Sumar elige a Lara Hernández y Carlos Martín como líderes tutelados por Díaz y llama al "entendimiento" con Podemos
Movimiento Sumar ya es, oficialmente, un partido más dentro de la coalición liderada por Yolanda Díaz, y también tiene nueva dirección: la comandada por...

Movimiento Sumar, el pequeño partido de Yolanda Díaz, ya es, oficialmente, solo una formación más dentro de la coalición Sumar, y también tiene nueva dirección: la comandada por la hasta ahora secretaria de Organización, Lara Hernández, y quien hasta el momento se ocupaba del área económica de la formación, Carlos Martín. Así lo eligieron por unanimidad —la única candidatura opositora no logró reunir los avales suficientes para presentarse— el cerca de medio millar de delegados presentes este sábado en el congreso de refundación del partido, una asamblea que clausurará este domingo con un mitin la propia Yolanda Díaz junto a Martín y Hernández.
Ese evento tendrá lugar en Madrid, pero el cónclave de este sábado se celebró en Rivas, la joya de la corona del poder municipal de una IU que lleva gobernando ininterrumpidamente allí desde el año 1991. La federación que lidera Antonio Maíllo, no obstante, no estuvo presente en el congreso, aunque sí inauguró el mismo la alcaldesa ripense Aída Castillejo, que defendió que Movimiento Sumar debe ser un "revulsivo para el conjunto de la izquierda" y ha de poner en marcha "una propuesta de hermanamiento" entre las diferentes formaciones a la izquierda del PSOE.
Esa idea, con diferentes declinaciones, resonó en diferentes momentos de la primera jornada del congreso de Movimiento Sumar. La portavoz parlamentaria de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, llamó expresamente a la "unidad de la izquierda" de cara a las próximas elecciones generales. Y, en una de las seis resoluciones que aprobaron los delegados que votaron en la asamblea, el partido pidió un "entendimiento" entre "el conjunto de fuerzas" que fueron "capaces de construir" una alianza para las elecciones generales de 2023. Incluida, aunque no se la nombró expresamente, Podemos.
"Dicho entendimiento debe darse sin a prioris, respetando la pluralidad de identidades y garantizando la autonomía política como base para la construcción de acuerdos", reza esta resolución. Asimismo, en el documento organizativo que sale de esta asamblea, Movimiento Sumar plantea que su apuesta es que las alianzas se conformen "con sistemas de primarias, con reglas inclusivas y abiertas a la sociedad civil". Se trata de un guiño a Podemos, puesto que el rechazo de Díaz a celebrar primarias para configurar las listas fue uno de los grandes hitos del choque con los morados de hace año y medio y, de hecho, fue lo que permitió a la vicepresidenta vetar de las candidaturas a las elecciones generales a la número dos morada, Irene Montero.
Yolanda Díaz sigue al timón
Intentar que se produzca un deshielo en las relaciones entre Sumar y Podemos será, precisamente, una parte fundamental de la nueva tarea de Lara Hernández y Carlos Martín, con el objetivo de, a medio plazo, conformar una nueva coalición de las fuerzas a la izquierda del PSOE, algo que ahora mismo los morados rechazan de plano. No obstante, el papel de los nuevos coordinadores será limitado, puesto que el rol de Yolanda Díaz como referente del partido no parece estar en cuestión. Aunque este sábado no quiso estar presente en la jornada inaugural del congreso de Movimiento Sumar, Díaz se mantendrá como número tres de la formación y continuará siendo su principal líder institucional. Y nadie oculta que, en la práctica, seguirá teniendo la última palabra en la toma decisiones.
También es cierto, sin embargo, es que la vicepresidenta ya asumió hace muchos meses la derrota de su planteamiento organizativo inicial, que pasaba por que su partido aglutinara a IU, Más Madrid, los Comunes y el resto de partidos a la izquierda del PSOE bajo una misma estructura liderada por ella misma. De hecho, el nuevo documento político que fue aprobado en la asamblea de este sábado reconoce "la experiencia, la fuerte implantación territorial y el capital político acumulado por fuerzas hermanas" en distintos territorios como Madrid, Asturias, la Comunidad Valenciana o Baleares", lo cual implica que ya no tratará de absorberlas.