Los aranceles ponen a prueba a España: motores, máquinas y químicos entre los más perjudicados
La Cámara de Comercio de España calcula que sólo la imposición de aranceles del 20% (sin contar la tasa universal del 10%) podría reducir las exportaciones de bienes al país un 14%, en 2.545 millones de euros

La última batería de aranceles anunciada por Donald Trump (al menos hasta la fecha) amenaza con provocar un terremoto de consecuencias impredecibles para la economía global. La Comisión Europea ha puesto cifras a su impacto para el bloque, que podría rondar los 81.000 millones de euros al año, sumando el golpe que suponen las tarifas previas fijadas para el acero y el aluminio, el 25% que afecta al automóvil y la tasa específica del 10% para el conjunto de la región. En el caso español, las exportaciones a Estados Unidos podrían reducirse alrededor del 14%, en unos 2.545 millones de euros.
El cálculo lo ha hecho la Cámara de Comercio de España, que apunta a que los motores de todo tipo (propulsión, hidráulicos, eléctricos...) para barcos, vehículos tractores, automóviles y motocicletas, así como los productos químico-farmacéuticos y los materiales de construcción estarían entre los productos más perjudicados. Si bien, el sector que concentra las mayores ventas a Estados Unidos es el de las máquinas, aparatos mecánicos y el de aparatos y material eléctrico, con 4.000 millones de euros el año pasado. En su caso, las exportaciones podrían descender alrededor del 22%.
El 'golpe' a las exportaciones españolas será mucho más limitado que a otros países, dado que Estados Unidos sólo representa el 5% de las ventas de bienes nacionales al exterior. La gran mayoría van a parar a nuestros socios europeos, fundamentalmente Francia, Alemania, Italia y Portugal. El año pasado España colocó en la primera economía del mundo 18.179 millones de euros en productos de todo tipo. Es una cifra 'modesta' si se compara con las exportaciones totales, que superaron los 384.464 millones en el conjunto del ejercicio, según los datos de Comercio Exterior que publica periódicamente el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Un estudio reciente publicado por BBVA Research constataba que, por sectores, el de las semimanufacturas, que son los productos que se sitúan a medio camino entre las materias primas extraídas de la naturaleza y los bienes listos para consumir (como el aluminio, los aceros, el cobre o los productos químicos) así como el sector de los bienes de equipo que, como la maquinaria o las herramientas, se utilizan para fabricar otros bienes, son los más expuestos a los aranceles.
Las semimanufacturas representan más de una cuarta parte del total de las exportaciones españolas (26,7%) y de ellas un 1,3% van a parar a EEUU. En el caso de los bienes de equipo, que también tienen un peso elevado en el total de las ventas al exterior (19,5% ), sólo el 1,6% tiene como destino suelo norteamericano. Lo anterior implica que las comunidades autónomas que podrían recibir un impacto mayor de las medidas anunciadas son la Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco, en el caso de los bienes de equipo, y, Cataluña, en el de los productos químicos.
Por detrás de este tipo de bienes se sitúan los agroalimentarios, los terceros más demandados por los norteamericanos, con Andalucía y Cataluña como principales regiones exportadoras a territorio estadounidense. En el informe 'La relación comercial España - EEUU ante el posible aumento de aranceles' los economistas de la entidad ya advertían sobre el riesgo que podía conllevar una nueva oleada de aranceles en las ventas de aceite de oliva. El sector de alimentación destina a EEUU el 0,7 de sus exportaciones y el del automóvil el 0,2% de sus ventas al exterior.
Existe, además, la posibilidad de que se produzca un efecto indirecto, dado que Alemania, Francia e Italia, que son destinos esenciales para las empresas españolas, tienen una mayor exposición comercial a Estados Unidos. Si sus exportaciones al país caen pueden requerir menos bienes o servicios españoles para sus procesos de fabricación, lo que acabaría lastrando las ventas nacionales y afectando a la economía. El sector exterior ya ha venido mostrando síntomas de agotamiento, bien visibles a finales del año pasado, ante la elevada incertidumbre global y el enfriamiento de las mayores economías de la Eurozona.
El plan del Gobierno para los sectores afectados
Las medidas arancelarias adoptadas "suponen una amenaza significativa para la competitividad de nuestra industria", señaló Carola Hermoso, directora general de UNESID, la Unión de Empresas Siderúrgicas, tras la reunión que los sectores afectados por los nuevos impuestos al comercio celebraron el jueves con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Al Ejecutivo su patronal le solicitó que implemente ayudas concretas e inmediatas para las empresas "cuya cuenta de resultados depende de las exportaciones al mercado estadounidense".
Sánchez presentó el jueves un "plan de respuesta y relanzamiento comercial" dotado con 14.100 millones con el que "mitigar" los efectos de la guerra arancelaria anunciada por Trump. De ese montante, 7.400 millones serán para nueva financiación y los otros 6.700 millones provendrán de fondos ya aprobados. Sánchez ha anunciado la creación de una Comisión Interministerial dedicada única y exclusivamente a dar respuesta a este desafío y pretende, además, solicitar a la Comisión Europea para que adopte medidas de urgencia a nivel comunitario.