Detienen en un permiso a una interna de Mas d'Enric condenada por asesinato

Según 'Diari de Tarragona' la mujer es la autora del 'crimen perfecto' y estaría planificando otro homicidio.

Mar 25, 2025 - 21:49
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Detienen en un permiso a una interna de Mas d'Enric condenada por asesinato

Los Mossos d'Esquadra han detenido durante un permiso sin vigilancia a una presa del centro penitenciario Mas d'Enric, en el Catllar (Tarragona), condenada por asesinato, según ha avanzado 'Diari de Tarragona' y han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). El rotativo afirma que la detenida es María Ángeles Molina, Angie, condenada a 18 años de prisión en 2013 por matar a una amiga suya del trabajo en 2008 y suplantar su identidad para cobrar seguros y créditos a su nombre, en lo que se conoció popularmente como el 'crimen perfecto'. Según el diario, ahora se la habría detenido porque planeaba otro homicidio.

La detención se produjo a las puertas de la prisión tarraconense cuando la interna regresaba del permiso. La investigación está en manos del juzgado de instrucción número 1 de Tarragona y la causa está bajo secreto de sumario.

Después de la detención, la interna prestó declaración ante el juez y ha quedado en situación de libertad en relación con los hechos que se investigan. La mujer ha vuelto a la prisión para continuar el cumplimiento de la condena que se le impuso en 2013 por un crimen cometido en 2008. Según la condena de 22 años de prisión de la Audiencia de Barcelona -rebajada posteriormente a 18 años por el Tribunal Supremo- 'Angie' quedó con la víctima el 19 de febrero de 2008 para cenar en un apartamento que ella misma había alquilado a nombre de Ana P.C., y el cadáver fue encontrado dos días más tarde.

Después de la cena, la acusada asfixió a la víctima con una bolsa de plástico en la cabeza "cerrada con varias vueltas de cinta aislante alrededor del cuello que le produjo la muerte por asfixia mecánica".

La mujer encargada de la limpieza encontró el cadáver el 21 de febrero en un sofá, completamente desnuda y sin signos de violencia. Lo único que se encontró en el apartamento fueron unas botas y una peluca de color negro junto al cadáver, en el cual se encontraron muchos restos biológicos de la acusada.

Esta quiso simular un delito de carácter sexual impregnando el cadáver con esperma que pertenecía a dos hombres diferentes que habían sido contratados en una casa de prostitución para que eyacularan en dos frascos que llevaba la acusada.

Semanas después del crimen, en el registro del domicilio de Molina, se encontraron el DNI original de la víctima, cuatro tarjetas de crédito a nombre de la víctima, una peluca de color negro y un recibo por la compra de cloroformo, entre otros elementos. En el piso de su novio se encontró numerosa documentación de la víctima escondida en un mueble y detrás de la cisterna del váter.

Según el tribunal, la acusada quiso buscarse una coartada, yendo justamente aquel día hasta Zaragoza para buscar las cenizas de su madre, que había muerto hacía más de un año. Así, pagó el peaje de ida con el sistema Teletac, pero el de vuelta lo pagó en efectivo, para que no se pudiera determinar exactamente la hora de regreso.