Día del Autismo: visita la obra de Gaudí en la que han trabajado más de 100 personas neurodivergentes
Familias y entidades que trabajan en favor de los derechos para las personas con autismo reivindican, entre otros derechos, el de la inclusión laboralLos diagnósticos de autismo se han cuadruplicado en diez años: “Muchas familias no se lo esperan” La inclusión laboral es una de las muchas asignaturas pendientes a la hora de hablar de autismo. Familias y entidades que trabajan sin descanso desde hace años en favor de que las personas con autismo puedan acceder a un puesto laboral la consideran una reivindicación que, sea o no sea el Día del Autismo, sigue sin llegar a buen puerto. De ahí que, en medio de ese desierto de estereotipos y estigmas, un pequeño oasis suponga la Casa Batlló, uno de los monumentos más visitados de Barcelona y que, desde 2021, cuenta con buena parte de su plantilla con hasta 100 personas neurodivergentes, trabajadores y trabajadoras que se encargan en su día a día de atender a los miles de visitantes que entran a disfrutar de una de las joyas de Gaudí. Actualmente, entre un 75% y un 90% de las personas adultas con autismo están en paro, el porcentaje más alto entre los colectivos con discapacidad. De hecho y durante el día de mañana, la fachada de la propia Casa Batlló se iluminará de azul, color con el que las entidades que defienden los derechos para las personas con autismo visibilizan sus reivindicaciones cada 2 de abril, Día del Autismo. Puestos de exigencia Desde 2021, la Casa Batlló inició una colaboración con Specialisterne para incorporar a personas con condiciones como autismo, dislexia y TDAH en roles clave de atención al público y actualmente, el 85% del personal de sala es neurodivergente. Se trata de un proyecto único en el mundo, pero que no solo destaca por el número personas empleadas, sino porque son puestos con un nivel de exigencia muy elevado. Además, se da una estructura inclusiva en la que conviven personas neurotípicas y neurodivergentes y que adapta cada puesto a las habilidades de las personas. La satisfacción de los visitantes, a tenor de las colas que se ven cada día a la altura del número 43 del Paseo de Gracia, es más que notable. Para Aprenem Autisme, entidad catalana nacida en 2006, aún queda mucho camino por recorrer en el camino de los derechos para las personas con autismo y no solo los laborales. El derecho a la salud, a la educación o a una vida independiente son otras de las reivindicaciones de esta entidad, que actualmente agrupa a casi 800 familias de Catalunya. “El problema más grave es que muchas de las situaciones de vulneración de derechos se consideran ‘normales’ al hecho de ser autista y que no se pueden cambiar. Cuando una escuela no adapta sus espacios, cuando una empresa rechaza a un candidato autista sin justificación o cuando un servicio médico no adapta sus prácticas, suelen ser situaciones que quedan impunes”, aseguran desde Aprenem Autisme, asociación de personas con autismo y sus familias que sueña con el día en que no tengan que reivindicar el Día del Autismo.

Familias y entidades que trabajan en favor de los derechos para las personas con autismo reivindican, entre otros derechos, el de la inclusión laboral
Los diagnósticos de autismo se han cuadruplicado en diez años: “Muchas familias no se lo esperan”
La inclusión laboral es una de las muchas asignaturas pendientes a la hora de hablar de autismo. Familias y entidades que trabajan sin descanso desde hace años en favor de que las personas con autismo puedan acceder a un puesto laboral la consideran una reivindicación que, sea o no sea el Día del Autismo, sigue sin llegar a buen puerto.
De ahí que, en medio de ese desierto de estereotipos y estigmas, un pequeño oasis suponga la Casa Batlló, uno de los monumentos más visitados de Barcelona y que, desde 2021, cuenta con buena parte de su plantilla con hasta 100 personas neurodivergentes, trabajadores y trabajadoras que se encargan en su día a día de atender a los miles de visitantes que entran a disfrutar de una de las joyas de Gaudí. Actualmente, entre un 75% y un 90% de las personas adultas con autismo están en paro, el porcentaje más alto entre los colectivos con discapacidad.
De hecho y durante el día de mañana, la fachada de la propia Casa Batlló se iluminará de azul, color con el que las entidades que defienden los derechos para las personas con autismo visibilizan sus reivindicaciones cada 2 de abril, Día del Autismo.
Puestos de exigencia
Desde 2021, la Casa Batlló inició una colaboración con Specialisterne para incorporar a personas con condiciones como autismo, dislexia y TDAH en roles clave de atención al público y actualmente, el 85% del personal de sala es neurodivergente. Se trata de un proyecto único en el mundo, pero que no solo destaca por el número personas empleadas, sino porque son puestos con un nivel de exigencia muy elevado. Además, se da una estructura inclusiva en la que conviven personas neurotípicas y neurodivergentes y que adapta cada puesto a las habilidades de las personas. La satisfacción de los visitantes, a tenor de las colas que se ven cada día a la altura del número 43 del Paseo de Gracia, es más que notable.
Para Aprenem Autisme, entidad catalana nacida en 2006, aún queda mucho camino por recorrer en el camino de los derechos para las personas con autismo y no solo los laborales. El derecho a la salud, a la educación o a una vida independiente son otras de las reivindicaciones de esta entidad, que actualmente agrupa a casi 800 familias de Catalunya.
“El problema más grave es que muchas de las situaciones de vulneración de derechos se consideran ‘normales’ al hecho de ser autista y que no se pueden cambiar. Cuando una escuela no adapta sus espacios, cuando una empresa rechaza a un candidato autista sin justificación o cuando un servicio médico no adapta sus prácticas, suelen ser situaciones que quedan impunes”, aseguran desde Aprenem Autisme, asociación de personas con autismo y sus familias que sueña con el día en que no tengan que reivindicar el Día del Autismo.