Mirar con las manos y el olfato a la primavera que irrumpe en Córdoba

Ser capaz de saber de qué especia de cocina se trata por el olor, o reconocer plantas por el tacto no es tarea fácil. Sin embargo, a esa situación, extendida al resto de la vida cotidiana y a todo tipo de objetos y utensilios se enfrentan las personas invidentes. La Semana del Grupo Social ONCE ha organizado en el Jardín Botánico de Córdoba una actividad de reconocimiento de vegetales mediante los sentidos y de plantas o árboles a través de códigos Navilens. Alumnos del instituto López Neyra han desarrollado esta pequeña yincana con el asesoramiento de los especialistas en botánica del recinto. Este juego didáctico sirve como pistoletazo de salida para un programa más amplio que incluye a Andalucía, Ceuta y Melilla, y que ha contado con una breve presentación en el anfiteatro existente junto al Museo de Paleobotánica. Lucía López, Antonio Secilla, Javier García y Pablo Bustos son alumnos del Instituto López Neyra. Los dos primeros estudian el grado superior de Enseñanza y Animación Socio-Deportiva; los últimos el grado medio de Guía en el Medio Natural y Tiempo Libre. De ellos ha partido la idea de la actividad inaugural, y por tanto de contar en el Jardín Botánico con un curioso panorama de gente con los ojos vendados intentando averiguar por el olor o el tacto de qué planta se trata. «Hemos escogido plantas con caracteres olfativos fuertes », han explicado estos jóvenes, que tampoco quería convertir la yincana en algo especialmente difícil, sino que hubiese unos obstáculos bien ajustados. Para ello, los participantes han podido distinguir entre lavanda, tomillo, romero, poleo, curry, canela, orégano, hierbabuena o ajo en polvo . Y también entre lóbulos de flores comunes, para que el reconocimiento no fuera tan sencillo como si estuviese la flor desplegada. Todo ello se ha dispuesto en una mesa. Además, gracias a un proyecto común junto al Jardín Botánico se han colocado en el recorrido una serie de códigos navilens. «Un código navilens es un sistema a modo de QR pero que no requiere la misma precisión para apuntarlo, sino que se puede rastrear a distancia con el teléfono móvil para obtener la información», ha explicado la consejera territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla , Irene Jiménez. Estos códigos son mucho más útiles para las personas invidentes. Las dirigentes de la organización han precisado que la Semana del Grupo Social de la ONCE incluye charlas sobre accesibilidad en todos los sentidos, desde aplicaciones a webs o sistemas operativos; también actos sobre escritura Braille con motivo de su 200 aniversario, prácticas de deporte adaptado o labores de sensibilización a los comercios sobre el trato a clientes con discapacidad visual.

Mar 31, 2025 - 13:24
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Mirar con las manos y el olfato a la primavera que irrumpe en Córdoba
Ser capaz de saber de qué especia de cocina se trata por el olor, o reconocer plantas por el tacto no es tarea fácil. Sin embargo, a esa situación, extendida al resto de la vida cotidiana y a todo tipo de objetos y utensilios se enfrentan las personas invidentes. La Semana del Grupo Social ONCE ha organizado en el Jardín Botánico de Córdoba una actividad de reconocimiento de vegetales mediante los sentidos y de plantas o árboles a través de códigos Navilens. Alumnos del instituto López Neyra han desarrollado esta pequeña yincana con el asesoramiento de los especialistas en botánica del recinto. Este juego didáctico sirve como pistoletazo de salida para un programa más amplio que incluye a Andalucía, Ceuta y Melilla, y que ha contado con una breve presentación en el anfiteatro existente junto al Museo de Paleobotánica. Lucía López, Antonio Secilla, Javier García y Pablo Bustos son alumnos del Instituto López Neyra. Los dos primeros estudian el grado superior de Enseñanza y Animación Socio-Deportiva; los últimos el grado medio de Guía en el Medio Natural y Tiempo Libre. De ellos ha partido la idea de la actividad inaugural, y por tanto de contar en el Jardín Botánico con un curioso panorama de gente con los ojos vendados intentando averiguar por el olor o el tacto de qué planta se trata. «Hemos escogido plantas con caracteres olfativos fuertes », han explicado estos jóvenes, que tampoco quería convertir la yincana en algo especialmente difícil, sino que hubiese unos obstáculos bien ajustados. Para ello, los participantes han podido distinguir entre lavanda, tomillo, romero, poleo, curry, canela, orégano, hierbabuena o ajo en polvo . Y también entre lóbulos de flores comunes, para que el reconocimiento no fuera tan sencillo como si estuviese la flor desplegada. Todo ello se ha dispuesto en una mesa. Además, gracias a un proyecto común junto al Jardín Botánico se han colocado en el recorrido una serie de códigos navilens. «Un código navilens es un sistema a modo de QR pero que no requiere la misma precisión para apuntarlo, sino que se puede rastrear a distancia con el teléfono móvil para obtener la información», ha explicado la consejera territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla , Irene Jiménez. Estos códigos son mucho más útiles para las personas invidentes. Las dirigentes de la organización han precisado que la Semana del Grupo Social de la ONCE incluye charlas sobre accesibilidad en todos los sentidos, desde aplicaciones a webs o sistemas operativos; también actos sobre escritura Braille con motivo de su 200 aniversario, prácticas de deporte adaptado o labores de sensibilización a los comercios sobre el trato a clientes con discapacidad visual.