Detenido un guineano del CETI de Ceuta por tocamientos a una joven en una parada de autobús

La Policía Nacional ha detenido a un inmigrante guineano del CETI de Ceuta por realizar tocamientos a una joven en una parada de autobús de la ciudad. Es el segundo residente del CETI detenido en los últimos días, ya que la semana pasada otro joven guineano mandó al hospital a cinco trabajadores del centro. Este … Continuar leyendo "Detenido un guineano del CETI de Ceuta por tocamientos a una joven en una parada de autobús"

Abr 4, 2025 - 14:32
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Detenido un guineano del CETI de Ceuta por tocamientos a una joven en una parada de autobús

La Policía Nacional ha detenido a un inmigrante guineano del CETI de Ceuta por realizar tocamientos a una joven en una parada de autobús de la ciudad. Es el segundo residente del CETI detenido en los últimos días, ya que la semana pasada otro joven guineano mandó al hospital a cinco trabajadores del centro. Este jueves fue trasladado a la península.

Los abusos tuvieron lugar el pasado martes 25 de marzo, cerca del centro comercial situado en la avenida Ejército Español (a unos 2,5 kilómetros del CETI), según trasladan fuentes policiales a OKDIARIO Andalucía. El subsahariano, mayor de edad, tocó el culo a una joven que se encontraba en una parada de autobús. La Policía le dio el alto, pero el inmigrante hizo caso omiso a la orden y se dio a la fuga. Finalmente los agentes lo arrestaron por presuntos delitos de agresión sexual y resistencia y desobediencia a la autoridad. Posteriormente pasó a disposición de la autoridad judicial.

Un día antes de este episodio, el 24 de marzo, otro guineano agredió a cinco trabajadores (cuatro vigilantes de seguridad y una cocinera) en el comedor del CETI. Quiso repetir menú y la jefa de cocina procedió a anotarlo como parte del control administrativo del centro, pero el residente se negó a facilitar su número de identificación. «Ese día había entrado al comedor buscando guerra», apuntan a este periódico desde el CETI. El guineano se encaró con la cocinera y le dio un golpe en la mano, por lo que se acercaron los vigilantes de seguridad para calmar los ánimos. El joven se volvió agresivo y dio un cabezazo a uno de ellos, que quedó inconsciente, y patadas y puñetazos a otros tres. En total, cinco trabajadores fueron trasladados a Urgencias con distintas lesiones (contusión craneal, hematoma en un ojo, contractura cervicolumbar, dos esguinces en sendos pulgares de la mano, cervicalgia y contusiones e inflamaciones varias). Fue condenado al pago de unos 2.900 euros en multas e indemnizaciones y a sendas órdenes de alejamiento sobre los trabajadores. Fue detenido de nuevo 48 horas después por incumplir estas medidas y merodear el CETI.

Este pasado jueves, 10 días después de su agresión múltiple, fue enviado a un centro de acogida a refugiados (CAR) de Andalucía, tal como preveían desde el centro: «No puede volver al CETI, así que lo trasladarán a la península para quitarse el problema de en medio», advertían a este periódico fuentes próximas a los trabajadores. Pese a su historial violento –o gracias a ello–, avanzó en la lista de traslados: al menos 20 inmigrantes tenían preferencia. Los funcionarios del CETI llevan tiempo denunciando que el mal comportamiento parece tener recompensa.