Tindersticks: “Las canciones vienen y te buscan, y uno las acepta o no”
Tindersticks es un bicho raro. No en el sentido extravagante o transgresor, sino en esa casta de bandas que parecen operar en una dimensión paralela, donde la melancolía es arte, la introspección un show y la sofisticación un acto de silenciosa irreverencia. Desde su debut en 1993, el grupo británico liderado por Stuart Staples ha [...] Ver más noticias en Indie Hoy.


Tindersticks es un bicho raro. No en el sentido extravagante o transgresor, sino en esa casta de bandas que parecen operar en una dimensión paralela, donde la melancolía es arte, la introspección un show y la sofisticación un acto de silenciosa irreverencia. Desde su debut en 1993, el grupo británico liderado por Stuart Staples ha sabido construir un universo sonoro propio, alejándose de sus contemporáneos: una copla de cuerdas susurrantes, órganos espectrales y una voz de barítono que parece flotar en la penumbra de un bar desolado.
Actualmente, la banda está presentando Soft Tissue, su decimocuarto álbum de estudio publicado en septiembre de 2024. Se trata de un trabajo que carga con el peso de la experiencia, pero no renuncia al hambre de la experimentación.
“Queríamos un álbum que tuviera la alegría y la interacción de la banda tocando en vivo, pero que también fuera más abierto a experimentar con el sonido”, cuenta Staples en conversación con Indie Hoy sobre la composición de este nuevo material, antes de presentarlo el sábado 12 de abril en el Teatro Ópera. Y vaya que lo lograron. Canciones como “New World” y “Always a Stranger” encapsulan esa tensión entre lo familiar y lo inesperado, equilibrando la calidez de lo orgánico con la inquietud de la manipulación sonora.
La creación de este disco fue impulsada por las contrastantes experiencias que la banda tuvo al grabar sus dos álbumes anteriores: No Treasure But Hope (2019), un disco registrado en vivo que Staples define como “naturalista”, y Distractions (2021), en cambio, una obra profundamente experimental, gestada en los tiempos muertos de la pandemia y alimentada por una inquietud latente. “A partir de estos dos discos, Soft Tissue comenzó a tomar fuerza como idea -señala Staples-. Nos pareció interesante la idea de combinar estos dos enfoques diferentes para hacer un disco completamente nuevo”.
El cantante y guitarrista está convencido de que Tindersticks no ha hecho otra cosa que evolucionar y mejorar con el paso de los años, hasta el punto de creer que actualmente se encuentran en su mejor momento. “La forma en que nos sentimos juntos, la forma en que interactuamos en el escenario, creo que eso fue creciendo y mejorando durante los últimos 10 o 12 años -asegura-. Y con este último álbum de estudio, creo que se dio un gran paso”.
Lo que dice tiene sentido: el presente del grupo es un reflejo de una conexión musical y humana cada vez más profunda entre sus integrantes. “En este momento, acabamos de hacer una gira de 45 días por Europa y, en lugar de necesitar un descanso, la conversación gira en torno a qué vamos a hacer después, qué canciones necesitamos ensayar“, señala Staples, dejando entrever que la banda se encuentra en uno de sus momentos más inspirados y activos.
Staples, un viejo crooner moderno, no escribe canciones desde la premeditación, sino desde la urgencia de atrapar un instante emocional fugaz. “Para mí, las canciones surgen en ciertos momentos especiales, y son instantes de emociones intensas -explica-. Nunca puedo sentarme en un escritorio y decir: Voy a intentar escribir una canción. Creo que las canciones vienen y te buscan, y uno las acepta o no“.
Su voz, grave y quebradiza, ha servido como el vehículo perfecto para plasmar esa búsqueda: una persecución de sentimientos fugaces que se transforman en piezas impregnadas de nostalgia y belleza. “Al final, todo lo que intento hacer es mantener ese sentimiento inicial en la canción. La forma en la que llegamos ahí es lo de menos“, agrega.
La banda nunca tuvo apuros. En un mundo que suele desvivirse por cumplir con las expectativas, Tindersticks optó por dejar que su música madure a su propio ritmo. Esa claridad fue la que los llevó a componer música para películas, y más en particular, para los largometrajes de la cineasta Claire Denis, a quien conocieron a mediados de los 90. Su último aporte fue para la hermosa Stars at Noon (2022) protagonizada por la estrella de La sustancia, Margaret Qualley.
“Cada película que Claire nos propone nos plantea nuevas preguntas, nos desafía a explorar nuestra música de una forma diferente“, cuenta Staples. A lo largo de los años, este proceso permitió que el sonido de Tindersticks se expanda y evolucione constantemente, pero manteniendo su esencia. “Es como un viaje paralelo: te alejás de tu ruta principal, explorás nuevos caminos, y luego regresás renovado, con una perspectiva distinta“, reflexiona el líder de la banda.
Staples habla del hecho de componer bandas sonoras para películas con una mirada particular, como si fuera un proceso de conexión sentimental con lo que las imágenes tratan de contar. “Creo que, ante todo, se trata de la reacción emocional -explica sobre lo que inspira a escribir este tipo de composiciones-. Está en cómo las ideas de la película se conectan, en qué texturas sonoras sentís con las imágenes que estás mirando. Es como tratar de encontrar una manera de entrar, para mí”.
Para Staples, componer para el cine es, en muchos casos, como un regalo, una oportunidad de sumergirse en otro mundo, de ser parte de una narración que no está delimitada por las reglas de un álbum de estudio.
Uno de los ejemplos más reveladores de este enfoque fue su trabajo en el soundtrack de Trouble Every Day (2001), una colaboración que comenzó cuando Denis le adelantó que la película sería “muy romántica”. Esta idea llevó a Staples a componer una serie de instrumentales suaves y melódicos. Sin embargo, lo que resultó fue un giro inesperado. “La película en sí misma resultó ser una especie de referencia para el body horror, muy dura -recuerda el cantautor sobre este film-. Pero la banda sonora fue muy romántica, y creó algo que fue realmente fuerte“.
A la hora de hablar de su propia discografía, Staples guarda un lugar especial para Curtains, su tercer álbum de estudio, una obra divisoria que se gestó en pleno auge del britpop y que, de alguna manera, eclipsó el crecimiento de la banda después de sus dos primeros álbumes. “Divide la opinión entre los fanáticos y yo también tengo una opinión dividida también. Fue hecho en un momento muy extraño para la banda“, reflexiona Staples.
El proceso creativo detrás de este tercer disco también marcó un punto de inflexión para Tindersticks. “Cuando llegamos a grabar Curtains, la música dejó de ser nuestra vía de escape, se había vuelto nuestro trabajo -recuerda-. Comenzamos a sentir muchas expectativas alrededor de nosotros y eso hizo que no fuera una época tan alegre como cuando hicimos nuestros dos primeros álbumes. Fue un momento difícil para la banda“.
Sin embargo, Staples no cree que la prensa fue injusta con el resultado final. “Cuando hicimos nuestro primer álbum no había ningún tipo de dogma predominante sobre lo que había que hacer, musicalmente hablando -afirma-. Fue un momento entre la desaparición del grunge y el nacimiento del britpop, en un lapso de un par de años donde la gente estaba muy abierta de mente. Nuestro primer álbum nació en esa época y el segundo tambiém, pero con el tercero fue diferente. El público ya no estaba tan abierto. Creo que salió la semana de la batalla entre Oasis y Blur por el número uno en las listas. Entonces la atención mediática en esa época afectó la recepción del disco“.
Ahora, la banda se encuentra a punto de comenzar su primera gira sudamericana, la cual representa un desafío emocionante para la banda. “Hemos tocado música durante tanto tiempo, que tener una experiencia realmente nueva, como ir a una parte del mundo en la que nunca hemos estado y conocer gente nueva, es algo muy raro pero completamente especial“, admite Staples.
El entusiasmo del grupo por esta travesía se refleja también en el momento que están atravesando como grupo, un renacer signado por una filosofía casi hedonista. “Como banda estamos atravesando por un entendimiento y cohesión que nos motiva -concluye-, un deseo colectivo que nos mueve y que no sabemos dónde nos puede llevar“.
Tindersticks se presenta el sábado 12 de abril a las 21 h en Teatro Ópera (Av. Corrientes 860, CABA), entradas disponibles a través de Ticketek. Escuchá Soft Tissue en plataformas (Bandcamp, Spotify, Tidal, Apple Music).
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