La Junta invierte 217 millones para garantizar agua de calidad a los extremeños
La presidenta de la Junta de Extremadura , María Guardiola, presentó a principios de 2024 el Plan de Garantía y Calidad del Agua Potable de Extremadura, dotado con 217 millones de euros, que contempla 66 obras hidráulicas repartidas por todas las comarcas extremeñas. Poco más de un año de la presentación del Plan, algunas de estas obras ya se han concluido, otras se han iniciado o licitado, y el resto están calendarizadas para los próximos años. Extremadura tiene embalsada el 26,7% del agua de España (9.835 hm3 frente a los 36.867 del total nacional). Es decir, la comunidad en la que vive tan sólo el 2,1% de la población española, atesora en su territorio más de una cuarta parte del agua dulce del país. Es paradójico que siga habiendo problemas de suministro de agua en amplias zonas de la región, porque no se ha invertido en la construcción de las infraestructuras necesarias. Por ello, una de las primeras tareas del Gobierno de María Guardiola fue la elaboración de un estudio exhaustivo sobre la situación y las necesidades reales de las distintas poblaciones y comarcas extremeñas. Gracias a ello, se han determinado las zonas que no cuentan (u obsoletas) con infraestructuras básicas del agua, como las de almacenamiento, conducciones o de potabilización, como ocurre singularmente en todo el norte de Extremadura, donde a pesar de que el agua discurre a borbotones por gargantas y arroyos buena parte del año, la carencia de estas infraestructuras básicas provoca recortes en los municipios cuando las aportaciones naturales de los cauces se reducen. Pero, lamentablemente, la problemática del agua recorre Extremadura de norte a sur y de oeste a este. Tras ese riguroso estudio, se ha elaborado el citado Plan que define la situación de cada comarca respecto a la carencia de infraestructuras, su baja calidad o resiliencia, o la antigüedad y obsolescencia de los sistemas de potabilización. Del Plan se verán directamente beneficiados 451.000 extremeños, el 42% de la población, gracias a la construcción o renovación de las infraestructuras hidráulicas de las que directamente se abastecen. Para ello, ha sido necesario movilizar recursos económicos de todos los fondos disponibles: FEDER 21-27, Next Generation (MRR), Interterritoriales y de Cohesión e incluso Fondos propios de la Junta de Extremadura, con la idea de que las obras estén en servicio antes de 2028. Además, se añaden obras de depuración y saneamiento, así como las infraestructuras de encauzamiento en las áreas urbanas con mayor riesgo de avenida por lluvias torrenciales. Todos estos planes se están desarrollando de manera satisfactoria, con el siguiente resultado y, así, en 2024, en abastecimiento, se han finalizado 15 obras y se han redactado 7 nuevos proyectos (una inversión de más de 10 millones de euros). En depuración y saneamiento se han finalizado 11 obras en las que se han invertido 18,5 millones, y dos obras de encauzamientos con una inversión superior a los 800.000€. En resumen, en el primer año del Plan se han invertido casi 30 millones de euros, triplicando la inversión media anual de los ejercicios anteriores. En obras en ejecución, hay que destacar que, en estos momentos, la Junta está desarrollando 30 obras (16 de abastecimiento y 14 de depuración o saneamiento) entre las que merece destacar la balsa de abastecimiento a Jerte, la mejora de los abastecimientos a las Mancomunidades de Tres Torres y Río Ayuela, el abastecimiento a Valencia del Ventoso o a Valverde de la Vera, o en materia de depuración, la renovación integral de la EDAR de Mérida o la nueva EDAR de Rena y Villar de Rena. A ello hay que sumar otros 30 millones en obras ya contratadas (a punto de iniciarse) o en proceso de licitación. En concreto, en abastecimiento se invertirán 23,5 millones, en depuración o saneamiento casi 6 millones y otros 800.000 € en encauzamientos para prevenir inundaciones. En definitiva, la Junta de Extremadura está desarrollando un arduo trabajo porque es muy consciente de que un bien tan preciado y necesario como el agua debe estar garantizado en cada población y cada extremeño, viva donde viva, debe contar con agua de calidad, además de un entorno cuidado, con las aguas residuales depuradas.
La presidenta de la Junta de Extremadura , María Guardiola, presentó a principios de 2024 el Plan de Garantía y Calidad del Agua Potable de Extremadura, dotado con 217 millones de euros, que contempla 66 obras hidráulicas repartidas por todas las comarcas extremeñas. Poco más de un año de la presentación del Plan, algunas de estas obras ya se han concluido, otras se han iniciado o licitado, y el resto están calendarizadas para los próximos años. Extremadura tiene embalsada el 26,7% del agua de España (9.835 hm3 frente a los 36.867 del total nacional). Es decir, la comunidad en la que vive tan sólo el 2,1% de la población española, atesora en su territorio más de una cuarta parte del agua dulce del país. Es paradójico que siga habiendo problemas de suministro de agua en amplias zonas de la región, porque no se ha invertido en la construcción de las infraestructuras necesarias. Por ello, una de las primeras tareas del Gobierno de María Guardiola fue la elaboración de un estudio exhaustivo sobre la situación y las necesidades reales de las distintas poblaciones y comarcas extremeñas. Gracias a ello, se han determinado las zonas que no cuentan (u obsoletas) con infraestructuras básicas del agua, como las de almacenamiento, conducciones o de potabilización, como ocurre singularmente en todo el norte de Extremadura, donde a pesar de que el agua discurre a borbotones por gargantas y arroyos buena parte del año, la carencia de estas infraestructuras básicas provoca recortes en los municipios cuando las aportaciones naturales de los cauces se reducen. Pero, lamentablemente, la problemática del agua recorre Extremadura de norte a sur y de oeste a este. Tras ese riguroso estudio, se ha elaborado el citado Plan que define la situación de cada comarca respecto a la carencia de infraestructuras, su baja calidad o resiliencia, o la antigüedad y obsolescencia de los sistemas de potabilización. Del Plan se verán directamente beneficiados 451.000 extremeños, el 42% de la población, gracias a la construcción o renovación de las infraestructuras hidráulicas de las que directamente se abastecen. Para ello, ha sido necesario movilizar recursos económicos de todos los fondos disponibles: FEDER 21-27, Next Generation (MRR), Interterritoriales y de Cohesión e incluso Fondos propios de la Junta de Extremadura, con la idea de que las obras estén en servicio antes de 2028. Además, se añaden obras de depuración y saneamiento, así como las infraestructuras de encauzamiento en las áreas urbanas con mayor riesgo de avenida por lluvias torrenciales. Todos estos planes se están desarrollando de manera satisfactoria, con el siguiente resultado y, así, en 2024, en abastecimiento, se han finalizado 15 obras y se han redactado 7 nuevos proyectos (una inversión de más de 10 millones de euros). En depuración y saneamiento se han finalizado 11 obras en las que se han invertido 18,5 millones, y dos obras de encauzamientos con una inversión superior a los 800.000€. En resumen, en el primer año del Plan se han invertido casi 30 millones de euros, triplicando la inversión media anual de los ejercicios anteriores. En obras en ejecución, hay que destacar que, en estos momentos, la Junta está desarrollando 30 obras (16 de abastecimiento y 14 de depuración o saneamiento) entre las que merece destacar la balsa de abastecimiento a Jerte, la mejora de los abastecimientos a las Mancomunidades de Tres Torres y Río Ayuela, el abastecimiento a Valencia del Ventoso o a Valverde de la Vera, o en materia de depuración, la renovación integral de la EDAR de Mérida o la nueva EDAR de Rena y Villar de Rena. A ello hay que sumar otros 30 millones en obras ya contratadas (a punto de iniciarse) o en proceso de licitación. En concreto, en abastecimiento se invertirán 23,5 millones, en depuración o saneamiento casi 6 millones y otros 800.000 € en encauzamientos para prevenir inundaciones. En definitiva, la Junta de Extremadura está desarrollando un arduo trabajo porque es muy consciente de que un bien tan preciado y necesario como el agua debe estar garantizado en cada población y cada extremeño, viva donde viva, debe contar con agua de calidad, además de un entorno cuidado, con las aguas residuales depuradas.
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