Norma Canales: La nueva manufactura americana: IA y relocalización impulsadas por aranceles
La manufactura ahora vuelve a ser considerado como una de las grandes apuestas estratégicas del país.

La manufactura en EE.UU. UU. comienza a reverdecer bajo las políticas Trumpistas. La manufactura ahora vuelve a ser considerado como una de las grandes apuestas estratégicas del país. Y la razón: una combinación de aranceles, disrupciones geopolíticas , así como la implementación de tecnologías impulsadas por inteligencia artificial (IA), que son las que están transformando los fundamentos de la producción industrial.
La nueva política arancelaria que ha puesto en marcha la administración estadounidense , que pretende precisamente partir de la dependencia de importaciones estratégicas —relativas a la tecnología, a los semiconductores, y al automóvil— ha tenido un efecto inmediato: las multinacionales están replanteando sus cadenas de suministro para tratar de relocalizar o regionalizar la producción de su mercancía, con el doble objetivo de evitar los costes impositivos y de ganar control operativo. Este proceso, denominado reshoring ya es muy evidente en sectores relevantes.
Pero no se trata de un simple traslado: las fábricas que llegan ahora a EE. UU. no se parecen en nada a aquellas que lo hicieron hace 20 años.
Inteligencia artificial: la columna vertebral de la nueva manufactura
Los dispositivos de fabricación, como los robots, los sensores, las líneas de montaje, etc están transformándose de la mano de algoritmos que permiten anticipar fallos, que permiten optimizar inventarios en tiempo real, o incluso que permiten el rediseño de todo el proceso sin interrupciones.
Sin embargo, es la inteligencia artificial el gran cambio. Los dispositivos de fabricación, como los robots, los sensores, las líneas de montaje, etc están transformándose de la mano de algoritmos que permiten anticipar fallos, que permiten optimizar inventarios en tiempo real, o incluso que permiten el rediseño de todo el proceso sin interrupciones.
Firmas como Siemens, GE, Tesla, entre otras han implementado sistemas de IA que permiten automatizar no solo la producción, sino también la toma de decisiones de operación. La IA aplicada al machine vision identifica fallos en milisegundos, mientras que modelos predictivos mediante deep learning permiten ajustar la producción a la demanda esperada o a la situación del mercado.
Esta automatización inteligente permite abaratar precios, elevar la productividad y palear el diferencial salarial entre EE.UU y los países de manufactura tradicional. En otras palabras: la IA permite ser competitivo a Made in USA.
Más allá del robot: una transformación sistémica
No solo se trata de implementar brazos robóticos más inteligentes. La transformación va de diseño asistido por IA al mantenimiento autónomo, pasando por el control de calidad, la logística interna y la ciberseguridad industrial; se trata del surgimiento de una nueva generación de fábricas inteligentes, o smart factories, las cuales deberían ser capaces de operar con escasa intervención humana y con una eficiencia energética y operacional sin parangón.
El impacto en los implementos de manufactura tradicionales es profundo: los sensores industriales, las líneas CNC, los sistemas de video y el software ERP se están reconfigurando para dialogar con modelos de lenguaje, los sistemas de IA generativa y las plataformas de automatización como no se había visto hasta ahora.
Implicaciones económicas y estratégicas
Esta transformación tecnológica no solo tiene un carácter disruptivo sino que, al mismo tiempo, define un futuro de la industria que trae consigo impactos económicos. Inversión en infraestructura productiva a partir de la tecnología que origina una nueva serie de empleos calificados que dan lugar a hubs industriales en algunos de los estados norteamericanos como Texas, Arizona, Ohio o Carolina del Norte.
Además, la reubicación o la relocalización palía los riesgos asociados a tensiones geopolíticas, interrupción de las redes de transporte internacional o escasez de insumos críticos. En un entorno volátil, la IA permite a las empresas ser más eficientes, pero al mismo tiempo también ser más resilientes.
El nuevo ciclo de la manufactura
El territorio estadounidense se halla desde hace tiempo en los umbrales de un nuevo ciclo industrial, que se ha caracterizado por la confluencia entre una política comercial estratégica y una revolución tecnológica basada en inteligencia artificial. Los aranceles podrían haber sido la chispa, pero es la inteligencia artificial la que propicia la transformación estructural.
En el nuevo sistema, sólo tendrán una oportunidad de ganar aquellas empresas que evanquen sus capacidades tecnológicas y se aseguren de que su infraestructura sea capaz de adaptarse. La manufactura regresa a casa, pero con una inteligencia sin paralelo.