El director palestino Hamdan Ballal, ganador del Oscar, recibió una severa golpiza y su paradero es desconocido
El hecho ocurrió en Cisjordania, en donde reside el responsable del film No Other Land
En las últimas horas trascendió que Hamdan Ballal, uno de los directores del film No Other Land, fue golpeado ferozmente por un grupo de colonos israelíes. El hecho ocurrió en el interior del hogar del cineasta palestino, ubicado en Susiya, en el interior de Cisjordania. Según detallaron testigos del episodio, un grupo de entre diez a veinte hombres encapuchados, lo atacaron a él y a otros activistas con palos y piedras, y destrozaron sus vehículos.
El encargado de confirmar este episodio fue Yuval Abraham, codirector israelí del mencionado documental, quien escribió en redes sociales: “Un grupo de colonos acaba de linchar a Hamdan Ballal. Ellos lo golpearon, y recibió heridas en su cabeza y en su estómago, que sangraban”.
Por estos momentos, la familia de Ballal se encuentra sumida en la desesperación, ya que según reveló el propio Abraham, luego de la golpiza, “un grupo de militares interceptó la ambulancia que habían solicitado, y se lo llevaron. Desde ese momento, ya no hay rastros de él”. El periodista palestino Basel Adra, también director de No Other Land, se volcó a las redes e informó que se encuentra junto al hijo de siete años de Ballal.
La Asociación internacional de documentalistas redactó un comunicado, en el que expresan: “Exigimos la inmediata liberación de Ballal, y que se le comunique a su familia y a su comunidad, en qué estado se encuentra, en qué ubicación, y los motivos por los cuales fue detenido”.
En la última edición de los premios Oscar, el largometraje No Other Land se alzó con la estatuilla a Mejor documental. Esa victoria marcaba un curioso hito, ya que era la primera vez en mucho tiempo, que un documental ganador no había sido distribuido oficialmente en Estados Unidos.
El documental fue filmado durante cuatro años entre 2019 y 2023, finalizando la producción días antes de que Hamas lanzara su mortal ataque contra Israel del 7 de octubre de 2023, que inició la guerra en Gaza. No Other Land es, por su naturaleza, una pieza de defensa. En ese film no se exploran ambas partes. Los cineastas, un colectivo palestino-israelí de cuatro directores, dejan en claro que esperan que al documentar su situación se presione a Estados Unidos para que obligue a Israel a detener la destrucción.
El film se cuenta principalmente desde la perspectiva del mencionado Basel Adra, un activista nacido en Masafer Yatta, un conjunto de aldeas en las montañas del sur de la Cisjordania ocupada. En ese lugar, los israelíes ordenaron a los palestinos desalojar el territorio para hacer espacio para un campo de entrenamiento militar.
El rodaje terminó antes de que estallara la guerra entre Israel y Hamas, momento en el que los bulldozers llegaron y nunca se detuvieron, y protegidos por soldados, arrasan con simples hogares de concreto. Los residentes se retiran a cuevas, aunque con conexiones de TV de alta definición. Luego intentan reconstruir su lugar, a menudo bajo el amparo de la noche, hasta que los bulldozers regresan.
“Nos destruyen lentamente. Cada semana, un hogar”, dice el narrador en el marco de la película, “cada semana una nueva familia debe decidir: resistir o dejar su tierra”. Adra y el coguionista y codirector palestino Hamdan Ballal, estuvieron acompañados en ese proyecto junto a un periodista israelí, Yuval Abraham, quien llegó a Masafer Yatta con la cineasta Rachel Szor. Y a Abraham le preguntaron oportunamente: “¿Qué piensas sobre lo que tu país nos está haciendo?”. Su respuesta fue la siguiente: “Creo que es un crimen”.