LA MAGIA DE LAS RUINAS. LO QUE POMPEYA DICE DE NOSOTROS – Gabriel Zuchtriegel
Nota: esta reseña parte de la lectura del original alemán, Vom Zauber des Untergangs: Was Pompeji über uns erzählt, publicado por Propyläen Verlag en abril de 2023. La traducción de citas es propia. Como ya hemos comentado en alguna otra ocasión, Pompeya es un tema recurrente en libros que se publican periódicamente. Uno de los […]

Nota: esta reseña parte de la lectura del original alemán, Vom Zauber des Untergangs: Was Pompeji über uns erzählt, publicado por Propyläen Verlag en abril de 2023. La traducción de citas es propia.
Como ya hemos comentado en alguna otra ocasión, Pompeya es un tema recurrente en libros que se publican periódicamente. Uno de los más destacados, o al menos así lo considero, es Pompeya: Historia y leyenda de una ciudad romana de Mary Beard (Crítica, 2009, 2014). También son suyos varios documentales: Pompeii: Life and Death in a Roman Town (BBC: 2010) y Pompeii: New Secrets Revealed (BBC: 2016). Por otro lado, en 2022 la cadena australiana SBS estrenó Pompeii: The Origins, que tiene entre sus virtudes que repasa la larga historia de la ciudad desde sus orígenes en el siglo V a.C. y hasta su destrucción en 79 de nuestra era, pero, vamos, que no hay año en el que no se emita algún «nuevo» documental, aunque la realidad es que del yacimiento apenas se ha excavado una séptima parte.
Pero no acaba aquí la cosa, claro, y entre otros títulos sobre el tema tenemos Pompeya: vida, muerte y resurrección de la ciudad sepultada por el Vesubio de Mirella Romero Recio (La esfera de los libros, 2010); Pompeya de Joanne Berry (Akal, 2010); Pompeya: la ciudad viva de Ray Laurence y Alex Butterworth (Aguilar, 2007); Un día en Pompeya de Fernando Lillo Redonet (Espasa, 2020); Pompeya. El tiempo recobrado de Massimo Osanna (Editorial Dilema, 2023) y Pompeya. Una ciudad romana en 100 objetos de Rubén Montoya (Editorial Crítica, 2024). Y sin dejar de mencionar el ya clásico La vida cotidiana en Pompeya de Robert Étienne (Temas de Hoy, 1995), o un libro, Herculano. La ciudad del Vesubio de Daniel García Varo (Editorial Almuzara, 2023), que pone el foco en otra de las ciudades devastadas por el volcán napolitano. Y no sepultamos al lector con más títulos…
Son libros que se centran en la Pompeya romana desde el punto de vista arqueológico e histórico, por supuesto: cómo era la ciudad cuando fue destruida, cómo era la vida cotidiana de sus habitantes, cuáles eran las estructuras políticas, económicas y sociales, la erupción del Vesubio y el redescubrimiento de la ciudad desde 1738 y las primeras excavaciones. Gabriel Zuchtriegel director del Parque Arqueológico de Pompeya desde abril de 2021, y previamente director del Parque Arqueológico de Paestum y Velia, ofrece una mirada diferente sobre el yacimiento, sobre sus retos, con especial atención a los últimos hallazgos, y sobre lo que nos cuentan de la ciudad y su historia y cómo lo percibimos en el siglo XXI.
¿Qué se propone el autor alemán? El libro se estructura en cuatro capítulos (más o menos) temáticos sobre ámbitos concretos de Pompeya y sus restos, precedidos por una sección a modo de prólogo («Riesgos y efectos secundarios») y otra a modo de modo de epílogo («La vida continúa»).
En la introducción, y en relación a Pompeya como yacimiento visitado y los problemas que eso a menudo genera –el «síndrome del coleccionista», por ejemplo, más que el «síndrome de Stendhal»–, Zuchtriegel comenta que
utilizando Pompeya como ejemplo, explico qué conduce a un arqueólogo como yo a dedicar mi alma entera a este lugar, de los baños públicos […] a las recientes excavaciones que todavía añaden aspectos a veces sorprendentes a nuestra imagen de la ciudad antigua. […] No es un libro para colegas arqueólogos, en cierto modo, sino que «después de todo, no estamos hablando sobre los mecanismos de la máquina, sino sobre comunicación humana y experiencia, pues nada más está involucrado en la historia del arte y la arqueología (págs. 15 y 17 de la ed. orig, traducción propia).
El primer capítulo («¿Qué hay en el arte clásico?»), y tras trazar la cronología de la destrucción de la ciudad, incide en cuestiones diversas sobre cómo en el mundo antiguo se concebía el arte «clásico» (el griego), cómo eran los estilos decorativos de las casas de Pompeya y cómo algunas esculturas y pinturas nos hablan de la cuestión de género, incluso en aspectos como los hermafroditas (en comparación con la transexualidad moderna).
El segundo capítulo («En el seno del rito») incide en cuestiones religiosas percibidas en el mundo antiguo, como los ritos y mitos relacionados con Dioniso (una deidad que no formaba parte del canon de los dioses olímpicos), los misterios (en este caso báquicos) y en cómo a menudo asumimos, por ejemplo, con los frescos de la Villa de los Misterios (en comparación con los del Partenón), como una interpretación religiosa (y en diálogo con posteriores miradas cristianas),* cuando puede que no fueran más que un retrato de los preparativos de una boda.
*Durante su lectura me venía a la cabeza el libro de David Hernández de la Fuente, El despertar del alma: Dioniso y Ariadna, mito y misterio (Ariel, 2017).
El tercer capítulo («Una ciudad al borde de la catástrofe») versa sobre esclavos y libertos y vida económica, y en cómo era de rica y populosa la ciudad de Pompeya en vísperas de ser destruida por al erupción volcánica, bastante más de lo que a menudo se ha pensado y con especial detalle a algunos recientes hallazgos arqueológicos que nos permiten ir más allá de la imagen tradicional de la ciudad, puesta en relación ahora con una visión más «globalizada» dentro del marco económico del Mediterráneo.
El cuarto capítulo («Lo que finalmente cuenta») traza los problemas que tuvo Zuchtriegel cuando fue designado director del Parque Arqueológico de Pompeya y sus proyectos para atraer un público a otras iniciativas que la mera visita al yacimiento (un espectáculo teatral, por ejemplo); al respecto es interesante la entrevista que le hizo Rubén Montoya, otro especialista en el ámbito pompeyano, en junio de 2021, apenas designado Zuchtriegel para su cargo: “Trabajamos ya para que las últimas excavaciones de Pompeya sean visitables” (Historia y Vida, núm. 640, 2021, pp. 10-11).También incide en cómo ya en vísperas de su destrucción la ciudad era un núcleo multicultural y con relaciones con el poder imperial (Popea Sabina, esposa de Nerón, era oriunda de la zona). Por último, en el epílogo («La vida continúa») se concluye sobre la supervivencia de Pompeya en la actualidad y lo que aún puede aportarnos.
En función de todo ello, nos queda claro que este es un libro diferente sobre Pompeya, y eso siempre se agradece para un lector que ya haya leído diversas monografías sobre la ciudad y su historia. En las monografías mencionadas al inicio, y desde lo académico a lo divulgativo, el lector encontrará el relato de la destrucción y la vida de una ciudad que, curiosamente, se estaba recuperando de un terremoto que le afectó especialmente apenas diecisiete años de la erupción del Vesubio. Este libro no narra (tanto) esta historia de destrucción y recuperación de la historia de una ciudad, sino que va más allá en una reflexión, desde el punto de vista de un (joven) arqueólogo que es al mismo tiempo el gestor de un yacimiento visitado por millones de personas cada año –alrededor de 2,5 millones en 2022, superando el millón de 2021 y tras los efectos de la pandemia de COVID-19–; así, hace poco leímos que desde mediados de noviembre de 2024 se limita el acceso al yacimiento a «solo» 20.000 personas al día. Es precisamente eso, el punto de vista de alguien que conoce en detalle el ámbito, la arqueología del yacimiento y lo que los restos nos dicen de la vida social, cultural, religiosa o política de sus diversos habitantes, pero que también conoce (o empieza a conocer) los desafíos a los que debe enfrentarse un lugar tan visitado por los turistas y sobre el que aún queda mucho por desenterrar, lo que hace interesante este volumen.
Pues Zuchtriegel, con un estilo ameno y cercano para un público amplio, y valiéndose de su experiencia como estudiante, arqueólogo y ahora gestor, ofrece un retrato de la ciudad, a partir de algunos objetos, edificios y personajes en concreto, que resulta «novedoso», si es que eso es posible. Es un ensayo breve sobre historia, arqueología, museología y mucho sentido común, todo hay que decirlo. Conocer el trasfondo de este joven arqueólogo (nacido en 1981), de dónde procede, qué trayectoria tiene en conservación de yacimientos arqueológicos (Paestum y Velia, previamente) también nos ayuda a entender las dificultades para gestionar un yacimiento como el pompeyano (no sólo la propia ciudad, sino lugares como Boscoreale, Oplontis o Estabiae, entre otros).
Al mismo tiempo, la mirada netamente arqueológica de Zuchtriegel remite a debates sobre aspectos concretos –por ejemplo, los frescos de la Villa de los Misterios y las visiones divergentes de especialistas como Amedeo Maiuri y Paul Veyne en el capítulo dos; o, en ese mismo capítulo, la reivindicación de la labor de la arqueóloga y historiadora del arte Margarete Bieber en las décadas de 1920 y 1930, y cómo abrió camino para otros investigadores, luchando además contra el machismo de la época–, y ofrece interpretaciones diferentes, alternativas incluso, sobre aspectos que de un modo u otro (la cuestión de género, el estatus social y económico) remiten al presente y los lectores de ahora; de este modo, su libro es una ventana abierta a ver cómo el pasado se reinterpreta siempre desde el presente, pero también nos habla de cosas que actualmente están en la opinión pública. En este sentido, y como el título original reza, Pompeya habla mucho de nosotros, tanto en el pasado como en presente.
En conclusión, es una lectura fresca, pluridisciplinar y atenta a los hallazgos más recientes (un carro o una thermopolia, por mencionar dos que han llegado a los medios de comunicación de masas) que, en secciones diversas dentro de cada capítulo, pro siguiendo un hilo temático concreto, la que se lee con enorme interés y desde un punto de vista más propio del ensayo que de la monografía académica/divulgativa al uso. Y breve: ideal para un fin de semana.
****
Gabriel Zuchtriegel, La magia de las ruinas. Lo que Pompeya dice de nosotros, traducción de Joaquín Chamorro Mielke. Madrid, Editorial Taurus, 2024, 216 páginas.