#ZNSeries – Su Majestad, de Borja Cobeaga y Diego San José
Borja Cobeaga y Diego San José, aportan una nota de humor y sátira a la monarquía española en Su Majestad, una producción de Prime Video que consigue arrojarnos más de una sonrisa.



Género: Comedia.
Creador Borja Cobeaga y Diego San José.
Reparto: Anna Castillo, Ernesto Alterio, Ramón Barea, Pablo Derqui, Ana María Vidal, Lucía Díez, Belén Ponce de León, Pablo Vázquez, Florentino Fernández, Miguel de Lara, Héctor Alterio y otros.
Producción: 100 Balas, The MediaPro Studio, Sayaka Producciones.
Canal: Prime Video
En los últimos tiempos, la forma que tiene España de ver la institución de la monarquía y a su majestad el Rey, ha cambiado radicalmente respecto a épocas pretéritas. Pasado el referéndum del 6 de Diciembre de 1978 en el que la única opción ofrecida (y entonces justificada dados los convulsos tiempos vividos) para salir de la dictadura franquista era la aceptación de una democracia que incluyera una monarquía parlamentaria; así como momentos clave de nuestra historia como el 23F o los felices años noventa en los que el Rey Emérito y la Casa Real copaban portadas de revistas de sociedad con una aceptación generalizada de su figura entre la población, en la última década el sentir popular a este respecto es bastante diferente.
Y es que, a día de hoy, resulta innegable que el que fuera monarca de nuestro país, protagonizó varios escándalos y corruptelas de índole fiscal e incluso penal (y constantes líos de faldas sufragados con los fondos del erario público) de los que ha podido salir bien parado dada su inimputabilidad por cualquier actuación asegurada por la Constitución Española, el mismo texto que en su momento garantizó la monarquía como una institución esencial e indisoluble de nuestro modelo democrático.
A resultas de todo aquello, y como es bien conocido, el Rey Emérito abdicó la corona en su hijo, siendo éste el actual Rey de España quien, en líneas generales, y por el momento está más o menos bien valorado por la población, esté el pueblo español de acuerdo o no con que la monarquía deba ser la institución en la que recaiga la jefatura del estado.
Pues bien, dada dicha coyuntura, no son pocos los productos culturales de diversa índole que han tenido lugar en los últimos tiempos. Interesantes (y tristemente fallidas) revistas de cómic como Orgullo y Satisfacción, Podcast como X-Rey, o documentales como Salvar al Rey, han roto el silencio largamente pospuesto sobre la figura del Rey Emérito para hablar largo y tendido sobre los distintos escándalos en los que éste se ha visto involucrado.
Y es precisamente, dado este contexto que una serie como Su Majestad, de la que venimos a hablar hoy, ha podido ver la luz en los hogares españoles, a través de la plataforma de streaming Primevideo y de la productora 100 Balas.
Su Majestad, se centra en la figura de Pilar (Anna Castillo), la heredera al trono español tras la huida de su padre Alfonso (Pablo Derqui) debido, precisamente, a las corruptelas protagonizadas por éste. Ello deja a quien era hija única y huérfana de madre, hasta este momento tan solo preocupada por mantener sus holgados privilegios acudiendo a fiestas privadas y abusando de sus relaciones públicas para pasárselo bien, al frente temporal de una monarquía española que se tambalea por primera vez en muchos años (al menos en contexto de democracia) ante el descontento generalizado de la sociedad con la figura del Rey.
Detrás de Su Majestad tenemos a Borja Cobeaga (Ocho Apellidos Vascos, Pagafantas, Fe de Etarras) y a Diego San José (Los Aitas), dos creativos especializados en la comedia de situación costumbrista que no tienen ningún miedo a llevar el género a terrenos en los que hacer humor resulta muy incómodo para determinados espectadores por lo espinoso de los temas a tratar.
La serie no realiza un análisis de si el sistema republicano seria una opción más justa, igualitaria o recomendable para España, ni tampoco entra en si la monarquía es una institución necesaria para nuestro país, sino que se limita a jugar con los elementos actuales que rodean a la institución para crear una comedia, con algún que otro tinte dramático que da pie a hablar sin ningún problema de los aspectos más cuestionables de la institución monárquica.
Y es que es innegable que la posición de la familia real es más que aventajada en un país como el nuestro en el que aquello de “El Rey reina pero no gobierna” si bien es cierto a nivel legal, resulta un tanto cuestionable en el día a día de quien detenta tanta influencia y poder.
Con esos ingredientes tenemos a la ya mentada Pilar, interpretada magistralmente por Anna Castillo y a quien será su sidekick a lo largo de los divertidos siete capítulos en los que esta serie se divide; Guillermo (Ernesto Alterio) heredero de un marquesado que hace tiempo fue absorbido por la corona española.
La química entre Anna Castillo y Ernesto Alterio es perfecta, haciendo los dos las veces de extraña pareja en una serie que consigue que hasta los más antimonárquicos, terminemos empatizando tanto con la Reina Pilar, que pasa de niña pija y consentida a niña pija y consentida muy consciente de quién es realmente su padre y de hasta donde llegan sus hilos, sin dejar de sentir lástima por Guillermo, forzado a hacer de Secretaria de la Reina en un Palacio de la Zarzuela en el que cualquier conversación o movimiento es más que vigilado.
Y es que, tampoco se olvida esta serie del papel fundamental que los servicios secretos del país han tenido siempre en España en general, y con la monarquía en particular, logrando que muchos de los escándalos que hoy son conocidos por todos, hayan sido enterrados durante años.
La serie no escatima en presupuesto ni en dirección, con localizaciones muy bien elegidas que dan la sensación de que estamos constantemente en palacio o en caras mansiones y restaurantes de Madrid en los que la acción se desarrolla.
Por su parte, la banda sonora corre a cargo de Clara Aguilar, quien realiza una perfecta selección de temas para cada situación que encajan perfectamente con la trama de cada capítulo.
Que alguien como Borja Cobeaga, que ya consiguió hacernos reír con un tema tan espinoso y delicado como el terrorismo de ETA, se atreva en esta ocasión con la monarquía española (aunque por razones obvias lo haga con personajes creados para la ocasión que por supuesto, nada tienen que ver con nuestra familia real) demuestra con un guion muy inteligente que no tiene ningún miedo a realizar comedia con cualquier asunto que sea de su interés, logrando mostrarnos las miserias más sangrantes de la corona española, al tiempo que consigue que como espectadores deseemos que Pilar sea la reina de nuestro país, puesto que televisivamente, ya ha conquistado nuestros corazones.