Carlos Fazio: Trump, Putin y el caldero de Kursk
En un mundo enmarañado y en extremo cambiante, signado por la niebla de guerra, el diversionismo ideológico y jugadas simbólicas, el pedido de clemencia de Donald Trump a Vladimir Putin, el 14 de marzo, para que el ejército ruso no extermine a miles de soldados ucranios atrapados en el gran caldero de Kursk, exhibe que EU y la OTAN parecen haber perdido la guerra proxy en Ucrania y el régimen de Zelensky tiene los días contados.
