Las hemorragias nasales en los perros: causas, síntomas y cómo actuar
La prioridad debe ser mantener la calma, tanto nuestra como del perro, y detener el sangrado.

Las hemorragias nasales en perros, también conocidas como epistaxis, pueden ser alarmantes para cualquier cuidador o persona presente. Aunque algunas veces pueden deberse a un golpe leve o a un estornudo fuerte, otras veces esconden problemas más graves. Es importante para todos los titulares saber cómo actuar rápidamente y entender las posibles causas, que se agrupan en dos grandes categorías:
- Causas locales, que afectan a la nariz y sus estructuras cercanas
Estas causas incluyen traumatismos (golpes, caídas, peleas, accidentes), presencia de cuerpos extraños (espigas, semillas, pequeños objetos), infecciones fúngicas o bacterianas, tumores nasales, enfermedades dentales graves (abscesos, infecciones profundas), rinitis y sinusitis crónica.
- Causas sistémicas, que afectan el organismo en general
En esta categoría se incluyen los trastornos de la coagulación (hemofilia, enfermedad de Von Willebrand), intoxicación por rodenticidas (veneno para ratas), enfermedades hepáticas o renales, la hipertensión arterial, enfermedades transmitidas por garrapatas (erliquiosis, babesiosis), anemia o problemas en la médula ósea.
Ciertos perros de razas puras tienen mayor predisposición a sangrados nasales debido a enfermedades hereditarias, como el caso de los dóberman, el golden retriever o los cócker spaniel ingleses, que pueden sufrir alteraciones en la coagulación.
Síntomas asociados a las hemorragias nasales
Una hemorragia nasal puede presentarse de distintas formas. Es importante observar si la sangre sale por una o ambas fosas nasales y si hay síntomas adicionales como estornudos frecuentes, descargas nasales anormales (moco, pus, sangre), si el perro tiene dificultad para respirar, si hay inflamación en el hocico o la cara, si presenta pérdida de apetito, letargo o hay presencia de heces oscuras y vómito con sangre (indicando que el perro ha tragado sangre).
Todos estos signos, juntos o por separado, pueden orientar al veterinario en el diagnóstico del problema subyacente.
¿Cómo actuar ante una hemorragia nasal en perros?
Si tu perro comienza a sangrar por la nariz, sigue estos pasos recomendados por veterinarios para controlarlo:
- Mantén la calma y tranquiliza a tu perro. La agitación y el estrés aumentan la presión arterial y pueden empeorar el sangrado.
- Coloca una compresa fría o hielo envuelto en un paño sobre el puente de la nariz para contraer los vasos sanguíneos y reducir el flujo de sangre.
- Evita manipular la nariz o introducir algodones o gasas dentro de las fosas nasales, ya que puede causar estornudos y aumentar el sangrado.
- Si la hemorragia no cesa en 5-10 minutos, acude inmediatamente al veterinario.
- Si hay otros síntomas graves como debilidad extrema, encías pálidas o dificultad para respirar, busca atención veterinaria de urgencia.
Diagnóstico y tratamiento veterinario
Dependiendo de la causa, el veterinario podrá realizar pruebas como análisis de sangre, radiografías y tomografías o incluso biopsias en caso de sospecha de cáncer. El tratamiento variará según el origen del sangrado y puede incluir medicación para infecciones, transfusiones en caso de pérdida severa de sangre, o cirugía si hay un tumor o cuerpo extraño.
No subestimes estos episodios y mantente alerta a cualquier signo adicional. Como siempre, la detección temprana y la atención veterinaria adecuada son la clave para mejorar las posibilidades de recuperación y asegurar la salud a largo plazo de nuestro compañero canino.