Transición Ecológica sólo prevé construir 29 de las 100 presas previstas en el Plan Hidrológico de 2001
Durante el pasado mes de marzo, las intensas precipitaciones ocasionadas por el tren de borrascas, dejaron en tres semanas el equivalente al consumo urbano de año y medio en los embalses y presas de España, una situación que ha dejado la sensación de que no retenemos todo el agua que ha llovido.Agua caída, tres veces … Continuar leyendo "Transición Ecológica sólo prevé construir 29 de las 100 presas previstas en el Plan Hidrológico de 2001"

Durante el pasado mes de marzo, las intensas precipitaciones ocasionadas por el tren de borrascas, dejaron en tres semanas el equivalente al consumo urbano de año y medio en los embalses y presas de España, una situación que ha dejado la sensación de que no retenemos todo el agua que ha llovido.
Agua caída, tres veces más de lo normal, según la Agencia Española de Meteorología (Aemet), que ha tenido que desembalsarse en numerosas presas de las cuencas hidrográficas, una cantidad que no ha podido retenerse por la falta de infraestructuras en España.
El agua que han acumulado los embalses aumentó en sólo tres semanas un 22,7%, hasta alcanzar los 39.895 hectómetros cúbicos (hm³). España consume anualmente unos 32.000 hm³ de agua para saciar las necesidades de la agricultura, la industria y los usos urbanos. Si hacemos cuentas, las lluvias recibidas suponen un año y medio de agua para los hogares, servicios públicos y comercios.
Una década sin pantanos llenos
Una cantidad que se acumula en los pantanos que hacía 10 años que no veían niveles tan altos, pero que también se ha dejado de acumular por la falta de embalses y presas previstos en el Plan hidrológico Nacional (PHN) de 2001.
Este plan aprobado hace 14 años y que fue una apuesta del Gobierno de José María Aznar, tenía en cartera más de 100 presas y embalses repartidos por toda la geografía española, y un total de 863 infraestructuras para la gestión del agua.
Sin embargo, casi dos décadas y media después, tan sólo se mantienen 29 proyectos tras el decreto 35/2023 en el que se revisaban los planes hidrológicos de las cuencas hidrográficas por para del Ministerio para la Transición Ecológica.
Agua no acumulada
Si se hiciera una proyección de estos 24 años en el que se hubieran ejecutado estas infraestructuras previstas en el PHN de 2001, estaríamos hablando de que durante el pasado mes de marzo se hubieran podido acumular más de 6.000 hectómetros cúbicos de agua, el equivalente al consumo de agua de toda la población en un año.
Un recurso hídrico que se ha «perdido en el mar», por la falta de estas infraestructuras hidráulicas. Si echamos cuentas, la revisión del PHN de 2023 por parte del Ministerio para la Transición Ecológica hubieran sumado más de 3.300 hectómetros cúbicos retenidos, es decir, casi la mitad de lo previsto en el plan de 2001.
En total, casi unas 70 infraestructuras que hubieran retenido miles de hectómetros cúbicos y aumentado la capacidad de afrontar meses más secos en el futuro, un escenario muy probable debido a la mayor frecuencia de mayores períodos de sequía a causa del cambio climático.
Falta de financiación
Entre los motivos de la suspensión de todos estos proyectos está el de la fuerte inversión pública y una falta de financiación multimillonaria, unas situaciones que chocan con las terribles consecuencias en pérdidas humanas y económicas como las que se han vivido en las recientes DANA en Valencia y otras regiones.
En las suspensiones de estos proyectos también se evaluaban la relación entre el coste y el beneficio de las mismas o multitud de reparos ambientales.
Entre las numerosas infraestructuras descartadas está el trasvase del Ebro para llevar agua a Barcelona, Valencia, Murcia y Andalucía o las cuatro previstas en la provincia de Valencia como las Vilamarxant, Estubeny, Montesa y Marquesado.
Riadas en Valencia
Éstas últimas eran obras ideadas para absorber las cíclicas riadas que se producen de forma recurrente. Ninguna de las cuatro se ha ejecutado finalmente por restricciones presupuestarias. Con este panorama podemos replicar numerosos ejemplos por toda España de obras y embalses necesarios sin realizar.
En los próximos periodos de sequía nos acordaremos de estas lluvias y del agua que no somos capaces de retener por falta de voluntad política de los distintos gobiernos que irán sucediéndose en el futuro si algo no cambia.