Nanni Moretti sufrió un nuevo infarto y permanece internado en Roma
El aplaudido director, de 71 años, fue operado de urgencia y está en terapia intensiva con pronóstico reservado
Nanni Moretti sufrió este miércoles su segundo infarto en los últimos seis meses y permanece internado en condiciones estables, con pronóstico reservado, en la sala de terapia intensiva del hospital San Camillo de Roma. Allí fue operado de urgencia “para salvarle la vida”, según informaron algunos medios italianos como el Corriere della Sera y La Repubblica.
No se difundió hasta el momento un parte oficial sobre el estado de salud del aplaudido director de Caro diario y Habemus Papa, pero los primeros trascendidos indican que se recupera favorablemente. Moretti se sintió mal en su casa en las últimas horas de este miércoles y fue trasladado de inmediato al hospital San Camillo.
Allí fue sometido pocos minutos después a una intervención quirúrgica a cargo del mismo equipo médico que lo atendió el 1° de octubre del año pasado, cuando sufrió un episodio cardíaco de similares características. “Lamento no estar en este momento con ustedes, pero estaré mejor y volveré muy pronto”, dijo en aquella oportunidad.
Moretti se encontraba en los últimos días con la agenda completa de actividades. Anteayer encabezó en el Nuovo Sacher, la sala de cine que creó y maneja personalmente en el barrio romano del Trastevere, una función especial de preestreno de la última película del cineasta chino Jia Zhangke, con quien compartió un encuentro del que también participó la directora italiana Paola Cortellesi (Siempre habrá un mañana). Y hoy mismo se lo esperaba en la apertura de un festival de cine francés junto a la actriz gala Ludivine Sagnier. A fines de marzo recibió un premio en el Festival de Cine Arte de Bari, donde ofreció una clase magistral.
Moretti, de 71 años, es uno de los directores italianos más importantes de los últimos tiempos y seguramente el de mayor reconocimiento internacional dentro del mundo cinéfilo. Activo desde 1976, cuando se estrenó su ópera prima Io sono un autarchico, llevó adelante una muy destacada carrera caracterizada por films en el que se reconoce de inmediato la marca de su autor.
Las películas de Moretti suelen incluir apuntes autobiográficos (entre ellos la mención del linfoma del que se trató hace más de una década), observaciones filosas sobre el interior del mundo del cine y sobre todo un visible compromiso político, ya que su creador llevó adelante una presencia muy activa y abierta como representante del pensamiento de izquierda dentro del mundo artístico y cultural italiano, siempre con una mirada abierta, cuestionadora y autocrítica.
Con La misa ha terminado (La messa é finita, 1985) obtuvo el Oso de Plata en el Festival de Berlín y ganó con La habitación del hijo (La stanza del figlio) en 2001 la Palma de Oro en Cannes, que lo eligió como uno de sus directores favoritos en las últimas décadas. Allí lleva presentadas nueve películas, entre ellas la última que hizo hasta el momento, Lo mejor está por venir (Il sol dell’Avvenire, 2023). Exhibida en la competencia oficial de ese año, luego fue estrenada en los cines argentinos.
Conocido también por algunas apariciones ocasionales como actor (la última vez que lo vimos allí fue en El colibrí, de Francesca Archibugi), Moretti estuvo por única vez en Buenos Aires en abril de 2017 como invitado de honor del Bafici, donde acompañó la exhibición de una retrospectiva de parte de su obra.