“Se les quebraba el espíritu”: Monty Roberts, el vaquero que revolucionó la relación con los caballos e inspiró a Hollywood

A punto de cumplir 90 años, sigue viajando por el mundo difundiendo su claro mensaje; LA NACION lo entrevistó durante su reciente paso por Buenos Aires

Abr 3, 2025 - 21:42
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“Se les quebraba el espíritu”: Monty Roberts, el vaquero que revolucionó la relación con los caballos e inspiró a Hollywood

Monty Roberts es una leyenda. A punto de cumplir 90 años, sigue viajando por el mundo difundiendo su claro mensaje a quien quiera oírlo. Su objetivo es erradicar la violencia hacia los caballos, a través de su método join-up (la unión, en español), sin malos tratos y con el cual un caballo por más salvaje que sea acepta ser montado en media hora. ”Mi meta es dejar al mundo un lugar mejor de lo que lo encontré, para los caballos y para la gente también”, afirma, durante una entrevista con LA NACION en Buenos Aires.

Roberts se mueve por el planeta con su mujer Pat, su hija Debbie y un grupo de personas que trabajan con él. Cada uno cumple con una función. No es la primera vez que visita la Argentina, pero deja en claro, con una serena sonrisa, que probablemente será la última. Llegó para participar de la Expo Nuestros Caballos, que se hizo a finales de marzo en La Rural.Monty Roberts con Magic Click

Habla de los mustangs, los caballos salvajes americanos, en Nevada. Recuerda que aprendió mucho observándolos, y también de su padre. Domador y golpeador, que le rompió varias costillas y marcó el rumbo de su vida. De él aprendió en el rancho de California donde vivían lo que no debía hacer. “Mi padre era brutal para dominar y domar a los caballos. Y hacía lo mismo conmigo”, aclara Roberts, poniéndose repentinamente serio. “Es todo lo mismo, está todo relacionado”, agrega.

Monty Roberts se volvió inmensamente popular cuando su libro El hombre que susurraba a los caballos se convirtió en un éxito editorial, vendió 8 millones de copias, estuvo 48 semanas en la lista de The New York Times y fue llevado a la pantalla grande, en el film protagonizado por Robert Redford y Christine Scott Thomas. En 1989, el vaquero fue llamado a las caballerizas de la Reina Isabel II de Inglaterra, quien no terminaba de creer en su método y quiso comprobarlo personalmente.A punto de cumplir 90 años, Monty Roberts es una leyenda

“La primera vez que la conocí, me la confundí con una de las mujeres que trabajaban en sus caballerizas, ella estaba limpiando un caballo y pensé que era una ‘groom’”, detalla. Isabel II le pidió una demostración para la cual seleccionaron un caballo irlandés de dos años y, delante de un exclusivo y escéptico grupo de invitados, Roberts hizo su demostración. En media hora, sin un látigo, golpe o mínima violencia, el caballo estaba ensillado y él, encima de la montura. A partir de ese momento, empezó una amistad y un trabajo en conjunto que se prolongó hasta la muerte de la monarca, quien lo alentó durante treinta años para que expandiera su método por el mundo. “Lo llevé a 41 países”, dice el vaquero, con orgullo.

Tiene una sonrisa permanente en los labios, es afable con todos, tiene sentido del humor y habla de Dios y de su familia; Pat, su mujer, escultora a quien conoció a los 7 años en el colegio y con quien se casó a los 20, y Debbie, una de sus tres hijas y su natural sucesora, viajaron con él. “Mi legado está funcionando, y ese legado es dejar a los caballos más felices, mejor tratados”, apunta. “Debbie está tomando mi lugar para las próximas generaciones”, agrega. Explica que se viste siempre con el mismo color de camisa, pantalón y el mismo sombrero: tiene veinte unidades idénticas de cada prenda. “Es mi uniforme”, se ríe.Monty Roberts, durante su paso por La Rural

Roberts es católico, practicante, y asombra cuando nombra a Dios permanentemente en sus conversaciones. Sostiene que está muy presente en su misión. “En la demostración que hice aquí, estoy seguro de que Denise [una de sus ayudantes] fue ayudada por Dios para elegir el caballo que me darían: Magic Click”, dice, destacando el nombre. “Creo que fue para que un país como la Argentina, adonde la relación con el caballo ha ido cambiando, pero de todas maneras todavía hay mucho para trabajar, fuera contundente. Magic Click entra en el 5% de los caballos más difíciles que me tocaron en toda mi vida. Estoy convencido de que era necesario que vieran que no se necesita violencia, ni golpes. Tenemos que comprender que hay un Dios en el cielo que mete su mano. Cuando yo encontré por primera vez a la gente de este país, rompían los caballos, lo mismo que en Brasil y el resto de América del Sur. Nunca sentí que las cosas me pasaban, realmente creo que Dios me ayudó siempre”, relata este cowboy casi místico, cuando habla respecto de su misión.

No hay que prohibirle nada al caballo, sino dejar que el animal vaya marcando lo que puede hacer. Prohibir es casi siempre una mala idea. En media hora Magic Click estaba tranquilo, encausado, llevando a cabo lo que le pedía, con felicidad”, describe Roberts, remarcando la poco usual palabra “felicidad” al referirse a un caballo. “A los caballos no se les habla con sonidos, se les habla con gestos y muy despacito, en el lenguaje de ellos, no en el nuestro. El objetivo es siempre que el caballo quiera hacer lo que le pedís, que no lo obligues a nada”, aclara. “Los buenos entrenadores pueden oír hablar a sus caballos; los grandes entrenadores les oyen susurrar”, añade.En la Expo Nuestros Caballos, Monty Roberts sorprendió en su relación con Magic Click

Monty Roberts fue invitado a nuestro país por la Asociación de Criadores de Caballos de Polo, en el contexto de la mencionada exposición. “Una gran ilusión”, sostiene Santiago Ballester, su presidente. “Trabajamos mucho para lograr traerlo, decidimos que fuera en ‘Nuestros caballos’ para que todos lo vieran. Su método de iniciación de un caballo, es universal. Quiero valorar y agradecer a Celina Cabezas y Jorge Born, a la familia Zubillaga, y a toda la gente que nos ayudó a que viniera”, aclara. “Traer a nuestro país a Monty Roberts es parte de las iniciativas que estamos impulsando a través de la asociación en pos de mejorar el bienestar animal de nuestros caballos, respetándolos y asegurándonos su salud y bienestar”, suma Inés Morikawa, veterinaria y especialista en bienestar animal.

“Si pensamos que la palabra braker, como se llamaba a un domador históricamente en lengua inglesa, significa quebrar, debemos comprender que también debemos cambiar las palabras que usamos. A los caballos se les quebraba el espíritu para que se rindieran ante nosotros, los humanos. Es todo lo contrario a lo que propongo”, subraya Roberts, pionero en erradicar la violencia y en llevar su método por el mundo.El objetivo de Monty Roberts es erradicar la violencia hacia los caballos, a través de su método join-up

También habla acerca de las diferentes disciplinas dentro de los deportes con caballos. “Las reglas van cambiando”, celebra, y cita el ejemplo de la concursante descalificada en las últimas Olimpíadas en París por usar la fusta con su caballo. Además, comenta su programa para darles un buen destino a los mustangs o a los caballos que se retiran luego de ser utilizados para deportes. Mediante el uso de las técnicas de entrenamiento suaves y eficaces y su “amansamiento humanitario”, Monty y su equipo rehabilitan caballos para que puedan ser adoptados, además de trabajar con los ejemplares y veteranos de guerra.

“Mi padre era terrible con los caballos. Una generación después, estoy haciendo lo contrario. Podemos cada uno de nosotros hacer una diferencia y un cambio”, asegura, incansable, a los 89 años. “Podemos lograr que los animales tengan una mejor calidad de vida”, insiste, sin dejar pasar una sola ocasión para dejar su mensaje a la Argentina.