La denuncia de un hombre víctima de la 'mafia' de las funerarias: "Es vergonzoso"
Una enfermera del hospital en el que falleció su madre le obligó a ir a una determinada funeraria.

En Y ahora Sonsoles han escuchado el testimonio de Manuel Monterde, víctima de lo que se conoce como la 'mafia' de las funerarias. Estas funerarias pagan a hospitales para captar clientes sobornando al personal y aprovechándose del dolor de los familiares de los fallecidos.
El protagonista de la historia perdió a su madre hace 8 años y, desde entonces, lucha por acabar con esta situación. Nada más salir de la habitación del hospital, una enfermera se dirigió hacia él. "Me dice que tengo que ir a un determinada funeraria", asegura el hombre, que añade que la enfermera le dijo "de manera agresiva" que "de ninguna manera" podía ir a otra.
Según explica en su testimonio, al llegar a la funeraria, lo estaban esperando. "Ese señor se supone que es un profesional, se supone que tiene un código deontológico", asegura el hombre, desvelando que solo le enseñaron "los ataúdes VIP". "Me querían cobrar 6.800 euros por acondicionar el cuerpo y 4.600 euros por el ataúd", asegura indignado.
El hombre explica que "ningún responsable de la funeraria en Barcelona quiso responder". Tras su segunda aparición en TV3, donde también denunció esta situación, se reunió con un trabajador de la funeraria que le aseguró que "esa era la actitud" propia y que existían ataúdes de gamas inferiores que no le enseñaron.
"Le dieron al hospital una comisión por tener la exclusividad de la retirada del cadáver. En mi caso no fue un secuestro, fue un dirigismo. Es una vergüenza", asegura el hombre de forma contundente en Y ahora Sonsoles.
Manuel expresa que en ese momento solo pensaba en que su madre acababa de fallecer y ellos intentaron aprovecharse de él. "Solo me queda denunciar al cártel funerario que intentó engañarme cuando murió mi madre", añade, explicando emocionada que cada vez que va al cementerio no puede dejar de pensar en que lo engañaron.
"La muerte de mi madre no se puede asociar a un engaño", asegura, antes de lanzar un contundente mensaje: "Mi madre me enseñó el valor de la palabra respeto y a mí no me respetaron ese día. Solo pido una disculpa". Finalmente, da las gracias al programa de Sonsoles Ónega por darle la oportunidad de contar su historia. "No quiero que le pase a nadie más", concluye.