Medio siglo con Fondo Monetario Internacional

En el último medio siglo, la Argentina ha enfrentado numerosas crisis que obligaron al país a recurrir al FMI en busca de financiamiento. Sucedió durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón en 1975, también sobre el final del gobierno militar, en el de Ricardo Alfonsín, en el comienzo de la gestión de Carlos Menem, fue el detonante del estallido de la convertibilidad hacia el final del gobierno de Fernando de la Rúa, Cristina Kirchner sustituyó los dólares que necesitaba por yuanes de China, Mauricio Macri obtuvo un crédito de u$s46.000 millones y ahora Javier Milei solicita u$s20.000 millones de libre disponibilidad.El cierre del acuerdo entre el Ejecutivo y el Fondo será el hecho político más relevante del mes que termina. La negociación del acuerdo específico con todas sus disposiciones en detalle se está negociando en estos momentos. Los mercados muestran expectativas, incertidumbres y contradicciones. El Gobierno pretende u$s20.000 millones de libre disponibilidad, algo que estaría lejos de la cifra que el organismo internacional estaría dispuesto a otorgar. En líneas generales, el FMI exige que los nuevos fondos que se asignen a la Argentina sean destinados a reforzar las reservas. El gobierno argentino, por el contrario, quiere que se puedan usar para contener el dólar. Para el Fondo, la Argentina con sus propuestas vuelve a incurrir en estrategias que ya han fracasado.Banco Central de la República ArgentinaA su vez, el gobierno argentino cree -al igual que lo hacía Macri siete años atrás- que un crédito de libre disponibilidad será el instrumento económico que le permitirá enfrentar con éxito el desafío electoral de este año. En cuanto al acuerdo, la Comisión Bicameral revisará cada disposición que se negocie con el FMI. Sobre esto hay incertidumbre, la que se ha transmitido a los mercados.En el Senado se tratarán los pliegos para la eventual designación del jurista Manuel García-Mansilla y el juez Ariel Lijo como nuevos miembros de la Corte Suprema el 3 de abril. Ninguno de los dos candidatos parece tener asegurada su nominación en esta Cámara. García-Mansilla porque asumió por decreto el último día de las sesiones extraordinarias y ha dado señales confusas respecto a seguir adelante con su nominación. Además, no tiene el despacho de la Comisión de Acuerdos que es necesario en una situación normal y es incierto que pueda conseguirlo. A su vez, el juez Lijo mantiene el apoyo de un sector del peronismo, pero no es claro que sea suficiente para alcanzar los dos tercios que necesita para que avance su candidatura. Paradójicamente, con la Corte de tres miembros que integran hoy Carlos Rosenkratz, Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, el gobierno nacional se encuentra dos a uno a su favor en términos políticos. Es que los dos primeros fueron designados por Macri y sólo el tercero por Néstor Kirchner. A ello se agrega que aproximadamente la mitad de los puestos de camaristas, jueces y fiscales del Fuero Federal están vacantes. Hay quienes piensan que estas designaciones permitirían una negociación mucho más amplia, pero no parece fácil llevarla adelante.Pero el proceso electoral avanza aceleradamente. La elección de Ciudad de Buenos Aires, que tendrá lugar el 18 de mayo, es el gran acelerador de este proceso. Si bien no es el distrito más grande por cantidad de votantes, sino el cuarto, su repercusión política tiene alcance nacional por el lugar geográfico donde se encuentra el distrito y porque los medios de comunicación nacionales se ubican en él. Ya se han definido las alianzas. La definición implica que el PRO y La Libertad Avanza (LLA) concurrirán por separado.Entrevista Caputo ratificó el acuerdo con el FMI y dijo que el dólar no se va a disparar Si bien ello no implica que la misma estrategia se realice a nivel nacional, sí la complica. La figura de Horacio Rodríguez Larreta compite con ambos, pero parece sacarle más votos al PRO. Ramiro Marra ha decidido competir. Esto da a la oposición kirchnerista una oportunidad de ocupar el primer lugar, que con cierto apoyo radical presentará a Leandro Santoro como candidato. El diálogo entre el PRO y LLA por la unidad electoral en los comicios de octubre continúa abierto. La conducción política de los libertarios, a cargo de Karina Milei, también se muestra más flexible.Mientras tanto, el 13 de abril se realizarán las elecciones de constituyentes en Santa Fe. El gobernador radical, Maximiliano Pullaro, encabeza la lista de convencionales en un frente con el PRO, el socialismo, el Partido Demócrata, Unir, UCD, GEN y otros. La Libertad Avanza concurre en soledad, tras fracasar las conversaciones de unidad con el partido de Amalia Granata. Pero la elección porteña que tiene lugar el 18 de mayo adquiere en este contexto repercusión nacional. El PRO ha dominado este distrito durante varios periodos y no ha perdido una elección local en dos décadas. Aunque a partir de 1983 la Ciudad se había convertido en un baluarte de la centroizquierda, con la

Mar 31, 2025 - 04:17
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Medio siglo con Fondo Monetario Internacional

En el último medio siglo, la Argentina ha enfrentado numerosas crisis que obligaron al país a recurrir al FMI en busca de financiamiento. Sucedió durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón en 1975, también sobre el final del gobierno militar, en el de Ricardo Alfonsín, en el comienzo de la gestión de Carlos Menem, fue el detonante del estallido de la convertibilidad hacia el final del gobierno de Fernando de la Rúa, Cristina Kirchner sustituyó los dólares que necesitaba por yuanes de China, Mauricio Macri obtuvo un crédito de u$s46.000 millones y ahora Javier Milei solicita u$s20.000 millones de libre disponibilidad.

El cierre del acuerdo entre el Ejecutivo y el Fondo será el hecho político más relevante del mes que termina. La negociación del acuerdo específico con todas sus disposiciones en detalle se está negociando en estos momentos. Los mercados muestran expectativas, incertidumbres y contradicciones. El Gobierno pretende u$s20.000 millones de libre disponibilidad, algo que estaría lejos de la cifra que el organismo internacional estaría dispuesto a otorgar. En líneas generales, el FMI exige que los nuevos fondos que se asignen a la Argentina sean destinados a reforzar las reservas. El gobierno argentino, por el contrario, quiere que se puedan usar para contener el dólar. Para el Fondo, la Argentina con sus propuestas vuelve a incurrir en estrategias que ya han fracasado.

Banco Central de la República Argentina

A su vez, el gobierno argentino cree -al igual que lo hacía Macri siete años atrás- que un crédito de libre disponibilidad será el instrumento económico que le permitirá enfrentar con éxito el desafío electoral de este año. En cuanto al acuerdo, la Comisión Bicameral revisará cada disposición que se negocie con el FMI. Sobre esto hay incertidumbre, la que se ha transmitido a los mercados.

En el Senado se tratarán los pliegos para la eventual designación del jurista Manuel García-Mansilla y el juez Ariel Lijo como nuevos miembros de la Corte Suprema el 3 de abril. Ninguno de los dos candidatos parece tener asegurada su nominación en esta Cámara. García-Mansilla porque asumió por decreto el último día de las sesiones extraordinarias y ha dado señales confusas respecto a seguir adelante con su nominación. Además, no tiene el despacho de la Comisión de Acuerdos que es necesario en una situación normal y es incierto que pueda conseguirlo. A su vez, el juez Lijo mantiene el apoyo de un sector del peronismo, pero no es claro que sea suficiente para alcanzar los dos tercios que necesita para que avance su candidatura. Paradójicamente, con la Corte de tres miembros que integran hoy Carlos Rosenkratz, Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti, el gobierno nacional se encuentra dos a uno a su favor en términos políticos. Es que los dos primeros fueron designados por Macri y sólo el tercero por Néstor Kirchner. A ello se agrega que aproximadamente la mitad de los puestos de camaristas, jueces y fiscales del Fuero Federal están vacantes. Hay quienes piensan que estas designaciones permitirían una negociación mucho más amplia, pero no parece fácil llevarla adelante.

Pero el proceso electoral avanza aceleradamente. La elección de Ciudad de Buenos Aires, que tendrá lugar el 18 de mayo, es el gran acelerador de este proceso. Si bien no es el distrito más grande por cantidad de votantes, sino el cuarto, su repercusión política tiene alcance nacional por el lugar geográfico donde se encuentra el distrito y porque los medios de comunicación nacionales se ubican en él. Ya se han definido las alianzas. La definición implica que el PRO y La Libertad Avanza (LLA) concurrirán por separado.

Si bien ello no implica que la misma estrategia se realice a nivel nacional, sí la complica. La figura de Horacio Rodríguez Larreta compite con ambos, pero parece sacarle más votos al PRO. Ramiro Marra ha decidido competir. Esto da a la oposición kirchnerista una oportunidad de ocupar el primer lugar, que con cierto apoyo radical presentará a Leandro Santoro como candidato. El diálogo entre el PRO y LLA por la unidad electoral en los comicios de octubre continúa abierto. La conducción política de los libertarios, a cargo de Karina Milei, también se muestra más flexible.

Mientras tanto, el 13 de abril se realizarán las elecciones de constituyentes en Santa Fe. El gobernador radical, Maximiliano Pullaro, encabeza la lista de convencionales en un frente con el PRO, el socialismo, el Partido Demócrata, Unir, UCD, GEN y otros. La Libertad Avanza concurre en soledad, tras fracasar las conversaciones de unidad con el partido de Amalia Granata.

Pero la elección porteña que tiene lugar el 18 de mayo adquiere en este contexto repercusión nacional. El PRO ha dominado este distrito durante varios periodos y no ha perdido una elección local en dos décadas. Aunque a partir de 1983 la Ciudad se había convertido en un baluarte de la centroizquierda, con la llegada al poder del kirchnerismo se inició un periodo en el que la centroderecha pasó a gobernar ininterrumpidamente el distrito. Paradójicamente ahora, cuando parece iniciarse un predominio de la derecha porteña con el mileísmo y el PRO, se ve amenazado electoralmente en este distrito por la izquierda. Es que la división entre estas dos primeras fuerzas pone en riesgo este predominio de centroderecha en la capital del país.