Satisfacción

NO hablan exactamente del sembrado, de esos trigos que revientan de verdes y afilan las agujas de sus espigas; ni se refieren solamente a los cultivos; ni a los pinos, ni a los olivos, ni a la dehesa, ni a la vega, ni a los vallados, ni a las veras de los caminos. No; cinco palabras bastan para que todos nos entendamos: «¡Quillo…, comostá er campo…!» Sí, cómo está el campo; qué gloria, qué plenitud, qué hermoso desmadre, qué necesitada exuberancia, qué exageración más bien recibida. Se encuentran los hombres y lo comentan: «¡Si vieras la laguna…!», «El azahar dobla las ramas de los naranjos…», «¡Hay que ver cómo se han puesto las papas…!», «A ver si te acercas al... Ver Más

Mar 30, 2025 - 22:50
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Satisfacción
NO hablan exactamente del sembrado, de esos trigos que revientan de verdes y afilan las agujas de sus espigas; ni se refieren solamente a los cultivos; ni a los pinos, ni a los olivos, ni a la dehesa, ni a la vega, ni a los vallados, ni a las veras de los caminos. No; cinco palabras bastan para que todos nos entendamos: «¡Quillo…, comostá er campo…!» Sí, cómo está el campo; qué gloria, qué plenitud, qué hermoso desmadre, qué necesitada exuberancia, qué exageración más bien recibida. Se encuentran los hombres y lo comentan: «¡Si vieras la laguna…!», «El azahar dobla las ramas de los naranjos…», «¡Hay que ver cómo se han puesto las papas…!», «A ver si te acercas al... Ver Más