Mucha gente se apuntó a la moda de la soja como el sustituto perfecto de la proteína animal, pero ahora Francia quiere limitar su consumo

En la búsqueda constante por mejorar nuestra salud y bienestar, a menudo pasamos por alto soluciones simples pero efectivas. Un reciente hilo en "X", publicado por el usuario @juanpascual4, ha captado la atención de muchos al compartir el posicionamiento de la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Laboral (ANSES) sobre el consumo de soja. Vamos a evaluar por qué la ANSES quiere limitar el consumo de soja en alguna población y si tiene sentido su propuesta. Francia quiere limitar el consumo de soja en comedores escolares y laborales Juan Pascual comenta en su hilo de "X", anteriormente "Twitter", que la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Laboral (ANSES) ha alertado sobre un compuesto de la soja: las isoflavonas. Francia estudia prohibir productos a base de soja en comedores escolares y laborales por sus posibles efectos nocivos en la salud. ANSES publicó hace una semana su posicionamiento sobre el tema con un titular directo: evite las isoflavonas en los menús de los comedores. La razón es, según dicha agencia, que los fitoestrógenos de la soja (isoflavonas) pueden alterar el sistema hormonal. Hay poblaciones como los niños y adolescentes que son más propensos a esa alteración hormonal, motivo por el cual el comunicado de la ANSES se centra en comedores escolares. En estos centros hay muchos casos donde se ha cambiado la carne por productos con base de soja, pudiendo ser peor el remedio que la enfermedad. En Vitónica La soja en todas sus variantes: conoce cuantas proteínas pueden ofrecer los derivados de esta legumbre a tu dieta Otro aspectos que señala la ANSES en su comunicado es que no se especifica en el etiquetado de manera correcta la cantidad de isoflavonas que contienen. Juan Pascual resalta en su hilo de "X" que hay estudios en animales que muestran el efecto de estos compuestos sobre la tiroides, el deseo sexual y el metabolismo. Por todo ello, la ANSES pide limitar el consumo de los alimentos a base de soja para evitar la ingesta excesiva de sus isoflavonas. Además, eliminar la carne para introducir este tipo de alimentos con base de soja puede generar carencias en algunas vitaminas. Dicho todo esto, quédate con lo siguiente con lo que Juan Pascual cierra su hilo: esto no significa que el consumo puntual de soja sea peligroso, sino que su uso frecuente y sistemático en colectivos vulnerables podría serlo. Antes de tirar toda la soja que tengas en casa... Se ha llevado a cabo una cantidad sustancial de investigación relacionada con la soja en las últimas dos a tres décadas. Gran parte de esta investigación se ha realizado porque la soja es una fuente excepcionalmente rica de isoflavonas. ¿Esto es bueno o es malo? Se ha afirmado que las isoflavonas ejercen varios beneficios para la salud, desde la reducción del riesgo de cáncer hasta el alivio de los síntomas de la menopausia ( 4 ) y la mejora de la memoria. Estas isoflavonas no parecen tan malas como hemos visto en el primer apartado, ¿no? La razón por las que se señalan como "malas" es porque se consideran disruptores endocrinos, motivo por el que la ANSES quiere limitar su consumo. Sin embargo una revisión técnica exhaustiva detalla que ni la soja ni las isoflavonas justifican ese adjetivo de "malas" para la salud y sistema endocrino. Diferente es profundizar en alimentos que incorporan soja y el impacto medioambiental de su drástico crecimiento en cuanto a cultivo y recolecta. Si nos centramos en la soja en sí misma y en sus compuestos, incluyendo las isoflavonas, la evidencia científica ha mostrado tener efectos positivos para la salud, no negativos. De hecho, frente su impacto medioambiental que ahí entramos en un tema controvertido, el consumo de soja puede ayudar a solventar la falta de calorías y proteínas en el crecimiento de población mundial. En definitiva, la ANSES está confundiendo un componente de un alimento saludable con la disrupción endocrina de ciertos alimentos hechos con la soja. Algo parecido ocurre con los nitratos, un compuesto presente en muchas plantas y en el aire y el agua. En un artículo anterior de Vitónica explicamos que los nitratos son el Dr. Jekyll y Mr. Hyde de la salud humana en función de cómo se miren, lo mismo que sucede con las isoflavonas. Si comemos una hamburguesa de soja, estamos hablando de otra cosa, no de soja en sí misma, al igual que si nos comemos una salchicha estamos hablando de algo más que nitratos. El sentido común nos indica que la soja, como el resto de legumbres, debe formar parte de una dieta equilibrada. Por lo tanto, puedes seguir consumiendo soja si ya lo haces. Lo único es que te centras en la soja como tal, no en los alimentos sustitutivos de carnes y bebidas que se etiquetan como leche, porque es ahí donde los fabricantes pueden incorporar elementos que nos interesan me

Abr 1, 2025 - 11:46
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Mucha gente se apuntó a la moda de la soja como el sustituto perfecto de la proteína animal, pero ahora Francia quiere limitar su consumo

Mucha gente se apuntó a la moda de la soja como el sustituto perfecto de la proteína animal, pero ahora Francia quiere limitar su consumo

En la búsqueda constante por mejorar nuestra salud y bienestar, a menudo pasamos por alto soluciones simples pero efectivas. Un reciente hilo en "X", publicado por el usuario @juanpascual4, ha captado la atención de muchos al compartir el posicionamiento de la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Laboral (ANSES) sobre el consumo de soja. Vamos a evaluar por qué la ANSES quiere limitar el consumo de soja en alguna población y si tiene sentido su propuesta.

Francia quiere limitar el consumo de soja en comedores escolares y laborales

soja

Juan Pascual comenta en su hilo de "X", anteriormente "Twitter", que la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Laboral (ANSES) ha alertado sobre un compuesto de la soja: las isoflavonas. Francia estudia prohibir productos a base de soja en comedores escolares y laborales por sus posibles efectos nocivos en la salud.

ANSES publicó hace una semana su posicionamiento sobre el tema con un titular directo: evite las isoflavonas en los menús de los comedores. La razón es, según dicha agencia, que los fitoestrógenos de la soja (isoflavonas) pueden alterar el sistema hormonal.

Hay poblaciones como los niños y adolescentes que son más propensos a esa alteración hormonal, motivo por el cual el comunicado de la ANSES se centra en comedores escolares. En estos centros hay muchos casos donde se ha cambiado la carne por productos con base de soja, pudiendo ser peor el remedio que la enfermedad.

Otro aspectos que señala la ANSES en su comunicado es que no se especifica en el etiquetado de manera correcta la cantidad de isoflavonas que contienen. Juan Pascual resalta en su hilo de "X" que hay estudios en animales que muestran el efecto de estos compuestos sobre la tiroides, el deseo sexual y el metabolismo.

Por todo ello, la ANSES pide limitar el consumo de los alimentos a base de soja para evitar la ingesta excesiva de sus isoflavonas. Además, eliminar la carne para introducir este tipo de alimentos con base de soja puede generar carencias en algunas vitaminas.

Dicho todo esto, quédate con lo siguiente con lo que Juan Pascual cierra su hilo: esto no significa que el consumo puntual de soja sea peligroso, sino que su uso frecuente y sistemático en colectivos vulnerables podría serlo.

Antes de tirar toda la soja que tengas en casa...

soja

Se ha llevado a cabo una cantidad sustancial de investigación relacionada con la soja en las últimas dos a tres décadas. Gran parte de esta investigación se ha realizado porque la soja es una fuente excepcionalmente rica de isoflavonas. ¿Esto es bueno o es malo?

Se ha afirmado que las isoflavonas ejercen varios beneficios para la salud, desde la reducción del riesgo de cáncer hasta el alivio de los síntomas de la menopausia ( 4 ) y la mejora de la memoria. Estas isoflavonas no parecen tan malas como hemos visto en el primer apartado, ¿no?

La razón por las que se señalan como "malas" es porque se consideran disruptores endocrinos, motivo por el que la ANSES quiere limitar su consumo. Sin embargo una revisión técnica exhaustiva detalla que ni la soja ni las isoflavonas justifican ese adjetivo de "malas" para la salud y sistema endocrino.

Diferente es profundizar en alimentos que incorporan soja y el impacto medioambiental de su drástico crecimiento en cuanto a cultivo y recolecta. Si nos centramos en la soja en sí misma y en sus compuestos, incluyendo las isoflavonas, la evidencia científica ha mostrado tener efectos positivos para la salud, no negativos.

De hecho, frente su impacto medioambiental que ahí entramos en un tema controvertido, el consumo de soja puede ayudar a solventar la falta de calorías y proteínas en el crecimiento de población mundial. En definitiva, la ANSES está confundiendo un componente de un alimento saludable con la disrupción endocrina de ciertos alimentos hechos con la soja.

Algo parecido ocurre con los nitratos, un compuesto presente en muchas plantas y en el aire y el agua. En un artículo anterior de Vitónica explicamos que los nitratos son el Dr. Jekyll y Mr. Hyde de la salud humana en función de cómo se miren, lo mismo que sucede con las isoflavonas.

Si comemos una hamburguesa de soja, estamos hablando de otra cosa, no de soja en sí misma, al igual que si nos comemos una salchicha estamos hablando de algo más que nitratos. El sentido común nos indica que la soja, como el resto de legumbres, debe formar parte de una dieta equilibrada.

Por lo tanto, puedes seguir consumiendo soja si ya lo haces. Lo único es que te centras en la soja como tal, no en los alimentos sustitutivos de carnes y bebidas que se etiquetan como leche, porque es ahí donde los fabricantes pueden incorporar elementos que nos interesan menos.

A eso hay que sumar que si eres niño, adolescente o estás embarazada, estás dentro de un población en la que debe cuidarse el consumo de esta legumbre.

Para cerrar este tema, volvemos de nuevo al mensaje clave de este artículo: esto no significa que el consumo puntual de soja sea peligroso, sino que su uso frecuente y sistemático en colectivos vulnerables podría serlo.

Referencias

Sleiman HK, de Oliveira JM, Langoni de Freitas GB. Isoflavones alter male and female fertility in different development windows. Biomed Pharmacother. 2021 Aug;140:111448. doi: 10.1016/j.biopha.2021.111448. Epub 2021 Jun 12. PMID: 34130202.

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Okekunle AP, Gao J, Wu X, Feng R, Sun C. Higher dietary soy intake appears inversely related to breast cancer risk independent of estrogen receptor breast cancer phenotypes. Heliyon. 2020 Jul 2;6(7):e04228. doi: 10.1016/j.heliyon.2020.e04228. PMID: 32642579; PMCID: PMC7334424.

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Cui C, Birru RL, Snitz BE, Ihara M, Kakuta C, Lopresti BJ, Aizenstein HJ, Lopez OL, Mathis CA, Miyamoto Y, Kuller LH, Sekikawa A. Effects of soy isoflavones on cognitive function: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Nutr Rev. 2020 Feb 1;78(2):134-144. doi: 10.1093/nutrit/nuz050. PMID: 31504836; PMCID: PMC7808187.

Messina M, Mejia SB, Cassidy A, Duncan A, Kurzer M, Nagato C, Ronis M, Rowland I, Sievenpiper J, Barnes S. Neither soyfoods nor isoflavones warrant classification as endocrine disruptors: a technical review of the observational and clinical data. Crit Rev Food Sci Nutr. 2022;62(21):5824-5885. doi: 10.1080/10408398.2021.1895054. Epub 2021 Mar 27. PMID: 33775173.

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Messina M. Perspective: Soybeans Can Help Address the Caloric and Protein Needs of a Growing Global Population. Front Nutr. 2022 May 6;9:909464. doi: 10.3389/fnut.2022.909464. PMID: 35600829; PMCID: PMC9121873.

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La noticia Mucha gente se apuntó a la moda de la soja como el sustituto perfecto de la proteína animal, pero ahora Francia quiere limitar su consumo fue publicada originalmente en Vitónica por Joaquín Vico Plaza .