Deporte, parto y lactancia materna: los cuestionados hábitos de Cristina Pedroche en su segundo embarazo

La crónica social no cesa en su empeño de romper matrimonios. Parejas de famosos, que tienen una relación consolidada desde hace años, tienen que hacer frente cada cierto tiempo a los 'rumores de crisis' que surgen en la prensa del corazón. Hace relativamente poco les tocó a Cristina Pedroche (36 años) y Dabiz Muñoz (45). La pareja sembró la duda después de que la colaboradora de televisión -embarazada de su segundo bebé- se trasladase a casa de sus padres, en el madrileño barrio de Vallecas, junto a su hija Laia , y él a un exclusivo hotel en la zona de negocios de la capital. Poco después se supo que la televisiva y el reputado chef se separaron, de forma tempora l, a la espera de que le entregasen su nueva casa en La Finca. Esta no es la primera vez que la televisiva genera una oleada de comentarios en redes sociales. Desde que se supo que estaba embarazada, su vida se ha convertido en un continuo escrutinio público. Así, Pedroche tiene que soportar a diario cómo se pone en duda la crianza de su primera hija o sus hábitos durante este segundo embarazo. Por ejemplo, la presentadora sorprendió a todos al revelar que había incorporado el pádel a su rutina de ejercicio, una decisión que generó un gran debate. «Me costó más de lo que debería porque me gusta mucho entrenar en mi casa sola a mi ritmo, con mis horarios, pero al final lo hice», confesó entonces. Algo que se le cuestionó por los posibles riesgos para el feto. «Si una mujer practica cualquier deporte con cierta frecuencia puede continuar durante el embarazo sin problema. Tan solo debe adaptar la intensidad y es conveniente detenerlo o realizar un descanso en caso de cansancio o aparición de molestias», comenta José Alberto Rodríguez León , miembro de la Unidad de Diagnóstico Prenatal y Embarazo de Alto Riesgo en QuirónSalud Madrid y de la Unidad de Obstetricia en Centro médico-quirúrgico Olympia. Asegura que los deportes de impacto, como el pádel, «no tiene efectos negativos sobre el embarazo, pero si la intensidad es alta puede provocar algunas molestias. Por eso, si no lo has practicado antes es recomendable contar con la supervisión y asesoramiento de un profesional». Y especifica: «Solamente está desaconsejado realizar ejercicio físico si aparece sangrado genital o amenaza de aborto o en situaciones de riesgo de prematuridad como la amenaza de parto pretérmino». Otro de los hábitos que se le han cuestionado a Cristina Pedroche es el hecho de dar el pecho a su primera hija mientras está embarazada del segundo, una práctica que «no tiene efectos adversos sobre el desarrollo fetal y no aumenta el riesgo de complicaciones como amenaza de aborto o parto prematuro», tal y como asegura el ginecólogo. Además, cabe recordar que la técnica utilizada por la presentadora para la primera vez que dio a luz fue a través del hipnoparto, «un método que busca reducir el miedo , la ansiedad y el dolor asociados al nacimiento, promoviendo una experiencia más relajada y positiva a través de la utilización de técnicas de relajación, respiración y autohipnosis», explica. «Mi opinión sobre esta técnica es positiva. Creo que reduce el miedo y aporta mayor sensación de control», se sincera. «El parto respetado se centra en el respeto a los deseos de la mujer durante el proceso. Se basa en la idea de que la mujer tiene derecho a tomar decisiones informadas sobre cómo quiere dar a luz siempre procurando un ambiente seguro para madre y bebé. El objetivo principal es que se sienta segura y protagonista de su propio parto». Otro de los tipos de parto que se cuestionan mucho a día de hoy es el que se produce en una bañera con agua. «El agua caliente tiene efecto relajante y analgésico reduciendo la necesidad de analgesia epidural, la frecuencia y severidad de los desgarros perineales. No obstante, el parto en el agua tiene sus contraindicaciones y debe contar con al acompañamiento y supervisión de una matrona durante toda la dilatación y especialmente en el momento del expulsivo», advierte el doctor José Alberto Rodríguez León. Por todo ello, «el parto vaginal es la vía de elección para el parto. Presenta menor riesgo de sangrado o infecciones, la recuperación es más rápida y cómoda y, a diferencia de las cesáreas, no condiciona la descendencia futura o el periodo recomendado entre embarazos», sin embargo «el parto vaginal puede estar contraindicado en determinadas situaciones como las relacionadas con la posición de la placenta, la posición del feto, estado materno o fetal o antecedentes quirúrgicos. Y, al igual que Pedroche, también recomienda la ayuda de un psicólogo perinatal para el proceso de después. «Es una situación de desgaste físico y emocional importante que puede suponer estrés, ansiedad e incluso depresión . Buscar apoyo psicológico mejora la salud mental de estas mujeres », sentencia.

Abr 5, 2025 - 04:39
 0
Deporte, parto y lactancia materna: los cuestionados hábitos de Cristina Pedroche en su segundo embarazo
La crónica social no cesa en su empeño de romper matrimonios. Parejas de famosos, que tienen una relación consolidada desde hace años, tienen que hacer frente cada cierto tiempo a los 'rumores de crisis' que surgen en la prensa del corazón. Hace relativamente poco les tocó a Cristina Pedroche (36 años) y Dabiz Muñoz (45). La pareja sembró la duda después de que la colaboradora de televisión -embarazada de su segundo bebé- se trasladase a casa de sus padres, en el madrileño barrio de Vallecas, junto a su hija Laia , y él a un exclusivo hotel en la zona de negocios de la capital. Poco después se supo que la televisiva y el reputado chef se separaron, de forma tempora l, a la espera de que le entregasen su nueva casa en La Finca. Esta no es la primera vez que la televisiva genera una oleada de comentarios en redes sociales. Desde que se supo que estaba embarazada, su vida se ha convertido en un continuo escrutinio público. Así, Pedroche tiene que soportar a diario cómo se pone en duda la crianza de su primera hija o sus hábitos durante este segundo embarazo. Por ejemplo, la presentadora sorprendió a todos al revelar que había incorporado el pádel a su rutina de ejercicio, una decisión que generó un gran debate. «Me costó más de lo que debería porque me gusta mucho entrenar en mi casa sola a mi ritmo, con mis horarios, pero al final lo hice», confesó entonces. Algo que se le cuestionó por los posibles riesgos para el feto. «Si una mujer practica cualquier deporte con cierta frecuencia puede continuar durante el embarazo sin problema. Tan solo debe adaptar la intensidad y es conveniente detenerlo o realizar un descanso en caso de cansancio o aparición de molestias», comenta José Alberto Rodríguez León , miembro de la Unidad de Diagnóstico Prenatal y Embarazo de Alto Riesgo en QuirónSalud Madrid y de la Unidad de Obstetricia en Centro médico-quirúrgico Olympia. Asegura que los deportes de impacto, como el pádel, «no tiene efectos negativos sobre el embarazo, pero si la intensidad es alta puede provocar algunas molestias. Por eso, si no lo has practicado antes es recomendable contar con la supervisión y asesoramiento de un profesional». Y especifica: «Solamente está desaconsejado realizar ejercicio físico si aparece sangrado genital o amenaza de aborto o en situaciones de riesgo de prematuridad como la amenaza de parto pretérmino». Otro de los hábitos que se le han cuestionado a Cristina Pedroche es el hecho de dar el pecho a su primera hija mientras está embarazada del segundo, una práctica que «no tiene efectos adversos sobre el desarrollo fetal y no aumenta el riesgo de complicaciones como amenaza de aborto o parto prematuro», tal y como asegura el ginecólogo. Además, cabe recordar que la técnica utilizada por la presentadora para la primera vez que dio a luz fue a través del hipnoparto, «un método que busca reducir el miedo , la ansiedad y el dolor asociados al nacimiento, promoviendo una experiencia más relajada y positiva a través de la utilización de técnicas de relajación, respiración y autohipnosis», explica. «Mi opinión sobre esta técnica es positiva. Creo que reduce el miedo y aporta mayor sensación de control», se sincera. «El parto respetado se centra en el respeto a los deseos de la mujer durante el proceso. Se basa en la idea de que la mujer tiene derecho a tomar decisiones informadas sobre cómo quiere dar a luz siempre procurando un ambiente seguro para madre y bebé. El objetivo principal es que se sienta segura y protagonista de su propio parto». Otro de los tipos de parto que se cuestionan mucho a día de hoy es el que se produce en una bañera con agua. «El agua caliente tiene efecto relajante y analgésico reduciendo la necesidad de analgesia epidural, la frecuencia y severidad de los desgarros perineales. No obstante, el parto en el agua tiene sus contraindicaciones y debe contar con al acompañamiento y supervisión de una matrona durante toda la dilatación y especialmente en el momento del expulsivo», advierte el doctor José Alberto Rodríguez León. Por todo ello, «el parto vaginal es la vía de elección para el parto. Presenta menor riesgo de sangrado o infecciones, la recuperación es más rápida y cómoda y, a diferencia de las cesáreas, no condiciona la descendencia futura o el periodo recomendado entre embarazos», sin embargo «el parto vaginal puede estar contraindicado en determinadas situaciones como las relacionadas con la posición de la placenta, la posición del feto, estado materno o fetal o antecedentes quirúrgicos. Y, al igual que Pedroche, también recomienda la ayuda de un psicólogo perinatal para el proceso de después. «Es una situación de desgaste físico y emocional importante que puede suponer estrés, ansiedad e incluso depresión . Buscar apoyo psicológico mejora la salud mental de estas mujeres », sentencia.