Sánchez anuncia un plan de ciberseguridad e industria de defensa antes de verano y pide a la UE un ejército europeo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles que pondrá en marcha "un gran plan nacional de desarrollo e impulso de la tecnología...

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este miércoles que pondrá en marcha "un gran plan nacional de desarrollo e impulso de la tecnología y la industria españolas" dedicadas a la defensa como parte del aumento de la inversión en esta materia. Así lo prometió el presidente en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados dedicada a ofrecer detalles del viraje en política militar que anunció hace unas semanas, en la que no ofreció ningún calendario para abordar esa subida del gasto, pero sí repitió en varias ocasiones que se llevará a cabo sin "tocar ni un céntimo" de las partidas sociales y medioambientales de los Presupuestos.
Sánchez, además, se mostró partidario de que sea la UE quien financie el grueso del incremento de la inversión en defensa a través de mecanismos como la emisión de deuda conjunta o las transferencias de dinero a los Estados a fondo perdido. Y, asimismo, el presidente apoyó expresamente la creación de un ejército de la UE que sustituya a las fuerzas armadas nacionales. "El cuánto invertir y el cómo financiar es solo una parte del debate necesario, lo realmente sustantivo es si invertimos mejor y si invertimos juntos los europeos", planteó Sánchez, que insistió que "solo" con un ejército integrado por los veintisiete Estados de la UE "nos convertiremos en una verdadera unión y garantizaremos una paz duradera en nuestra región".
No obstante, antes de alcanzar esa meta, que por ahora se contempla lejana, Sánchez apostó por "lograr la interoperabilidad" de las fuerzas armadas de los socios de la UE, que, según ha explicado en las últimas semanas, es uno de los principales puntos débiles de la defensa europea. El presidente también se refirió a la necesidad de que Europa tenga "una industria de seguridad y defensa integrada, puntera y autónoma". Y, en ese sentido, el plan que el presidente anunció para antes de verano va en esa línea: el refuerzo de las capacidades industriales españolas en materia de defensa y también de ciberseguridad, uno de los asuntos a los que Sánchez dedicó más tiempo durante su intervención.
Este plan concentrará el grueso de la inversión adicional exigida para cumplir con el 2% de PIB en defensa que pide la OTAN y canalizará la inversión a través de la colaboración público-privada para crear "un nuevo salto tecnológico e industrial en España". Se comprometió a que este de "frutos" que beneficien a España y a Europa, que sirvan para crear empleo y empresas y continuar con la "reindustrialización emprendida desde hace siete años".
"Europa debe ampliar y modernizar los sistemas de seguridad para poder neutralizar las nuevas amenazas híbridas", planteó a este respecto Sánchez. El presidente relató que este tipo de amenazas toman forma de "nuevas armas" como "drones no tripulados", "cañones de pulso electromagnético" o "fuerzas paramilitares", pero que también se traducen en el uso por parte de Estados hostiles como Rusia de "redes sociales, virus informáticos, ordenadores cuánticos" o "inteligencia artificial".
España, insistió Sánchez, no es ajena a este tipo de amenazas, puesto que, el año pasado, recibió "177.000 ciberagresiones, de las que 1.000 tuvieron como objetivo infraestructura crítica", relató. "Esta forma de amenaza híbrida, empleada por Rusia y otros actores, no es tan visible como las amenazas tradicionales, no sale en los periódicos, pero existe, está creciendo y supone un riesgo real", planteó.
Con la mayoría de los socios de la izquierda en contra de aumentar el gasto militar, Sánchez hizo especial hincapié en que es "falsa" la dicotomía entre seguridad y "bienestar" y en que una economía como la española pueda hacer frente a las dos cosas. Los mecanismos y el calendario para hacerlo se concretarán "a lo largo de las próximas semanas", puntualizó, detallando que hasta el momento es un debate que todavía se encuentra en el seno europeo pero que informará del "camino" al Congreso y a la ciudadanía y llevará a las Cortes todo lo que sea necesario.
Sánchez tildó de "especulaciones" los porcentajes del PIB en defensa que se están barajando. Más allá del 2% con el que España se comprometió con la OTAN en 2014, precisó que aunque algunos hablan del 3% en Europeo o del 5% como Estados Unidos y Polonia, todavía no hay certezas al respecto.
En cuanto a las propuestas que están encima de la mesa comunitaria, el Gobierno ve con buenos ojos la creación de un fondo europeo de préstamos con condiciones favorables, la activación de la cláusula de escape para aprobar nuevos créditos sin "sustraer recursos de otras partidas o la utilización del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Pero la "batalla" que ahora dará Sánchez será por un fondo de transferencias directas como el impulsado durante la covid. "Probablemente la mayoría vayan a los países del este, pero es la mejor manera para poder balancear y equilibrar", precisó.
Guerra comercial y abrir la UE a nuevos mercados
"Es un nuevo momento covid y la Unión Europea debe reaccionar como hizo entonces: con una respuesta conjunta, mutualizada y solidaria", abundó. Tras insistir en que los desafíos y amenazas del sur de Europa son diferentes de los del norte por lo que las prioridades no son las mismas, Sánchez también puso el foco en la economía, el comercio y apeló a la Administración de Donald Trump por la "guerra comercial". "Le pedimos a Estados Unidos que recapacite y dialogue con la Comisión Europea, que construya puentes en lugar de barreras y que detenga este sinsentido porque, si no, Europa tendrá que defenderse con criterio, proporcionalidad, rapidez y unidad", instó.
La Unión Europea no quiere una guerra comercial, pero está preparada para librarla y, de hecho, ya está preparando un plan de contingencia para los sectores que se vean afectados, advirtió. En todo caso, Sánchez expuso las posibles soluciones: diversificar los vínculos comerciales europeos con Asia -y de ahí su viaje a mediados de abril a China y Vietnam y el de Von der Leyen a India-, y mantener nuevos contactos con América Latina "para apuntalar el acuerdo económico con Mercosur".
Además, Sánchez también está negociando en Bruselas para conseguir que la unión de ahorro e inversión, la unión bancaria, la integración energética o el "euro digital" se conviertan en una realidad en el presente ciclo. "Si lo aplicamos bien, podríamos acabar con la guerra energética de Putin y reducir entre el 50 y el 100% los aranceles de Trump", confió.
"Los europeos debemos ser más fuertes en un mundo de gigantes, con más unidad, más Europa, dar pasos decisivos y abrir un nuevo momento fundacional en la Unión Europea", espetó el presidente, que insistió en que este es el momento de compartir "aún más soberanía", fortalecer las instituciones comunitarias y actuar como "un nuevo bloque, con fuerza".