Mazón saca a sus bomberos a vigilar barrancos en las lluvias de esta semana pese a ocultar su competencia durante la DANA
El presidente de la Generalitat Valenciana no ha mencionado en ninguna de sus comparecencias en el Parlamento o ante medios de comunicación que su Conselleria de Emergencias tiene las competencias de vigilancia de ramblas como la del Poyo y que hubieran podido avisar el pasado 29 de octubreEl bombero que medía el barranco del Poyo el día de la DANA: “Si Emergencias no nos hubiera retirado, podríamos haber avisado de la crecida” La falta de información por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en relación con el aumento del caudal del barranco del Poyo durante el pasado 29 de octubre, día en que la DANA dejó 227 fallecidos, tres de ellos desaparecidos, en la provincia de Valencia, ha sido una de las principales líneas de defensa del presidente del Gobierno valenciano, Carlos Mazón, y de todo su Consell, para justificar la ausencia de avisos a la población en aquella trágica jornada. De hecho, el mensaje de alerta a los móviles se envió por el riesgo de rotura de la presa de Forata. La realidad, sin embargo, es que no solo la CHJ transfirió al Centro de Coordinación de Emergencias (CCE), donde estaba reunido el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), toda la información de la que disponía como es su obligación según el Plan Especial de Inundaciones y como acreditó ante la jueza que investiga la gestión de la catástrofe, sino que además la propia Generalitat Valenciana, a través de su departamento de emergencias, está obligada por el mismo Plan a hacer el seguimiento de los barrancos y ramblas allí donde la CHJ no dispone de información. Un detalle que no es menor y que siempre han tratado de ocultar tanto Mazón como su vicepresidenta y portavoz del Consell, Susana Camarero, cuando ha sido cuestionada por esta situación, por ejemplo en la rueda de prensa que dio el pasado martes 18 de febrero (ver vídeo). En aquella comparecencia, este diario preguntó hasta en dos ocasiones por qué se retiró a las 15.00 horas a los bomberos forestales que estaban controlando el barranco del Poyo. La respuesta de Camarero fue que la competencia es de la CHJ. Sin embargo, la propia actuación de la Conselleria de Emergencias en el episodio de lluvias que se está dando en las últimas horas en la Comunitat Valenciana deja en evidencia tanto a Mazón como a Camarero, puesto que en esta ocasión sí han mandado a los efectivos a controlar los caudales de los barrancos, en cumplimiento de lo que establece el Plan Especial de Inundaciones. Así queda reflejado en los diversos mensajes difundidos en redes sociales en la cuenta oficial del 112. Por ejemplo, el emitido a las 10.12 horas dice: “El Centro de Coordinación de emergencias informa: La policía local de Chiva comprueba que no existe peligro ni prácticamente agua en el barranco del Poyo en el municipio. Se moviliza la unidad de Bomberos Forestales de la Generalitat (@GVAbforestals) de Olocau para que comprueben la posible subida de caudal de este barranco en Chiva”, y posteriormente, a las 10.46 horas añaden que “se movilizan cinco unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat a medir caudales en distintos puntos del barranco del Poyo a su paso por Chiva”. Según establece el Plan Especial de Inundaciones (página 67), los organismos que participarán en el seguimiento de caudales de ríos y barrancos son “las Confederaciones Hidrográficas del Júcar, Segura y Ebro (para el caso de la cuenca del Río Bergantes), los municipios y los servicios de intervención desplegados en el territorio, especialmente: Guardia Civil, Brigadas de Emergencia de la Generalitat, Policía de la Generalitat, agentes medioambientales y Unidades de Vigilancia forestal, brigadas de la Diputación de Valencia y comunidades de regantes y servicios del ciclo integral del agua que informarán a Ayuntamientos”. La cuenta de X de los Bomberos Forestales también publicó este lunes mensajes con sus efectivos controlando ramblas y barrancos. Los propios técnicos de la Generalitat ya tumbaron el argumento de Mazón y Camarero. Así lo trasladó la empleada del 112 a la meteoróloga de la Agencia Estatal de Meteorología en el famoso audio que filtró el entorno de Mazón para tratar de desacreditar al organismo cuando tras los datos facilitados afirma: “Ahora nos queda a nosotros también las consecuencias de las lluvias con todos los caudales”. También lo afirmó en declaraciones a À Punt a las 15.10 horas el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, cuando dijo que estaban haciendo seguimiento “de todos los barrancos, que ya hemos hecho todos los del río Magro como también el barranco del Poyo”. También la Generalitat Valenciana reconoció en un documento oficial que la Administración autonómica también se encarga del “seguimiento de caudales en ríos, barrancos, sistemas de regulación y zonas inundables”, según el Plan Especial de Inundaciones. Lo hizo, en una nota interna a la que ha tenido acceso elDiario.es, un al

El presidente de la Generalitat Valenciana no ha mencionado en ninguna de sus comparecencias en el Parlamento o ante medios de comunicación que su Conselleria de Emergencias tiene las competencias de vigilancia de ramblas como la del Poyo y que hubieran podido avisar el pasado 29 de octubre
El bombero que medía el barranco del Poyo el día de la DANA: “Si Emergencias no nos hubiera retirado, podríamos haber avisado de la crecida”
La falta de información por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en relación con el aumento del caudal del barranco del Poyo durante el pasado 29 de octubre, día en que la DANA dejó 227 fallecidos, tres de ellos desaparecidos, en la provincia de Valencia, ha sido una de las principales líneas de defensa del presidente del Gobierno valenciano, Carlos Mazón, y de todo su Consell, para justificar la ausencia de avisos a la población en aquella trágica jornada. De hecho, el mensaje de alerta a los móviles se envió por el riesgo de rotura de la presa de Forata.
La realidad, sin embargo, es que no solo la CHJ transfirió al Centro de Coordinación de Emergencias (CCE), donde estaba reunido el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), toda la información de la que disponía como es su obligación según el Plan Especial de Inundaciones y como acreditó ante la jueza que investiga la gestión de la catástrofe, sino que además la propia Generalitat Valenciana, a través de su departamento de emergencias, está obligada por el mismo Plan a hacer el seguimiento de los barrancos y ramblas allí donde la CHJ no dispone de información. Un detalle que no es menor y que siempre han tratado de ocultar tanto Mazón como su vicepresidenta y portavoz del Consell, Susana Camarero, cuando ha sido cuestionada por esta situación, por ejemplo en la rueda de prensa que dio el pasado martes 18 de febrero (ver vídeo). En aquella comparecencia, este diario preguntó hasta en dos ocasiones por qué se retiró a las 15.00 horas a los bomberos forestales que estaban controlando el barranco del Poyo. La respuesta de Camarero fue que la competencia es de la CHJ.
Sin embargo, la propia actuación de la Conselleria de Emergencias en el episodio de lluvias que se está dando en las últimas horas en la Comunitat Valenciana deja en evidencia tanto a Mazón como a Camarero, puesto que en esta ocasión sí han mandado a los efectivos a controlar los caudales de los barrancos, en cumplimiento de lo que establece el Plan Especial de Inundaciones. Así queda reflejado en los diversos mensajes difundidos en redes sociales en la cuenta oficial del 112.
Por ejemplo, el emitido a las 10.12 horas dice: “El Centro de Coordinación de emergencias informa: La policía local de Chiva comprueba que no existe peligro ni prácticamente agua en el barranco del Poyo en el municipio. Se moviliza la unidad de Bomberos Forestales de la Generalitat (@GVAbforestals) de Olocau para que comprueben la posible subida de caudal de este barranco en Chiva”, y posteriormente, a las 10.46 horas añaden que “se movilizan cinco unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat a medir caudales en distintos puntos del barranco del Poyo a su paso por Chiva”.
Según establece el Plan Especial de Inundaciones (página 67), los organismos que participarán en el seguimiento de caudales de ríos y barrancos son “las Confederaciones Hidrográficas del Júcar, Segura y Ebro (para el caso de la cuenca del Río Bergantes), los municipios y los servicios de intervención desplegados en el territorio, especialmente: Guardia Civil, Brigadas de Emergencia de la Generalitat, Policía de la Generalitat, agentes medioambientales y Unidades de Vigilancia forestal, brigadas de la Diputación de Valencia y comunidades de regantes y servicios del ciclo integral del agua que informarán a Ayuntamientos”. La cuenta de X de los Bomberos Forestales también publicó este lunes mensajes con sus efectivos controlando ramblas y barrancos.
Los propios técnicos de la Generalitat ya tumbaron el argumento de Mazón y Camarero. Así lo trasladó la empleada del 112 a la meteoróloga de la Agencia Estatal de Meteorología en el famoso audio que filtró el entorno de Mazón para tratar de desacreditar al organismo cuando tras los datos facilitados afirma: “Ahora nos queda a nosotros también las consecuencias de las lluvias con todos los caudales”. También lo afirmó en declaraciones a À Punt a las 15.10 horas el subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, cuando dijo que estaban haciendo seguimiento “de todos los barrancos, que ya hemos hecho todos los del río Magro como también el barranco del Poyo”.
También la Generalitat Valenciana reconoció en un documento oficial que la Administración autonómica también se encarga del “seguimiento de caudales en ríos, barrancos, sistemas de regulación y zonas inundables”, según el Plan Especial de Inundaciones. Lo hizo, en una nota interna a la que ha tenido acceso elDiario.es, un alto cargo de Mazón pocas horas antes de la DANA.
La CHJ, en el informe que remitió a la jueza que investiga la gestión de la DANA, destaca que el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) dispone de un único punto de control automático de caudal ubicado en su cruce con la A-3“ y en que ”el dato obtenido en ese punto no es representativo del caudal del Barranco del Poyo en todo su recorrido, ya que confluyen diferentes afluentes aguas abajo“ y añade: ”Por la forma en la que se produjeron las lluvias (del Este hacia el Oeste), la parte sur de la cuenca (barrancos de Gallego, Santo Domingo, Pelos, Horteta…), que escapa al control del sensor SAIH, es la que primero generó la crecida que comenzó a inundar Paiporta antes incluso de que dicho sensor comenzara a registrar una crecida importante. Recordamos que el récord de lluvia registrado en el pluviómetro de AEMET en Turís (185 l/m² en una hora entre las 15:30 y las 16:30 horas del 29 de octubre de 2024), alimenta a estos barrancos del sur de la cuenca del Barranco del Poyo“. Por lo tanto, sin el apoyo del resto del operativo que debe intervenir en el control de los caudales difícilmente se puede tener una visión global de la situación.
El informe detalla los datos publicados en la web del SAIH en el periodo establecido de 16.00 a 18.45 horas, en el supuesto apagón informativo denunciado por el PP. De acuerdo con los datos registrados a partir de las 17.40 horas se produjo un incremento súbito de caudal. “Los datos de esta subida tan abrupta estuvieron disponibles en el CPC entre las 18.00 y las 18.10 horas”, es decir, dos horas antes del envío del SMS masivo a la población, que además se mandó por la situación de riesgo de la presa Forata.
El documento pone de manifiesto de nuevo que “aunque los datos cincominutales estuvieron disponibles en todo momento en la web del SAIH, los técnicos de la sala SAIH enviaron de manera redundante un correo electrónico al CCE una vez validada y comprobada la información sobre el aumento de caudal”. Este correo electrónico al CCE se envió las 18.43 y además del dato de caudal, se incluyó también la advertencia de que la subida estaba siendo “muy rápida”.
El documento adjunta los datos de pluviometría mostrados en la Web del SAIH entre las 16.00 y las 18.45 horas, así como los 16 correos electrónicos entre las 16.13 y las 18.42 horas referentes a la superación de umbrales de lluvia en la cuenca del Poyo.