Las tres preguntas que se deben evitar para tener una buena charla, según una profesora de Harvard
La especialista destacó que las personas más carismáticas a menudo son buenas oyentes; la clave es prestar atención a lo que dicen los demás

A menudo, las conversaciones con algunas personas se vuelven monótonas y generan que el interlocutor pierda el interés, por lo que terminan siendo redundantes o inútiles. Para tener una buena charla y eludir las reduncancias, una profesora de la Universidad de Harvard reveló recientemente cuáles son las tres preguntas que debe evitar realizar.
En todas las conversaciones, existen ciertas preguntas que generan malestar y alejan al resto del punto de la charla, incluso ocasionando incomodidad entre los involucrados. En diálogo con el medio NBC News, Alison Wood Brooks, profesora de la Escuela de Negocios de Harvard, quien lleva adelante un curso para alcanzar el éxito en las conversaciones, señaló cuáles son los errores típicos.
En primer lugar, Brooks resaltó que las personas carismáticas a menudo son buenas oyentes, lo que les permite hacer preguntas con mayor facilidad e interactuar con quienes les rodean. En ese sentido, estableció las preguntas que debe evitar si quiere tener una buena charla, señaladas en la siguiente lista:
- Preguntas de estilo “boomerang”: consiste en hacer una pregunta con el “único y obvio propósito” de responderla uno mismo, intentando revelar información egocéntrica sin parecer egoísta.
- Preguntas capciosas: aquellas que se realizan con el fin de “poner a prueba” a otro, midiendo sus conocimientos, con lo que podría hacer que la otra persona sienta que está tratando de demostrarle que está equivocada o hacerla parecer incompetente.
- Preguntas repetidas: pedir la misma información una y otra vez, incluso cambiando la fórmula, puede resultar agobiante; si alguien no ofrece la información que quiere, es mejor dejarlo.

Las preguntas correctas para tener una buena charla
Al final de su entrevista, Brooks explicó que la clave para tener una buena charla está en “prestar atención a lo que dicen los demás y profundizar en sus experiencias”. En lugar de relatar una experiencia propia, es necesario que realice preguntas de apoyo sobre el tema.
“Un buen conversador se centra en las preguntas de seguimiento. Recuerdan lo que la gente ya ha dicho. En ese momento, sientes como si el sol te iluminara”, completó la experta en conversaciones.