Aliada con Syngenta, PepsiCo logrará en la Argentina un hito inédito en el mundo para la corporación
Las compañías firmaron una alianza para promover la agricultura regenerativa en el país. Cuánto le pagarán a los productores locales que lo implementen y por qué será algo histórico para los estándares de PepsiCo a escala global

La gigante proveedora de soluciones para el agro Syngenta y la compañía de consumo masivo PepsiCo se aliaron para promover el negocio de la agricultura regenerativa en la Argentina. Se trata de un modo de cultivo sustentable, en el que el agro local fue pionero, que, a la larga, brinda mejores rindes y tiene un impacto ambiental menor que la agricultura tradicional.
El acuerdo, del que los productores independientes del país podrán participar libremente, garantiza un valor adicional por tonelada, que las empresas otorgarán una vez verificadas dichas prácticas. Según indicaron las compañías en un comunicado, pagarán entre 1% y 2% más a aquellos agricultores que implementen este método de cultivo.
Se trata del segundo año que Syngenta lleva adelante este programa. El año pasado, la compañía entregó a PepsiCo 4000 toneladas de aceite de girasol provenientes de campos en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, San Luis y Santa Fe, donde los productores implementaron prácticas regenerativas.
Durante esta campaña, las empresas planean aumentar en, al menos, 25% la cantidad de hectáreas bajo este sistema.
"Los productores que se suman a nuestro programa obtienen un beneficio económico al demostrar la incorporación de prácticas de agricultura regenerativa en su proceso productivo, lo que impacta positivamente no solamente en el ambiente sino también en su rentabilidad", explicó Mariale Álvarez, directora de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos para Latam de Syngenta.
Con este proyecto, además, la división de PepsiCo Cono Sur se convertirá en la primera región de la compañía a nivel América latina en contar con un 100% de agricultura regenerativa en el girasol que utiliza.
La agricultura regenerativa nació hace 30 años, cuando la siembra directa revolucionó la industria. En ese contexto, el agro argentino fue pionero en la implementación de este tipo de prácticas que, a nivel local, se conoce como siembra directa.
Se trata de un método sustentable que se basa en la idea de que la producción agroindustrial no solo genera alimentos, sino que también se beneficia de la biodiversidad de la tierra, así como de la calidad de las aguas y de los suelos. De esta manera, los productores -y cultivos- se adaptan de mejor manera a las condiciones del suelo y reducen el impacto ambiental.
Además, luego de aplicar la técnica de siembra directa durante varias campañas, es posible alcanzar hasta un 20% de aumento de productividad de los suelos, así como también un 50% de aumento en la producción de biomasa.
Entre los otros jugadores de la industria que están apostando por este método de cultivo se destaca la gigante alemana Bayer, que, en agosto del año pasado, firmó un acuerdo con la Familia Prodeman, un grupo cordobés dedicado a la producción sustentable de maní, con el objetivo de producir más con menos, una práctica habitual de la agricultura regenerativa.
Esta alianza se enmarca en la estrategia de la multinacional, mediante la que, focalizada en la agricultura regenerativa, buscará duplicar su presencia a nivel mundial. De hecho, busca acceder para 2030 a nuevos mercados potenciales por 100.000 millones de euros anuales.