Todas las contraindicaciones que tiene el consumo de magnesio
Si bien este mineral es fundamental para 300 reacciones bioquímicas en el cuerpo, su consumo desmedido puede ocasionar desde diarreas a casos severos de arritmias

El magnesio es un mineral esencial para el funcionamiento del cuerpo humano. Su presencia es clave en más de 300 reacciones bioquímicas, entre las que se incluye la regulación de la función muscular y nerviosa, el mantenimiento del ritmo cardíaco estable y la producción de energía. Debido a su importancia, muchas personas recurren a suplementos de magnesio para cubrir posibles deficiencias y mejorar su bienestar general.
Sin embargo, su consumo no está exento de riesgos. Si bien su ingesta a través de los alimentos es segura y beneficiosa, el exceso de este mineral en forma de cápsulas puede generar efectos secundarios como problemas gastrointestinales, alteraciones en la presión arterial e, incluso, complicaciones cardíacas en personas con enfermedades preexistentes. Por eso, antes de incorporar suplementos de este mineral a la rutina diaria, es fundamental conocer sus posibles contraindicaciones.
Según los expertos del portal especializado en salud Aldous, algunos de los efectos secundarios más comunes son:
- Diarrea y malestar gastrointestinal: el magnesio tiene un efecto laxante natural que, en dosis elevadas, puede provocar problemas digestivos como dolor estomacal, náuseas y calambres abdominales. Consumirlo junto con una comida principal podría reducir este efecto.
- Baja presión arterial (hipotensión): su capacidad para relajar los vasos sanguíneos puede provocar una disminución de la presión arterial, lo que en algunas personas podría generar mareos o fatiga.
- Somnolencia y fatiga: algunas personas experimentan una sensación de cansancio o sueño después de ingerir suplementos de magnesio, especialmente en dosis elevadas.
- Debilidad muscular y disminución de reflejos: un exceso de magnesio puede afectar el sistema neuromuscular, lo que debilita los músculos y ralentiza los reflejos; en casos graves puede derivar en parálisis respiratoria.
- Arritmias cardíacas y bradicardia: aunque este mineral es clave para la salud cardiovascular, un exceso en el organismo podría causar ritmos cardíacos irregulares o demasiado lentos.
Aunque la mayoría de las personas toleran bien el magnesio en cantidades normales, existen ciertos grupos que deben tener especial precaución antes de consumir suplementos:
- Personas con insuficiencia renal: quienes padecen enfermedades renales pueden acumular magnesio en el organismo, lo que podría alcanzar niveles tóxicos y causar efectos graves como problemas cardíacos o respiratorios.
- Pacientes con enfermedades tiroideas: un consumo excesivo de este mineral puede interferir en la absorción de minerales esenciales como el calcio y el yodo, necesarios para la producción de hormonas tiroideas.
- Personas que toman ciertos medicamentos: el magnesio puede interactuar con fármacos y reducir su efectividad, por lo que es clave consultar a un médico antes de combinarlo con: bisfosfonatos, antibióticos y diuréticos.
¿Por qué algunas personas no pueden obtener la cantidad de magnesio necesario a través de la alimentación?
El magnesio se encuentra presente en las legumbres, nueces y semillas, cereales integrales, hortalizas de hojas verdes y lácteos como el yogur o la leche. A pesar de que pueda incorporarse a través de una amplia variedad de alimentos, muchas personas no alcanzan la cantidad diaria recomendada.
Esto puede deberse a una alimentación poco equilibrada, el consumo excesivo de ultraprocesados o ciertos factores que afectan la absorción del mineral en el organismo. Además, algunas condiciones médicas, como problemas gastrointestinales, diabetes o enfermedades renales, pueden interferir en su correcta asimilación, lo que aumenta el riesgo de deficiencia.