Donald Trump quiere cerrar la multimillonaria grieta del golf en una de sus canchas

“Creo que fusionarlos sería estupendo”, dijo el presidente de los Estados Unidos

Abr 4, 2025 - 20:19
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Donald Trump quiere cerrar la multimillonaria grieta del golf en una de sus canchas

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, parece empecinado en que el PGA Tour y el LIV se fusionen. En medio de la agitación por los temores de una guerra comercial en todo el mundo, y después de haber anunciado aranceles a las importaciones, el magnate estadounidense se hizo un tiempo en su agenda para ponerse al día con el golf. “Estoy involucrado en eso, con suerte vamos a conseguir que los dos circuitos se fusionen”, dijo Trump en el avión Air Force One, mientras volaba a Miami, Florida. El destino no era casual: allí se juega este fin de semana el LIV Golf Miami. Y el presidente será el dueño de casa, ya que el torneo se disputa en una de sus canchas: el Trump National Doral.

“Tenés el PGA Tour, y tenés el LIV Tour. Creo que fusionarlos sería estupendo”, insistió Trump ante la prensa. Esas declaraciones sonaron como contragolpe a una información publicada por el diario inglés The Guardian. El rotativo londinense contó que el PGA Tour le había negado al Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita [los dueños de LIV] algunas concesiones que había pedido. Entre otras cuestiones, el PIF [que también tiene intereses en los principales clubes de fútbol de aquel país] había solicitado que continuara el circuito LIV y que un ejecutivo saudí fuera nombrado copresidente de PGA Tour Enterprises, la compañía concebida en el acuerdo de 2023. El nombre indicado era el de Yasir Al-Rumayyan, máxima autoridad del PIF. En el medio había una inversión comprometida de 1.500 millones de dólares. Sin embargo, y siempre según el periódico inglés, el PGA Tour negó ambas cuestiones.Donald Trump conversa con Yasir Al-Rumayyan, el gobernador de Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí; el presidente de los Estados Unidos colaboró con el LIV para algunas sedes del circuito árabe

Así, y pese a todos los nubarrones existentes, Trump insiste en su cruzada dialoguista. En febrero, el magnate se reunió con el comisionado del PGA Tour, Jay Monahan, y con los jugadores Adam Scott (representante de los golfistas), Tiger Woods y Rory McIlroy. Al mismo, tiempo, también trata con las autoridades saudíes, con Al-Rumayyan a la cabeza. Su idea es llegar a un acuerdo definitivo. Y nada mejor que rubricarlo en una de sus canchas.

El trasfondo de la mediación de Trump

El futuro del golf depende ahora de los más altos mandos de los Estados Unidos, con Donald Trump –un fanático de este deporte- a la cabeza. La política juega un papel decisivo. A fines de 2024, Monahan y el presidente del Consejo Asesor de Jugadores, Adam Scott, fueron a la Casa Blanca para reunirse con el primer mandatario de los Estados Unidos y lo alentaron para que los apoyara en su intento de llegar a un acuerdo con el PIF, que tiene activos totales estimados por 347 mil millones de dólares. Una de las mayores preocupaciones para asegurar una alianza es obtener la aprobación del Departamento de Justicia de los EE.UU., y Trump indicó hace un tiempo que podía ser la llave del acuerdo. Poco antes de las elecciones presidenciales que lo enfrentó con la demócrata Kamala Harris, había dicho que podría resolver esta esperada fusión “en 15 minutos”.Tiger Woods y Donald Trump: la pasión por el golf los une

Woods, que se metió de lleno en este embrollo aunque todavía no puede pisar una cancha para una ronda competitiva, se mostró optimista entonces: “Jay y Adam se desempeñaron muy bien durante la reunión. Y tenemos otra reunión posterior próximamente”. El anterior paladín, Rory McIlroy, que se había sentido traicionado por Monahan después de un sorprendente preacuerdo secreto entre el PGA Tour y el PIF en junio de 2023, también adivina un posible arreglo: “El presidente Trump puede hacer muchas cosas. Tiene acceso directo al jefe del PIF, Yasir Al-Rumayyan. No hay mucha gente que lo tiene, no hay mucha gente que puede decir eso”.

Después de la cruenta batalla legal, la idea era cerrar un trato para finales de 2023, pero las leyes antimonopolio del gobierno de Estados Unidos bloquearon cualquier solución definitiva. Tampoco ayudó la partida del español Jon Rahm al LIV por cifras exorbitantes, valuadas en 500 millones de dólares. El resentimiento volvió a aflorar y las negociaciones se estancaron, aunque en enero de 2024, el PGA Tour hizo otra jugada para estrechar vínculos comerciales y deportivos: se fortaleció con la entrada en su capital de Strategic Sports Group (SSG), quien inyectaría hasta 3000 millones de dólares (1500 iniciales) en PGA Tour Enterprises, la nueva entidad nacida de ese acuerdo.