunidades permiten realizar todo el proceso por vía telemática con certificado digital, mientras que otras requieren cita previa en oficinas liquidadoras. Existen excepciones en las que el ITP no se aplica. No se paga si el coche se compra a un profesional, si se recibe por herencia o donación, o en ciertos casos entre familiares. Además, algunas comunidades ofrecen exenciones o bonificaciones a personas con movilidad reducida o para determinados tipos de vehículos. Es fundamental revisar las condiciones específicas de la comunidad donde se va a realizar la transferencia.

Abr 2, 2025 - 13:42
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Así puedes calcular el impuesto de transmisiones patrimoniales de tu coche

Así puedes calcular el impuesto de transmisiones patrimoniales de tu coche

El ITP está cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que su gestión, cuantía y exenciones varían según el lugar de residencia del comprador

España se afianza como referente europeo en seguridad vial

Cuando se adquiere un coche de segunda mano a un particular —es decir, no a un concesionario—, el comprador está obligado a pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este tributo, aunque es de carácter estatal, está cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que su gestión, cuantía y exenciones varían según el lugar de residencia del comprador.

Qué grava el ITP y quién debe pagarlo

El ITP grava la transmisión de bienes entre particulares. En el caso de los coches, recae exclusivamente sobre el comprador. No se paga este impuesto si el vehículo se adquiere a un profesional o empresa, en cuyo caso se aplica el IVA. Tampoco en operaciones como herencias, donaciones o algunas transmisiones entre familiares, aunque en estos casos pueden intervenir otros impuestos como el de Sucesiones y Donaciones.

Cada comunidad tiene sus propias normas

El tipo impositivo varía entre el 4% y el 8%, según la comunidad autónoma. Por ejemplo, en Madrid, País Vasco, Aragón, Navarra o Murcia se aplica un 4%, mientras que en Andalucía, Galicia, Asturias, Cantabria o Castilla y León puede alcanzar el 8 %, aunque algunas aplican tipos reducidos para vehículos con baja potencia fiscal. En otras regiones, como Cataluña, no se paga si el coche tiene más de 10 años y su valor no supera los 40.000 euros.

Cómo se calcula

El cálculo del ITP se basa en el valor fiscal del coche, que publica el Ministerio de Hacienda cada año en el Boletín Oficial del Estado. A ese valor se le aplica un coeficiente reductor en función de la antigüedad del vehículo, que puede llegar al 90 % si el coche tiene más de 12 años. Tras esa reducción, se aplica el tipo impositivo autonómico correspondiente.

Para ilustrar cómo se aplica este tributo: un coche valorado en 14.100 euros según tablas oficiales, con más de doce años, podría tener una base imponible de solo 1.410 euros tras aplicar una reducción del 90%. Si se adquiere en Madrid, donde el tipo es del 4%, el impuesto a pagar sería de 56,40 euros. La cantidad final puede variar notablemente según la comunidad y las características del coche.

Qué documentación se necesita

Para pagar el ITP es necesario contar con el permiso de circulación, la ficha técnica del vehículo y el contrato de compraventa. También hay que presentar el modelo 620 (si el trámite es presencial) o el modelo 621 (si se hace online). Algunas comunidades permiten realizar todo el proceso por vía telemática con certificado digital, mientras que otras requieren cita previa en oficinas liquidadoras.

Existen excepciones en las que el ITP no se aplica. No se paga si el coche se compra a un profesional, si se recibe por herencia o donación, o en ciertos casos entre familiares. Además, algunas comunidades ofrecen exenciones o bonificaciones a personas con movilidad reducida o para determinados tipos de vehículos. Es fundamental revisar las condiciones específicas de la comunidad donde se va a realizar la transferencia.

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