La cruenta historia real de asesinatos tras 'La chica de la aguja', película nominada al Oscar
La película representó a Dinamarca y cuenta una de las historias más terribles del paísLo que no contó Disney: la verdadera historia de Pocahontas Compitió con la brasileña Aún estoy aquí y con la controvertida Emilia Pérez por el premio Oscar a mejor película internacional representando a Dinamarca y ha llegado este 21 de marzo a los cines en España. Hablamos de La chica de la aguja, un largometraje que ha dado que hablar desde su estreno en el pasado Festival de Cannes por su cruento relato y su peculiar estilo, y que la han hecho uno de los trabajos más destacados del cine europeo en 2024. Un duro filme que está basada en una de las historias más terroríficas del país nórdico. El caso de asesinato de bebés que conmocionó a Dinamarca La chica de la aguja, del director Magnus von Horn, cuenta una historia de terror en el que se pone de manifiesto la monstruosidad a la que pueden llegar los humanos tanto a nivel físico como moral en una sociedad pobre, sucia y violenta tras la Primera Guerra Mundial, que acentúa con una fotografía en blanco y negro con un toque expresionista y gótico. Una historia que está basada en hechos reales, en un caso que conmocionó a Dinamarca y cambió la legalidad entorno a los nacimientos en el país. Fue el de la asesina en serie de bebés, Dagmar Overbye, una mujer que se había criado en un entorno rural en el que sufrió maltrato de su padre y que le llevó a abandonar su casa a los 12 años, cuando ya fue detenida por robar para comer. Se casó, pero abandonó a su marido en el comienzo de la Primera Guerra Mundial y se marchó a Copenhague. Allí, en una sociedad con mucha necesidad, vio una oportunidad de negocio en las madres sin recursos que se veían obligadas a entregar a sus recién nacidos en adopción para darles una vida mejor, y así se acercaba para ayudarlas a encontrar una familia adoptiva y les pedía dinero a cambio. Cómo se descubrió el caso que inspiró ‘La chica de la aguja’ El problema llegaba a que ella no cumplía con ello, y una vez le hacían entrega de los bebés, los mataba ahogándolos o quemándolos en una estufa. Así, se cree que terminó la vida de 26 recién nacidos entre 1913 y 1920. Como las madres nunca se volvían a poner en contacto, nadie sospechaba, hasta que una joven llamada Karoline Aagesen, se arrepintió tras dejar a su hijo y al darle vagas explicaciones sobre el paradero de este, la denunció a las autoridades. Fue entonces cuando fue detenida y protagonista en uno de los juicios más mediáticos en la historia de Dinamarca, en el que fue condenada a pena de muerte, que le fue conmutada a cadena perpetua por el rey Cristián X, y moriría en 1929 en la cárcel. Después de su caso, del que se declaró culpable del asesinato de 16 bebés, de los que solo se encontró prueba de 9 de ellos, se hizo obligatorio inscribir en el registro de cada nacimiento. La película La chica de la aguja se basa en el encuentro que provocó que Dagmar esta fuera descubierta, aunque con cambios. En el filme la historia se ambienta en 1919, con una joven llamada Karoline que tras quedarse sin trabajo al quedarse embarazada de su jefe y con su marido desaparecido e la guerra, entra en la agencia de adopción de Dagmar, en la que se asesinan bebés en secreto.

La película representó a Dinamarca y cuenta una de las historias más terribles del país
Lo que no contó Disney: la verdadera historia de Pocahontas
Compitió con la brasileña Aún estoy aquí y con la controvertida Emilia Pérez por el premio Oscar a mejor película internacional representando a Dinamarca y ha llegado este 21 de marzo a los cines en España. Hablamos de La chica de la aguja, un largometraje que ha dado que hablar desde su estreno en el pasado Festival de Cannes por su cruento relato y su peculiar estilo, y que la han hecho uno de los trabajos más destacados del cine europeo en 2024. Un duro filme que está basada en una de las historias más terroríficas del país nórdico.
El caso de asesinato de bebés que conmocionó a Dinamarca
La chica de la aguja, del director Magnus von Horn, cuenta una historia de terror en el que se pone de manifiesto la monstruosidad a la que pueden llegar los humanos tanto a nivel físico como moral en una sociedad pobre, sucia y violenta tras la Primera Guerra Mundial, que acentúa con una fotografía en blanco y negro con un toque expresionista y gótico.
Una historia que está basada en hechos reales, en un caso que conmocionó a Dinamarca y cambió la legalidad entorno a los nacimientos en el país. Fue el de la asesina en serie de bebés, Dagmar Overbye, una mujer que se había criado en un entorno rural en el que sufrió maltrato de su padre y que le llevó a abandonar su casa a los 12 años, cuando ya fue detenida por robar para comer.
Se casó, pero abandonó a su marido en el comienzo de la Primera Guerra Mundial y se marchó a Copenhague. Allí, en una sociedad con mucha necesidad, vio una oportunidad de negocio en las madres sin recursos que se veían obligadas a entregar a sus recién nacidos en adopción para darles una vida mejor, y así se acercaba para ayudarlas a encontrar una familia adoptiva y les pedía dinero a cambio.
Cómo se descubrió el caso que inspiró ‘La chica de la aguja’
El problema llegaba a que ella no cumplía con ello, y una vez le hacían entrega de los bebés, los mataba ahogándolos o quemándolos en una estufa. Así, se cree que terminó la vida de 26 recién nacidos entre 1913 y 1920. Como las madres nunca se volvían a poner en contacto, nadie sospechaba, hasta que una joven llamada Karoline Aagesen, se arrepintió tras dejar a su hijo y al darle vagas explicaciones sobre el paradero de este, la denunció a las autoridades.
Fue entonces cuando fue detenida y protagonista en uno de los juicios más mediáticos en la historia de Dinamarca, en el que fue condenada a pena de muerte, que le fue conmutada a cadena perpetua por el rey Cristián X, y moriría en 1929 en la cárcel. Después de su caso, del que se declaró culpable del asesinato de 16 bebés, de los que solo se encontró prueba de 9 de ellos, se hizo obligatorio inscribir en el registro de cada nacimiento.
La película La chica de la aguja se basa en el encuentro que provocó que Dagmar esta fuera descubierta, aunque con cambios. En el filme la historia se ambienta en 1919, con una joven llamada Karoline que tras quedarse sin trabajo al quedarse embarazada de su jefe y con su marido desaparecido e la guerra, entra en la agencia de adopción de Dagmar, en la que se asesinan bebés en secreto.