100 programas de 'La Revuelta' o cómo resignificar la televisión
El pasado 9 de septiembre arrancó la vida de La Revuelta en La 1 de TVE, el formato que ya había conquistado al público de la televisión privada y prometía hacer lo propio en su andadura por la pública. El desembarco de David Broncano y su equipo en Televisión Española (TVE) no sólo llegaba para abrir un cisma entre las audiencias, pasándose a la competencia en mayúsculas del access prime time, sino también para formular un espacio cultural a las órdenes de una fresca narrativa audiovisual que ha conquistado a los espectadores. Un centenar de emisiones después, además de poder marcar la agenda televisiva pública con un A.B o D.B (antes y después de Broncano) según la línea temporal, es indudable que TVE ha sabido jugar sus cartas con La Revuelta. El programa de El Terrat y Encofrados Encofrasa se ha movido perfectamente entre el entretenimiento disruptivo y la resignificación del concepto de late show que imperaba en nuestro país. Ciencia, vivienda y descaro en La Revuelta El esquema de TVE ha contado con importantes momentos de reivindicación que han servido para abrir la veda a nuevas formas de dar visibilidad a temáticas que no acostumbran a copar las audiencias de la televisión. Este es el caso del tan denostado derecho a la vivienda, que tantas páginas ha ocupado en la prensa nacional durante los últimos meses, o la importancia de la ciencia y su investigación. A lo largo de 100 programas, La Revuelta ha guardado un hueco para estos aspectos siendo la plataforma ideal para esparcir la voz de una generación joven, inconformista y atrevida. Es por ello que algunos de los momentos más populares del espacio de Broncano y compañía han sido tales como la contundente reivindicación de la politóloga y divulgadora Noah Higón sobre la investigación de las enfermedades raras o la didáctica lectura de Carmen Machi recordando que la vivienda digna es un derecho recogido en la Constitución Española. Sin ciencia no hay futuro
El pasado 9 de septiembre arrancó la vida de La Revuelta en La 1 de TVE, el formato que ya había conquistado al público de la televisión privada y prometía hacer lo propio en su andadura por la pública. El desembarco de David Broncano y su equipo en Televisión Española (TVE) no sólo llegaba para abrir un cisma entre las audiencias, pasándose a la competencia en mayúsculas del access prime time, sino también para formular un espacio cultural a las órdenes de una fresca narrativa audiovisual que ha conquistado a los espectadores. Un centenar de emisiones después, además de poder marcar la agenda televisiva pública con un A.B o D.B (antes y después de Broncano) según la línea temporal, es indudable que TVE ha sabido jugar sus cartas con La Revuelta. El programa de El Terrat y Encofrados Encofrasa se ha movido perfectamente entre el entretenimiento disruptivo y la resignificación del concepto de late show que imperaba en nuestro país. Ciencia, vivienda y descaro en La Revuelta El esquema de TVE ha contado con importantes momentos de reivindicación que han servido para abrir la veda a nuevas formas de dar visibilidad a temáticas que no acostumbran a copar las audiencias de la televisión. Este es el caso del tan denostado derecho a la vivienda, que tantas páginas ha ocupado en la prensa nacional durante los últimos meses, o la importancia de la ciencia y su investigación. A lo largo de 100 programas, La Revuelta ha guardado un hueco para estos aspectos siendo la plataforma ideal para esparcir la voz de una generación joven, inconformista y atrevida. Es por ello que algunos de los momentos más populares del espacio de Broncano y compañía han sido tales como la contundente reivindicación de la politóloga y divulgadora Noah Higón sobre la investigación de las enfermedades raras o la didáctica lectura de Carmen Machi recordando que la vivienda digna es un derecho recogido en la Constitución Española. Sin ciencia no hay futuro
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