Por qué los aranceles de Trump podrían arrastrar a Estados Unidos a la recesión

La decisión del presidente norteamericano de romper con las reglas del juego del comercio mundial afectará a una economía que ya está perdiendo impulso, según los economistas.

Abr 3, 2025 - 21:48
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Por qué los aranceles de Trump podrían arrastrar a Estados Unidos a la recesión

Los aranceles del "día de la liberación" de Donald Trump representan un grave riesgo para una economía estadounidense que ya estaba perdiendo impulso rápidamente, y los economistas advierten de un aumento de los precios para los hogares y un creciente riesgo de recesión tras los anuncios del presidente.

Según los analistas, la combinación de un arancel básico del 10% con aranceles adicionales de dos dígitos para los principales socios, como China y la Unión Europea (UE), provocaría un aumento de los precios de una amplia gama de importaciones, perjudicaría la inversión empresarial y agravaría el riesgo de un periodo de inflación elevada y crecimiento débil.

Olu Sonola, responsable de estudios económicos sobre Estados Unidos en Fitch Ratings, afirmó que la tasa arancelaria estadounidense sobre todas las importaciones sería del 22%, frente al 2,5% del año pasado, lo que la situaría en el nivel más alto desde 1910. Se trata de un "cambio de juego" para la economía estadounidense y el mundo en general, afirmó. Los analistas de Barclays prevén que la producción estadounidense caiga en el cuarto trimestre de este año.

Simon French, economista jefe de Panmure Liberum, afirmó: "Las posibilidades de una recesión en EE.UU. en los próximos 12 meses son materialmente mayores como resultado de las decisiones de la noche del miércoles".

Trump heredó una economía en expansión, con Wall Street boyante por la especulación de que su agenda de desregulación y recorte de impuestos avivaría el crecimiento del PBI. En cambio, las expectativas han dado un brusco giro para peor, a medida que el enfoque volátil del presidente sobre la política comercial ha llevado a las empresas a aplazar las decisiones de inversión.

Tras el anuncio de los aranceles de Trump, el dólar cayó 1,7% frente a una canasta de divisas de socios comerciales a primera hora de la tarde de ayer, reflejando la creciente preocupación por las perspectivas de crecimiento de EE.UU.

El impacto económico en EE.UU. dependerá en gran medida de qué parte del paquete se aplique realmente, de la rapidez con la que se reduzcan algunos elementos como resultado de las negociaciones con los socios y de cómo responda la política monetaria estadounidense a una combinación de inflación creciente y menor crecimiento.

Steven Blitz, economista de la consultora TS Lombard, afirmó que la imposición de aranceles "no es un leve acontecimiento de estanflación, es un giro que produce recesión, si estos aranceles se mantienen".

Los analistas advirtieron que el impacto de los nuevos aranceles de Trump en la economía estadounidense se materializaría a través de varios canales. Aunque las empresas no repercutirán el 100% de los costos adicionales en los hogares, los consumidores estadounidenses no escaparán al amplio alcance de los aranceles. Durante la última guerra comercial de Trump en 2018, alrededor del 60% de un arancel temporal estadounidense del 20% sobre los lavarropas importados se trasladó a los consumidores, calcularon los analistas.

James Knightley, economista de ING, estimó que el paquete de Trump podría añadir u$s1350 de costos adicionales para cada estadounidense, dependiendo del grado de repercusión de las empresas a sus consumidores.

Marc Giannoni, economista de Barclays, dijo que esperaba que "la inflación core [de los precios al consumo] supere el 4% este año, que el PBI real disminuya y que la tasa de desempleo siga aumentando".

Pronosticó que la economía estadounidense se contraería 0,1% interanual en los tres últimos meses de 2025, "en consonancia con una recesión", y que la tasa de desempleo aumentaría hasta el 4,6% en el cuarto trimestre.

Paul Donovan, economista de UBS, afirmó: "Si no hay retroceso, los mercados pondrán precio a una recesión en EE.UU. Si hay un retroceso, los mercados supondrán que el crecimiento estadounidense se debilitará".

Con la inflación por encima del objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal para este año, el banco central se enfrenta a la difícil tarea de mantener bajo control el crecimiento de los precios en un momento de crecientes expectativas de inflación. La Fed debe hacerlo al tiempo que se enfrenta a pedidos para que amortigüe la ralentización del crecimiento causada por el empeoramiento de la guerra comercial.

La confianza empresarial ya se ha resentido dada la volatilidad de las políticas comerciales de Trump, y la incertidumbre seguirá frenando la inversión en medio del periodo de prolongadas negociaciones con los socios estadounidenses que ahora se avecina.

Las predicciones recopiladas en marzo por Consensus Economics sugerían que la inversión empresarial estadounidense aumentaría solo 1,9% este año, por debajo del más de 2,5% previsto hasta enero.

Las perspectivas de represalias por parte de los socios comerciales de EE.UU. perjudicarán las ventas al exterior de los exportadores estadounidenses, según los analistas, lo que reducirá aún más el PBI. Si la venta masiva en los mercados de acciones provocada por los anuncios de Trump continúa en los próximos días, pesará aún más en el ánimo.

"Los aranceles afectarán negativamente a la economía al elevar temporalmente los precios de importación, reducir la capacidad de la Reserva Federal para recortar las tasas de interés, disminuir los beneficios empresariales y la inversión, aumentar la incertidumbre económica, endurecer las condiciones financieras y obligar a otros países a tomar represalias contra las exportaciones estadounidenses", afirmó Matt Gertken, estratega jefe de geopolítica y EE.UU. de BCA Research.

Los pronosticadores ya habían rebajado sus expectativas de crecimiento de EE.UU. antes del anuncio de aranceles de Trump, con la Fed y la OCDE entre las instituciones que recortaron las proyecciones de crecimiento del PBI y advirtieron de una mayor inflación.

El rastreador GDPNow de la Fed de Atlanta apuntaba a una contracción anualizada de 1,4% en el primer trimestre, ajustada por el impacto de las grandes entradas de oro en EE.UU.

La confianza de los hogares también se ha debilitado. El índice de confianza del consumidor del Conference Board cayó 7,2 puntos en marzo, hasta 92,9, el nivel más bajo desde enero de 2021, cuando aún estaban vigentes algunas restricciones por la pandemia.

El índice de expectativas de los consumidores, basado en las perspectivas a corto plazo de los consumidores sobre las condiciones de los ingresos, los negocios y el mercado laboral, se desplomó a 65,2 en marzo, el nivel más bajo en 12 años y muy por debajo del umbral de 80, que suele indicar que se avecina una recesión.

La cuestión ahora es si los cientos de miles de millones de dólares en ingresos arancelarios adicionales que Trump predijo que se recaudarían se utilizarían para frenar el déficit o se inyectarían en la economía en forma de recortes fiscales, dijo Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics.

Si se utiliza para reducir el déficit presupuestario, la economía estadounidense "tendría suerte de evitar una recesión", dijo. "Si se devuelve a los consumidores a través de otros recortes fiscales, entonces el crecimiento económico podría no sufrir demasiado".

Pero el impacto de los aranceles en el crecimiento de EE.UU. también dependerá en gran medida de la medida en que Trump retrase o reduzca el elemento "recíproco" de los aranceles, ya que socios tradicionales como la UE tratan de suavizar la severidad de las medidas a través de la negociación.

Mientras que el arancel básico del 10% se aplicará a las importaciones de todos los países, excepto Canadá y México, a partir del 5 de abril, el arancel adicional, calculado por referencia a los déficits comerciales bilaterales, entrará en vigor más tarde, el 9 de abril. El hecho de que se hayan estructurado por separado implica que hay margen de negociación sobre este último componente, según los economistas.

EE.UU. se enfrenta ahora a "temores a corto plazo de caída de la producción, aumento del desempleo, inflación elevada y mercados financieros en tensión", dijo Knightley de ING. "La pregunta clave es si Donald Trump dará marcha atrás si el dolor económico se vuelve demasiado".