La joven que acusó al príncipe Andrés de agresión sexual, atropellada por un autobús: «Me quedan días»
Virginia Giuffre, una de las víctimas de Jeffrey Epstein, que acusó al príncipe Andrés de agredirla sexualmente cuando era adolescente, ha afirmado este lunes que se está muriendo tras ser atropellada por un autobús escolar: «He sufrido una insuficiencia renal; me han dado cuatro días de vida y me han trasladado a un hospital especializado … Continuar leyendo "La joven que acusó al príncipe Andrés de agresión sexual, atropellada por un autobús: «Me quedan días»"

Virginia Giuffre, una de las víctimas de Jeffrey Epstein, que acusó al príncipe Andrés de agredirla sexualmente cuando era adolescente, ha afirmado este lunes que se está muriendo tras ser atropellada por un autobús escolar: «He sufrido una insuficiencia renal; me han dado cuatro días de vida y me han trasladado a un hospital especializado en urología», ha escrito en redes sociales. «Estoy preparada para irme, sólo que no hasta que vea a mis bebés por última vez, pero ya saben lo que dicen de los deseos», ha destacado, Virginia Giuffre.
La mujer de 41 años ha compartido una foto desde una cama de hospital, donde aparece cubierta de moretones. En el pie de foto, ha explicado que un autobús a toda velocidad chocó contra su coche y que los médicos le dijeron que le quedaban cuatro días de vida. Giuffre ha utilizado la publicación para expresar su deseo de ver a sus tres hijos, de quienes se cree que está distanciada.
«Este año ha sido el peor comienzo para un nuevo año, pero no aburriré a nadie con los detalles, pero creo que es importante tener en cuenta que cuando un conductor de autobús escolar se te acerca conduciendo 110 km mientras reducíamos la velocidad para una curva, no importa de qué esté hecho tu coche, bien podría ser una lata», ha explicado en redes sociales. «He tenido insuficiencia renal, me han dado cuatro días de vida y me han trasladado a un hospital especializado en urología. Estoy preparada para irme, pero no hasta que vea a mis bebés por última vez. Gracias a todos por ser las personas maravillosas del mundo y por ser una gran parte de mi vida. Dios los bendiga», ha resaltado.
Giuffre pasó años denunciando los abusos sexuales que sufrió a manos de Jeffrey Epstein y su círculo de amigos. En 2021, presentó una demanda civil contra el príncipe Andrés ante un tribunal federal de Nueva York, acusándolo de violación y afirmando que Epstein y su novia entonces, Ghislaine Maxwell, la habían llevado a Londres para tener relaciones sexuales con el príncipe Andrés cuando tenía 17 años.
Maxwell fue sentenciada a 20 años por tráfico sexual en 2021. Giuffre llegó a un acuerdo extrajudicial con el prícnipe Andrés en 2022, estimado en millones de dólares. El duque ha negado todas las acusaciones, pero se vio obligado a renunciar a sus funciones reales.
Giuffre se retiró de la vida pública tras hacerse públicas las acusaciones y se mudó a Perth, Australia, con su esposo, Robert, y sus tres hijos.
Tras el acuerdo, Giuffre y el príncipe Andrés emitieron una declaración conjunta en la que el duque se comprometió a «mostrar su arrepentimiento» por su vínculo con Epstein «apoyando la lucha contra los males de la trata de personas y apoyando a sus víctimas». Giuffre afirmó que el dinero del acuerdo se destinaría a Speak Out, Act, Reclaim, una organización benéfica que fundó y que trabaja con víctimas de abuso.
¿Cómo conoció Giuffre al príncipe Andrés?
Giuffre conoció al príncipe Andrés a través de Epstein. A su vez, llegó a Epstein a través de su novia, Ghislaine Maxwell. Epstein se convirtió en multimillonario y desarrolló un círculo social que incluía a personas extremadamente ricas, políticos prominentes e incluso miembros de la realeza. Entre ellos, Bill Clinton.
Fue acusado de dirigir una vasta red de tráfico de personas en la que él y sus cómplices conseguían mujeres y niñas, entre las que se encontraba Giuffre, para mantener relaciones sexuales. Epstein falleció mientras estaba en prisión, a la espera de un juicio federal por tráfico sexual. Se declaró su muerte como suicidio. En cambio, las circunstancias que la rodearon han sido objeto de numerosas teorías conspirativas.
En la década de 1990, Epstein comenzó a dirigir su negocio desde la isla de St. Thomas, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, un paraíso fiscal, donde poseía la cercana isla de Little St. James. Posteriormente, compró otra isla en la misma zona, Great St. James.
También poseía la que entonces era la mansión privada más grande de Manhattan, así como propiedades en Palm Beach, Florida; París; y Nuevo México. Se decía que Epstein utilizaba cámaras ocultas en su residencia de Manhattan para grabar actos sexuales de sus adinerados socios, probablemente con fines de chantaje. También llevaba un registro de quienes viajaban en su jet privado, al que los habitantes de las Islas Vírgenes llamaban el Lolita Express, en referencia a la novela de Vladimir Nabokov, cuyo antihéroe es un hombre de mediana edad que desea obsesivamente a muchachas muy jóvenes.
Entre las personas que estaban, se encuentran el ex presidente estadounidense Bill Clinton, el destacado abogado y profesor de derecho de la Universidad de Harvard Alan Dershowitz, y el príncipe Andrés, duque de York.