Los perros entran en las aulas de un instituto de Manresa en un proyecto para mejorar el bienestar emocional de los alumnos
La actividad se dirige principalmente al alumnado con necesidades educativas especiales del Institut Lacetània.

Mel y Fusta son dos perras que, desde hace un tiempo, se han convertido en compañeras de los chicos y chicas del Instituto Lacetània de Manresa (Barcelona). Con 1.800 alumnos, este instituto es un centro de alta complejidad y tiene un ratio de estudiantes con necesidades especiales que le permite tener un SIEI (Apoyo Intensivo a la Escolarización Inclusiva) en el mismo centro. Esto implica tener una dotación extraordinaria de profesionales integrados en el claustro. Entre las actividades que realizan con estos alumnos, está la terapia con perros. Los animales ayudan, entre otros, "a mejorar las habilidades de relacionarse", según explica el coordinador del SIEI, Àlex Sanmartí. "Los alumnos de ya saben que los perros forman parte de las aulas. Son uno más", admite.
Aunque la iniciativa de la terapia asistida con perros inicialmente está pensada para mejorar el bienestar emocional del alumnado con necesidades educativas especiales, también pueden participar otros jóvenes del centro. El proyecto se lleva a cabo con la colaboración de la escuela canina Els Tres Pins de Balsareny, que son los encargados de adiestrar las perras Fusta y Mel. Enric Bruch y Marta Vallverdú son terapeutas de la escuela canina y aseguran que, más allá del juego y las caricias, trabajar con perros facilita que se generen vínculos positivos que favorecen el bienestar emocional y personal del alumnado.
Reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo
Bruch asegura que con los perros "se puede trabajar cualquier cosa": "La seguridad en uno mismo, la autoestima, la paciencia, el saber hacer valoraciones constructivas, entre otros". "Cualquier aspecto que quieras trabajar, con los perros funciona mucho mejor", explica. En este sentido, dice que la terapia con perros contribuye a reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo del alumnado "gracias al contacto afectivo ya la sensación de calma que transmiten los animales".
Otros aspectos que se trabajan con la terapia con perros son la mejora de la motricidad, equilibrio y coordinación. De hecho, la terapeuta Marta Vallverdú cree que la terapia con perros "va bien para todos, tengas necesidades educativas especiales o no las tengas".
"Es una satisfacción muy grande"
Por su parte, Àlex Sanmartí considera que la terapia con perros está ayudado al alumnado a "mejorar las habilidades de relacionarse" y también a "gestionarse emocionalmente". Pau y Montserrat son dos de los alumnos del centro que ya han participado en la actividad con perros y la valoran muy positivamente. "Es una satisfacción muy grande", admiten.
La terapia con perros se complementa con un curso de cocina que se ha puesto en marcha este año entre el alumnado con necesidades educativas especiales. Desde el instituto consideran que cocinar es una actividad que "fomenta la responsabilidad, la paciencia y el trabajo cooperativo y que, a su vez, sirve para promover los hábitos saludables, reforzar la autonomía y potenciar la creatividad de los alumnos".