El Gobierno destinará 30 millones para resignificar Cuelgamuros a partir de 2027 con un concurso internacional de ideas
En los próximos días se publicará la convocatoria para que los participantes presenten sus proyectos.

El Gobierno va a destinar 30 millones de euros para resignificar el Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos) y construir un centro de interpretación. De esta cantidad, cuatro millones serán en concepto de honorarios para los ganadores de un concurso internacional de ideas que se convocará en los próximos días, aunque las obras comenzarán como pronto en 2027, según han señalado este jueves fuentes de los Ministerios de Memoria Democrática, Justicia y Vivienda.
El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Vaticano contempla la resignificación del Valle de Cuelgamuros sin expulsar a los monjes benedictinos que residen allí, la museografía y la construcción del museo o centro de interpretación, que estará ubicado en la explanada de acceso a la basílica. La reconfiguración se hará mediante un concurso internacional de ideas, en cumplimiento de la ley de memoria democrática, para explicar las circunstancias que rodearon la construcción del monumento franquista, que alberga la mayor fosa común de España.
El Ejecutivo destinará 26 millones para transformar este enclave a través del proyecto ganador, de los cuales seis millones estarán reservados a trabajos de rehabilitación del monumento, ubicado en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial y que ha sufrido un gran deterioro con el paso del tiempo. Las fuentes han precisado que se trata de un "lugar de memoria complejo", de ahí la necesidad de que el proyecto lo lleve a cabo un "equipo multidisciplinar" que ayude a dar al Valle de Cuelgamuros "una nueva mirada que se ancle en los principios y valores constitucionales".
El jurado tendrá un representante de la Iglesia
En los próximos días se publicará un concurso internacional de ideas que serán valoradas por un jurado "independiente" del que formarán parte profesionales "de reconocido prestigio", miembros de los ministerios implicados en la resignificación de Cuelgamuros y también un miembro de la Iglesia, en concreto, el delegado de Liturgia del Arzobispado de Madrid, Daniel Alberto Escobar Portillo. La intención del Gobierno es convocar el concurso a finales de la semana que viene y, a continuación, dar un plazo de dos meses para la presentación de propuestas.
Los participantes presentarán sus proyectos de forma anónima y pueden presentarse todos aquellos equipos multidisciplinares -con arquitectos, historiadores, paisajistas, artistas o expertos en museografía, entre otros- que cumplan con las condiciones que se especificarán en los pliegos del concurso. También podrían llegar a presentarse equipos formados por miembros de la Iglesia siempre que cumplan con dichos requisitos, según las mismas fuentes.
Para la elección del proyecto, se realizará una primera vuelta abierta en la que el jurado seleccionará las 10 mejores propuestas, que recibirán 60.500 euros cada una, y una segunda vuelta de la que saldrá el ganador, que se conocerá en septiembre de 2025 y recibirá otros 60.500 euros. A partir de ese momento, habrá un plazo de ocho meses -hasta mayo de 2026- para redactar el proyecto de ejecución de obras y la licitación será a finales de ese año, por lo que los trabajos no empezarán hasta 2027.
El Gobierno invita a participar en el concurso a equipos internacionales y multidisciplinares que aporten una nueva mirada sobre Cuelgamuros con "rigor científico" y que conviertan con sus ideas este enclave en un referente mundial de valores democráticos. Para ello, el Gobierno pone como ejemplo otro tipo de intervenciones, como el monumento al Holocausto de Berlín; el centro de memoria, paz y reconciliación de Bogotá; o el museo de la memoria y los derechos humanos de Santiago de Chile.
La basílica conservará un acceso independiente
La gran novedad será la construcción de un centro de interpretación en la explanada de acceso a la basílica, que podrá estar en la superficie o bien ser subterráneo. Las personas que visiten este centro de interpretación podrán acceder también el interior de la basílica, pero deberán hacerlo por una nueva puerta de acceso diferente a la actual, que se reservará para los fieles que acudan al culto religioso.
Dentro de la basílica, la zona del altar y las bancadas estarán destinadas exclusivamente al culto y no sufrirán modificaciones. En cambio, en las zonas del vestíbulo, el atrio o la cúpula sí podrán alterarse con la instalación, por ejemplo, de carteles explicativos.
En el exterior permanecerá la gran cruz de piedra de 150 metros de altura, que el Gobierno nunca ha tenido intención de retirar, según han subrayado fuentes del Ministerio de Memoria Democrática, mientras que las criptas donde están enterrados los cadáveres seguirán con los actuales trabajos de mejora y no estarán incluidas en el concurso.