Montero arranca su 'campaña' en Andalucía y avisa a Moreno: "Se te acabó vivir de las rentas"
"No tenemos tiempo que perder, ha comenzado la cuenta atrás". María Jesús Montero es ya formalmente la secretaria general del PSOE de Andalucía tras su...

"No tenemos tiempo que perder, ha comenzado la cuenta atrás". María Jesús Montero es ya formalmente la secretaria general del PSOE de Andalucía tras su coronación este fin de semana como líder de la federación más numerosa del partido. El XV Congreso Regional de los socialistas andaluces celebrado en Armilla (Granada) ha dado el pistoletazo de salida oficial a una campaña de año y medio que concluirá con las elecciones autonómicas de 2026, en la que la sevillana intentará arrebatar la Junta a Juanma Moreno, ahora con una mayoría absoluta apenas desgastada tras seis años en el Gobierno.
Así lo revelan las encuestas a las que, sin embargo, Montero está convencida de que dará la vuelta. "Vamos a recuperar la confianza de los andaluces para volver a San Telmo y ganar la Junta de Andalucía", ha asegurado la también vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE en un cónclave en el que, sobre todo, los socialistas han puesto el acento en recuperar el estado anímico que perdieron en 2018, cuando el PP los desalojó de la Junta.
Montero seguirá ejerciendo todos sus cargos en Madrid, al tiempo que ha reclamado a los suyos "mucho trabajo y mucho esfuerzo" para defender las siglas del PSOE "en cada esquina y en cada plaza". A menos de una semana de que se celebre el Día de Andalucía, la nueva líder andaluza ha enarbolado la bandera verde y blanca y ha cargado en su intervención contra Moreno y el PP, al que ha acusado de "no hacer ná de ná" por la comunidad.
"La derecha nunca ha creído en Andalucía", ha reiterado Montero, que ha advertido al líder del PP-A que se le "ha acabado el tiempo de pasar de puntillas por los problemas de los andaluces" y de "vivir de las rentas" de lo que, ha dicho, hace el Gobierno de España por la comunidad. Y le ha lanzado un aviso claro: "Que se vayan preparando, el PSOE está fuerte, unido y tiene ganas" y "sale a ganar" las autonómicas y "después las municipales".
Arropada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de quien ha dicho que es el "faro de la socialdemocracia en Europa", Montero ha asegurado que el PSOE-A "está aquí para mejorar la vida de la mayoría de la gente, no de la minoría que dicta sus intereses a la derecha", que "nunca ha creído en la capacidad de esta tierra para acceder a los servicios públicos, impulsar el empleo, modernizar nuestro campo y tener la capacidad de darle la vuelta al mapa". "Si yo salgo a ganar, todos salimos a ganar y lo hacemos arriba, con fuerza, con ganas, con ilusión y con proyecto, confiando en que tenemos la mayoría y nos dará la victoria", ha concluido la secretaria general del PSOE-A.
De ella, Sánchez ha asegurado en su discurso de clausura del cónclave que es "una trabajadora incansable, una negociadora implacable, una mujer con convicciones, de izquierda, que cuando se propone algo, lo logra". Y ha manifestado no haber encontrado "ni dentro ni fuera del Gobierno una política de su talla". Además, ha deslizado que fue la propia Montero quien le propuso ser secretaria general del PSOE-A. El presidente también ha tenido palabras de "agradecimiento" para Juan Espadas, que "ha trabajado como el que más" y ha sido "leal como el que más". "Tienes mi respeto y mi consideración", le ha dicho al exalcalde de Sevilla, que dejó su cargo para pilotar a los socialistas andaluces tras el shock de 2018.
Chaves, Zarrías y varios ministros
Después de casi cuatro años de "travesía en el desierto", como el sábado aseguró el expresidente andaluz Manuel Chaves, el PSOE-A inicia una nueva etapa con un equipo renovado, en el que Montero ha querido integrar a todas las corrientes del partido, susanistas y espadistas, y con una cúpula que combina la juventud de la parlamentaria onubense María Márquez, vicesecretaria general, con la veteranía de Francisco Rodríguez, alcalde de Dos Hermanas (cargo que mantendrá) y ahora secretario de Organización de los socialistas andaluces.
Por el congreso de Armilla han desfilado muchos pesos pesados del partido, a nivel nacional y andaluz. Han sido varios los ministros que en estos tres días ha acompañado a Montero (Óscar Puente, Isabel Rodríguez, Luis Planas, Fernando Grande-Marlaska, Félix Bolaños, Óscar López o Pilar Alegría), además del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que inauguró la cita.
Lo han hecho también otras figuras clave del socialismo andaluz, en lo que ha sido la rehabilitación definitiva de quienes en su día fueron condenados por el caso de los ERE. José Antonio Griñán y Manuel Chaves, que ha partido en una de las ágoras del congreso, no han faltado a la cita. Ni tampoco este mismo domingo, sentados en segunda fila, Magdalena Álvarez y Gaspar Zarrías.
Del congreso a la reunión con las comunidades
Este mismo lunes comenzarán los procesos congresuales en las ocho provincias andaluzas. Mientras, a Montero le espera una cita clave a nivel nacional el próximo miércoles, cuando se celebre la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en Madrid con todas las comunidades, a la que las regiones del PP acuden en pie de guerra.
Y ello después de que en el orden del día se contemple abordar solo la quita de deuda y el reparto del impuesto de la banca, y no el nuevo modelo de financiación autonómica, que es lo que, concretamente desde la Junta, llevan años reclamando. Y es eso precisamente lo que desde el PP andaluz echan en cara a la nueva líder de los socialistas en la comunidad, a quien reclaman cambiar un sistema que, afirman, hace perder a Andalucía 1.522 millones de euros cada año.
"Montero prometió como consejera reclamar 4.000 millones de euros para Andalucía y siete años después, como ministra no ha dado ni un céntimo", lamentó el sábado Moreno en la Junta Directiva Regional del PP. "No se puede venir a hablar del futuro de Andalucía cuando representas el pasado y no cumples", reiteró el presidente de la Junta, que calificó la actitud de la socialista como una "falta de respeto".