Sumar arranca su asamblea con la ausencia de Yolanda Díaz y apelando a la "unidad de la izquierda"
La segunda asamblea de Movimiento Sumar en apenas un año, el encuentro que debe servir para la refundación del partido, echó a andar este sábado en la localidad...

La segunda asamblea de Movimiento Sumar en apenas un año, el encuentro que debe servir para la refundación del partido, echó a andar este sábado en la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid con una ausencia clamorosa: la de la vicepresidenta y líder de facto, Yolanda Díaz. El encargado de abrir el encuentro fue el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, aunque fue la portavoz parlamentaria de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, quien apeló con mayor claridad a una de las que se perfilan como las claves de la nueva estrategia de la formación: la llamada expresa a la "unidad de la izquierda" de cara a las próximas elecciones generales.
"Necesitamos dar otro paso más para la construcción de una organización que aspira siempre a la unidad de la izquierda, a gobernar y seguir avanzando en derechos para todas", señaló Barbero antes de entrar al plenario donde los cerca de 500 delegados que ha convocado Movimiento Sumar para representar a sus afiliados debatirán durante este sábado los nuevos documentos del partido, y también las enmiendas a los mismos. La de Díaz, dijo la portavoz, "es una organización que nace siempre desde el afán de construir una unidad en la izquierda transformadora", y "es inevitable, cuando hablamos de nosotras, hablar de la unidad de la izquierda", sostuvo.
En la misma línea se pronunció la alcaldesa Castillejo, que no milita en Movimiento Sumar, sino en IU, pero que ejerció de maestra de ceremonias con un discurso también centrado en la necesidad de que las izquierdas a la izquierda del PSOE se entiendan. "Nuestra obligación es presentar una coalición ganadora, yo soy un ejemplo de eso", planteó Castillejo, que comanda un gobierno en el que también están Más Madrid, Equo y los propios socialistas, una alianza que reúne la mayoría suficiente para gobernar en el que es el principal feudo de IU desde 1991, la joya de la corona del poder municipal de la federación.
El papel del pequeño partido de Yolanda Díaz en este proceso, aseguró la regidora, debe ser el de actuar como un "revulsivo para el conjunto de la izquierda" y como muñidor de "una propuesta de hermanamiento" entre las diferentes formaciones. Y eso así, afirmó Castillejo, porque "la pluralidad no está reñida con la unidad y con presentar esa propuesta unitaria que pueda parar a la extrema derecha. "Lo hicimos en 2023 y estamos obligadas a hacerlo en 2027", sostuvo expresamente la dirigente, que también pidió "no hacer mucho caso a todo ese ruido interesado que viene de fuera y a los que dicen que somos pocos".
Por su parte, Urtasun evitó referirse a los pactos con otros partidos de cara a las próximas elecciones generales y se centró en reivindicar la importancia de que Sumar esté en el Gobierno de España, la "aldea gala" —dijo— de la izquierda en Occidente. "En España hay mayoría progresista para rato, y en Sumar vamos a garantizar que esa mayoría progresista" se mantenga durante años, prometió el dirigente, que se enorgulleció de que Movimiento Sumar sea "quien aporta las ideas y la acción política que hace avanzar al Gobierno de coalición".
Urtasun, además, se enorgulleció de que Sumar sea la parte del Gobierno que da "las peleas que toca dar" ante el PSOE, y puso como ejemplo de ello el acuerdo alcanzado con el Ministerio de Hacienda para que el salario mínimo interprofesional no tribute en el IRPF en 2025 frente a lo que "querían algunos". "Para hacer frente a la ola reaccionaria no hay que agachar la cabeza, sino que hay que levantarla y hay que hacer frente a la ola avanzando en derechos", defendió.