Vitamina y UMA: quieren cerrar este mes la venta de las dos marcas
Las marcas le pertenecen al grupo Navilli, cuyo activo principal es Molino Cañuelas. Se espera que entre marzo y abril se cierre la venta. ¿Quién es el futuro comprador?

El grupo Navilli, dueño de Vitamina y UMA, dos reconocidas marcas de indumentaria femenina, ultima los detalles de la venta de ambas etiquetas. El circulo más cercano a su dueño cree que la operación podría cerrarse en los próximos días. Mientras tanto, el grupo intensifica su plan de achique: liquidan stock con rebajas de hasta el 70%, dan de baja la tienda online y solo quedan dos locales operativos.
"Todavía no podemos hacer un anuncio oficial pero la venta de las marcas están muy avanzadas. Creemos que entre este mes y el que viene, se va a cerrar la operación. Se está terminando de negociar", contó una fuente cercana a la empresa.
Durante 2024, la marca fue ofrecida a por lo menos dos importantes grupos del sector pero la rechazaron por la delicada situación financiera de las etiquetas. Ahora parece haber encontrado un interesado firme que desde el verano está negociando las condiciones de venta. "Es un jugador del sector", adelantaron.
Los nuevos interesados, según trascendió, estarían negociando contrarreloj para hacerse cargo de la próxima temporada de otoño-invierno. Y es que ni Vitamina ni UMA lanzaron la siguiente temporada de ropa.
La principal empresa del grupo Navilli es Molino Cañuelas, dueña de las marcas 9 de Oro y Pureza. Está en convocatoria de acreedores desde 2021, por un pasivo superior a los u$s 1300 millones. Es uno de los concursos más altos luego del de Vicentin (u$s 1600 millones). En diciembre, presentó un acuerdo con el 90% de aceptación para reestructurar la deuda con sus acreedores. Su titular es Aldo Navilli, padre de Regina, quien está al frente de Vitamina y UMA.
Aunque, en el mercado, hay quienes vinculan la salud financiera de las marcas de indumentaria con la crisis del mayor activo de la familia, conocedores de la conformación del grupo subrayan que, societariamente, no existen vínculos. Con lo cual, si hubo impacto del concurso, no fue en forma directa, ya que no integran la lista de activos involucrados en el expediente.
Liquidaciones y cierres
Los pocos locales que quedan en pie de Vitamina y UMA liquidan todo su stock con rebajas reales de hasta el 70 por ciento.
"El nuevo comprador no quiere encarar la temporada de otoño-invierno, esto genera que hoy los locales sigan con la temporada de primavera- verano tratando de deshacerse del stock", explicó la fuente cercana a la empresa.
A esto se suma el cierre de locales. "Los contratos se fueron venciendo y la decisión de la empresa no fue renovar porque estamos en un proceso de venta", agregó.
En octubre, cuando se conoció la noticia de venta; entre Vitamina y UMA acumulaban 12 tiendas activas en toda la Argentina, hoy hay solo dos operativas: Casa Vitamina en Figueroa Alcorta 3191 y la sucursal de Caballito en Rosario 610.
De hecho hoy ya no se puede comprar a través de la tienda online. Todas las ventas se canalizan en las tiendas físicas.
Vitamina fue una etiqueta muy reconocida durante los años '90, destinada a un público premium. Cerró en 2000, después de entrar en convocatoria de acreedores, con un pasivo superior a los u$s 40 millones. Le pertenecía en ese momento a Compañía de Indumentaria (CISA), brazo textil del fondo de inversión AVP; vinculado con el entonces titular de Sociedad Comercial del Plata, Santiago Soldati. CISA también tenía a John L. Cook en su portafolio.
Navilli compró Vitamina en 2003, en un remate judicial. Pagó $ 700.000 (u$s 230.000 al tipo de cambio del momento). En abril del año siguiente, relanzó la marca.
En tanto, UMA es más joven. Nació en 2000, de la mano de Marcelo Goldberg, quien en 1986 había creado Vitamina en sociedad con Claudio Drescher, actual presidente de la CAI y actual dueño de Jazmin Chebar.
En su función de CEO, y con la ayuda de su socia, Carolina Ainstein, Goldberg consolidó la marca hasta llegar a tener 12 locales distribuidos en el país y el exterior. En 2009, se la vendió a Vitamina Group, el holding textil que quiso armar la familia Navilli.