Mientras se arma el mapa electoral, la interna peronista sigue al rojo vivo: el rol de Sergio Massa

Con la cuenta regresiva corriendo, los principales dirigentes peronistas todavía no se ponen de acuerdo para lograr la suspensión de las PASO y definir, o no, el desdoblamiento. Cómo se rearma el panorama nacional y qué rol juega Sergio Massa.

Mar 29, 2025 - 15:24
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Mientras se arma el mapa electoral, la interna peronista sigue al rojo vivo: el rol de Sergio Massa

Mientras que uno de los tres comensales del asado compartido entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner el domingo en la residencia del gobernador en La Plata explicaba y argumentaba tenazmente la idea de la unidad, en la legislatura bonaerense varios de sus socios políticos decían y hacían exactamente lo contrario.

Durante la semana anterior, mientras oficialmente había hermetismo extremo, algunos pocos seguían trabajando en favor de la unidad. Sin embargo, en Diputados, los aliados de Kicillof jugaron muy fuerte al bajar al recinto de sesiones con los libertarios para debatir la suspensión de las PASO. 

Es que, durante toda la semana, sus "primos" de La Cámpora y el Frente Renovador habían empezado a mover ese expediente por cuanta comisión fuera posible debatirla y así estirar los tiempos hasta que las primarias sean imposibles de frenar. "Nos están gastando", se escuchó en el despacho del gobernador cuando se enteró de lo que estaban tramando con su pedido en discurso público el 5 de marzo.

El martes siguiente, luego del fin de semana largo en el que cenaron los "jefes", sus principales generales se juntaron para desarrollar lo que habían esbozado en el asado. Para sorpresa de Facundo Tignanelli, de La Cámpora, y de Sebastián Galmarini, del Frente Renovador, Carlos Bianco, el ministro de Gobierno de Axel Kicillof, empezó la reunión como si nada se hubiera hablado y preguntó si estaban de acuerdo en desdoblar las elecciones, sabiendo de antemano que la respuesta iba a ser un categórico NO.

Tal es la desconfianza y el malestar en este otro triángulo decisorio que cada uno acusa al otro directamente de "mentiroso". Además, las especulaciones que tienen unos de los otros son infinitas. Se conocen demasiado.

Por eso no extrañó qué, al día siguiente, desde temprano, Teresa García, la presidenta del bloque de Unión por la Patria en el Senado bonaerense, de extrema confianza de Cristina Fernández de Kirchner, haya presentado un proyecto que ya tenía en su computadora disponiendo la suspensión de las PASO al tiempo que proponía que las elecciones provinciales se realizaran de manera concurrente a las nacionales, el 26 de octubre.

En esta historia, Massa estaría quedando como el "jamoncito" del sándwich de Unión por la Patria. En todo momento viene articulando entre quienes no dialogan entre sí, pero son los decisores principales de la pelea, los Kirchner y Kicillof. Su paciencia también puede encontrar un límite, advierten en su entorno, aunque el proyecto presentado por García, que expone fielmente el deseo de Cristina Fernández de Kirchner, contó con la firma de su senadora, Sofía Vanelli. Pocos creen en su amenaza de romper el frente si no hay unidad. Pero Massa siempre mostró una capacidad táctica casi única. "Esto no se termina hasta que se termina", repite casi como un sermón.

Hay gestos y encuentros que sirven para ejemplificar la tensión actual. El movedizo Leonardo Grosso, del Movimiento Evita, quien pretende ser candidato a intendente en General San Martín, hace cuatro meses invitó a Máximo Kirchner a un encuentro partidario y en aquel momento también extendió la invitación el intendente Fernando Moreira, aliado político de Gabriel Katopodis, otro que milita la unidad, aunque es uno de los operadores todo terreno de Kicillof.

Sin embargo, la semana pasada, Grosso recibió a Wado De Pedro, el senador camporista, a quienes algunos le dan dotes de canciller cuando otros lo califican de otra manera. En esta oportunidad no hubo nadie relacionado con Katopodis porque no los invitaron.

"El gran quilombo acá es que antes nos peleábamos con Sergio o con Florencio (Randazzo) pero nunca con los propios", se sinceró De Pedro en la reunión realizada en SMATA de San Martín. Además, en el entorno de la expresidenta nunca creyeron que Kicillof iba a mostrar resistencia a los deseos de "la jefa". Al parecer, eso también cambió.

Desde hace diez días un experimentado legislador del peronismo kirchnerista renovador había empezado a deslizar su preocupación. "porque vamos a terminar votando tres veces... ¡Una locura!". Sin puntos de contacto, uno de los voceros más importantes de Kicillof, ayer, coincidió con él ya que la falta de acuerdo los llevará a votar "el 13 de julio las PASO, el 13 de septiembre las elecciones generales bonaerenses y el 26 de octubre, con boleta única, los candidatos nacionales".

Mientras se cerraba esta columna, Ramiro Marra sorprendía a este cronista. "¿Alguna vez dudaste?", preguntó como respuesta a la duda sobre si eran ciertas las versiones de que iba a competir, con lista propia, en la elección porteña. En lugar de crecer y mejorar su musculatura, La Libertad Avanza se debate entre ingresos a los que destrata o les falta el respeto o simplemente buscan trabajo para subsistir. Ayer sellaron el ingreso de dos concejales en Avellaneda y otro en Pilar, por ejemplo.

Increíblemente, ni Sebastián Pareja ni Karina Milei les avisaron a sus aliados Diego Valenzuela y Patricia Bullrich sobre la reunión del lunes pasado con Diego Santilli y Cristian Ritondo. Así es difícil construir confianza. La idea de la conducción también alcanza la descortesía. La cortesía no entra en el catálogo de las relaciones humanas vinculadas con la política en La Libertad Avanza.

Sin embargo, así y todo, están consiguiendo los resultados buscados en relación a cómo presentarse electoralmente y con quién. El PRO, tal cual se conoció, dejó de existir. Personas constitutivas de su espacio como Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli ya decidieron no representar más a esa marca y por este motivo Jorge Macri tuvo que tomar la decisión de concentrarse en su partido sin tejer ninguna alianza significativa. 

¿Lo hizo por estrategia o por obligación? Tampoco lo ayuda la incoherencia que muestran sus posibles aliados de la UCR, un partido que está confundido e indefinido entre ser una estructura de negocios o, directamente, quedarse como un no oficialismo siempre dispuesto a socorrer al oficialismo de turno.

La distancia entre los márgenes de quienes hoy representan al radicalismo es tal que unos no dudan en apoyar a Javier Milei y otros, varios intendentes inclusive analizan volcarse al proyecto Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof quien es, en definitiva, el único que les sigue reconociendo una parte de la distribución del dinero de los contribuyentes bonaerenses a través de fondos especiales.

La foto de la semana pasada, con más de cien jefes comunales a sus espaldas, lo simboliza. El año pasado no querían pasar ni cerca de la gobernación porque decían que la imagen no era necesaria y mucho menos una firma para destrabar el convenio.