La inflación de la eurozona se moderará en marzo, ¿suficiente para que el BCE baje tipos en abril?

Las previsiones apuntan a que la inflación de la eurozona continuará moderándose en marzo, pero, ¿bastará esta ralentización para que el Banco Central Europeo (BCE) siga bajando los tipos de interés en su próxima reunión de abril? La presidenta del organismo, Christine Lagarde, ya ha avisado de que los aranceles pueden elevar los precios y ha reconocido que es imposible que la inflación general se mantenga siempre en el 2% en el entorno actual.

Mar 31, 2025 - 06:56
 0
La inflación de la eurozona se moderará en marzo, ¿suficiente para que el BCE baje tipos en abril?

Desde Danske Bank estiman que la inflación general de la eurozona disminuirá al 2,1% en marzo debido a la inflación de la energía y los servicios. Además, pronostican que la inflación subyacente se frenará al 2,4%.

Creen que la preocupación en la eurozona "ha disminuido a medida que avanza la desinflación". Y prevén que la tasa general se situará en promedio cerca del objetivo del 2% en 2025 y 2026 y que la subyacente descenderá por debajo del 2% a partir de mediados de 2025 debido a la menor inflación del sector servicios.

"Vemos la necesidad de que el BCE reduzca la tasa de política a una postura de política monetaria ligeramente acomodaticia para apoyar el crecimiento y evitar que la inflación y sus expectativas se establezcan por debajo del objetivo del 2%", dicen.

Mientras, en ING ven que las presiones inflacionarias disminuyen, agravando la incertidumbre actual del BCE. "A lo largo del año, prevemos que la eurozona se alejará gradualmente del estancamiento a medida que la demanda interna se fortalezca ligeramente gracias a nuevas mejoras del poder adquisitivo y la reducción de los tipos de interés. Esto debería generar un entorno en el que la inflación se mantenga ligeramente por encima del 2%", indican.

Sin embargo, matizan que "los acontecimientos geopolíticos hacen que las perspectivas de inflación sean muy inciertas en este momento. Pensemos, por ejemplo, en la incertidumbre en torno a una guerra comercial y los precios de la energía".

En su opinión, la gran incógnita para el BCE es hasta dónde tiene que llegar: "La preocupación de los 'halcones' del Consejo de Gobierno sobre una bajada excesiva de los tipos ha sido noticia en las últimas semanas". La moderación de la inflación "contribuirá a la opinión de que es ahora bastante benigna, pero no proporcionará una prueba sólida de hasta qué punto deberían fijarse los tipos".

Finalmente, para Natixis CIB la inflación de la zona euro seguirá bajando en marzo, hasta el 2,3%. Además, han revisado a la baja sus previsiones hasta el 2% para 2025 y el 1,6% para 2026.

Para ellos, "los datos más importantes para el BCE serán la evolución de la guerra comercial con EEUU (riesgo a la baja para la actividad, susceptible de dar lugar a nuevos recortes de tipos) y el plan de estímulo fiscal de Alemania con gastos en infraestructuras y defensa (que podría llevar a algunos miembros del Consejo de Gobierno de línea dura a pecar de cautelosos dado el impacto inflacionista, que sin embargo parece limitado hasta 2026-2027)".

Cabe recordar que en su encuentro de marzo, el personal técnico del BCE actualizó sus proyecciones macroeconómicas con una revisión al alza de la inflación. Así, prevé ahora una inflación general media del 2,3% en 2025, del 1,9% en 2026 y del 2% en 2027. Por parte, para la inflación subyacente, el organismo prevé que se sitúe de media en el 2,2% en 2025, el 2% en 2026 y el 1,9% en 2027.

"La revisión al alza de la inflación general para 2025 refleja una dinámica más sólida de los precios de la energía". "La mayoría de los indicadores de inflación subyacente sugieren que la inflación se mantendrá en torno al objetivo de medio plazo del 2% fijado por el Consejo de Gobierno", explicaban.

El organismo reconocía que la inflación interna "sigue siendo alta", principalmente porque los salarios y los precios en ciertos sectores "todavía se están ajustando al aumento inflacionario del pasado con un retraso sustancial". No obstante, creen que "el crecimiento de los salarios se está moderando como se esperaba y las ganancias están amortiguando parcialmente el impacto sobre la inflación".

También hay que destacar las recientes declaraciones de Lagarde, quien ha admitido que, "en el entorno actual", es "imposible" que la inflación general se mantenga siempre en el 2%.

"Nuestra meta es simétrica y trabajamos para lograrla en el medio plazo". Esta meta "nos ha resultado útil durante el reciente aumento de la inflación, ayudándonos a coordinar las expectativas y guiar el proceso de inflación hacia el 2%". No obstante, "esta formulación no implica que la inflación general se mantendrá siempre en el 2%, lo cual es imposible en el entorno actual. Significa que, independientemente de los shocks que enfrentemos, debemos definir nuestra política monetaria adecuadamente para que la inflación siempre converja de nuevo hacia el 2% a medio plazo", remarcaba.

Además, vaticina que con los aranceles impuestos por el presidente de EEUU, Donald Trump, las perspectivas de inflación se volverán "significativamente más inciertas": a corto plazo, "las medidas de represalia de la UE y un tipo de cambio del euro más débil, derivado de la menor demanda estadounidense de productos europeos, podrían elevar la inflación en aproximadamente medio punto porcentual. El efecto se atenuaría a medio plazo debido a que la menor actividad económica moderaría las presiones inflacionarias".