El nuevo subsecretario de Ambiente aseguró que el Gobierno no actuó bien en la prevención de los incendios
Fernando Jorge Brom es el reemplazante de Ana Lamas; su gestión comienza con críticas a la administración de Javier Milei

El nuevo subsecretario de Ambiente de la Nación, Fernando Jorge Brom, aseguró este viernes que el Gobierno no actuó de forma correcta en la prevención de los incendios en la Patagonia, que ya arrasaron con más de 3400 hectáreas. El flamante funcionario reemplaza a Ana Lamas, que presentó su renuncia ante el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, según le confirmó a LA NACION, por “agotamiento” y no a un conflicto político.
En medio de los focos que avanzan en El Bolsón, Mallín Ahogado y Quillén, Brom admitió el gobierno de Javier Milei no previno correctamente la situación: “Es un tema que es una desgracia, no solamente ecológica, sino humana, así que hay que reparar, mitigar y sobre todo prevenir, y en esto ya se está trabajando transversalmente con otros ministerios, como el de Seguridad [a cargo de Patricia Bullrich]. Hay que trabajar mucho y lo que hay que hacer es tratar de prevenir, evidentemente no lo hemos hecho bien”.
En diálogo con radio Mitre, el funcionario -que hoy comienza su gestión frente a la Subsecretaría de Ambiente pero que ya cumplía funciones en la Jefatura de Gabinete- agregó: “Yo creo que es un reconocimiento a tareas que deben tener no solamente una previsión, sino un presupuesto adecuado; lo tienen, pero muchas veces no están los recursos en el lugar que tienen que estar, en el momento que tienen que estar”.
Por otro lado, Brom brindó detalles sobre la renuncia de Lamas al revelar que tuvo un “desborde” en sus tareas. “Tuve una reunión muy buena con ella. Tengo que decir que es una excelente profesional, no creo que haya mucha gente con la formación que tiene ella. Es maravillosa, así que no puedo tener más que las mejores palabras”, sostuvo. Tras ello sumó: “Lo que ha tenido es un desborde de funciones y, posiblemente, no comprensión de que el tema ambiental no es un tema ideológico, sino que es un tema absolutamente ecológico. Es un derecho humano y una obligación humana reservarlo, cuidarlo, porque es donde vivimos, es la casa en la que vivimos”.
Respecto de la versión que indica que integrantes de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) -declarada por el Gobierno como organización terrorista- habrían generado los incendios en el sur, Brom sostuvo: “El tema del terrorismo por supuesto que hay que judicializarlo, y obviamente también hay que perseguirlo. Acá ya no se trata de derechos humanos. Cuando se ideologiza y se politiza lo que originalmente son derechos humanos, se transforma en un negocio. La venta y tala de árboles, el incendio de bosques... hay que perseguirlo con todos los medios, tanto legales como judiciales, como del Poder Ejecutivo”.
Consultado sobre la política, el funcionario de la administración libertaria expresó: “Los argentinos creo que estamos descubriendo, los números lo están dando así, que más de la mitad de la población quiso un cambio y lo está logrando, con paciencia, con perseverancia y yo diría también con sacrificio. Pero creo que yo eliminaría la palabra kirchnerismo, creo que fue algo que la franquicia del peronismo transformó en otra cosa”.
Las declaraciones de Brom llegan tras la renuncia de Lamas, cuya área es liderada por el secretario de Deportes, Turismo y Ambiente, Daniel Scioli. El cambio en el Gobierno también se da en un contexto tenso para la cartera ambiental. No solo por las atribuciones que el Ejecutivo le quitó a esta oficina, como la coordinación del Servicio Nacional de Manejo del Fuego —que hoy depende del Ministerio de Seguridad—, sino también por declaraciones como las de Javier Milei en Davos contra Naciones Unidas y su “verso climático”, como lo catalogó.
En este marco la semana pasada, el vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó que se analiza la posibilidad de salir del Acuerdo de París, uno de los espacios multilaterales más importantes en materia de política climática.
Al mismo tiempo, los incendios en Chubut, Río Negro y Neuquén destruyeron 37.618 hectáreas de bosque, plantaciones y viviendas. A esto se suman más de 200.000 hectáreas que en solo dos días fueron devastadas por las llamas en los esteros de Corrientes.