De la pérdida de pelo a las alteraciones psicológicas: los síntomas del 'long covid' en mujeres

Un estudio liderado por la Universidad Rey Juan Carlo y la Universidad Complutense de Madrid dictaminó que las mujeres tienen el doble de síntomas que los hombres en una infección por SARS-CoV-2.

Mar 14, 2025 - 07:40
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De la pérdida de pelo a las alteraciones psicológicas: los síntomas del 'long covid' en mujeres

Cinco años han pasado desde que el Gobierno de España declarara el estado de alerta por la COVID-19. Fue en el año 2020 cuando el mundo entró en una crisis sanitaria sin precedentes que costó la vida a muchas ciudadanos y ciudadanas. A día de hoy, la infección por SARS-CoV-2 se ha quedado como un resfriado o gripe común a pesar de que a lo largo de todo este tiempo han ido apareciendo nuevas variantes. Sin embargo, en la actualidad son al menos dos millones de personas las afectadas por lo que se denomina COVID-19 persistente, de las cuales, muchas son mujeres.

También conocido como síndrome post COVID o COVID crónico, este se produce cuando la sintomatología de la infección persiste durante largos períodos de tiempo, incluso, hasta cronificarse. Los síntomas de la infección por SARS-CoV-2 tales como tos, secreción nasal, fatiga, pérdida del gusto o el olfato, debilidad muscular... todavía hoy afectan a muchas pacientes mujeres, que tal y como dicta un estudio liderado por la Universidad Rey Juan Carlo y la Universidad Complutense de Madrid, son las que tienen el doble de síntomas.

Los síntomas más comunes de la COVID persistente en mujeres

Tras la pandemia de la COVID-19 y su correspondiente vacunación fueron muchas las personas que notificaron secuelas. Durante estos cinco años, han sido estos síntomas o molestias asociadas las que se han convertido en el objeto de estudio de muchas investigaciones. Por ejemplo, el caso más claro fue el de la ausencia o retraso de la menstruación en las mujeres. Esto abrió así el debate de cómo la infección por SARS-CoV-2 podía afectar de distinta o similar forma a ambos géneros.

La Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Complutense de Madrid lideraron así un estudio, publicado en Journal of Clinical Medicine, con la ayuda de cinco hospitales madrileños (Hospital Clínico San Carlos, Hospital Universitario Infanta Leonor, Hospital Universitario Fundación Alcorcón, Hospital Universitario de Fuenlabrada y Hospital Universitario Severo Ochoa). Tras una investigación exhaustiva de pacientes, tanto hombres como mujeres, infectados por el virus de la COVID-19 hallaron un resultado claro.

Aunque los primeros síntomas de la infección no difiera entre los sexos, sí que el estudio comprobó que los síntomas persistentes que superaban los 8 meses eran más frecuentes en mujeres que hombre. Esta sintomatología se presentaba de la siguiente forma:

  • Fatiga.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor de cabeza o de otras localizaciones.
  • Pérdida del cabello.
  • Problemas oculares.

Además, también hallaron que las alteraciones psicológicas, que ya de por sí son más propensas en mujeres, también adquiría un valor mayor en ella. Así pues, muchas presentaron ansiedad, depresión o mala calidad del sueño.

Las enfermedades que pueden derivar de la COVID persistente

En este sentido, la preocupación por una COVID-19 persistente sigue cinco años después de la pandemia. La calidad de vida de muchas mujeres se ha visto afectada e investigaciones como las citadas anteriormente son útiles para abordar la solución o las terapias aplicadas.

"Consideramos que las diferencias de género deberían tenerse en cuenta para la prevención y el manejo de las posibles secuelas del COVID-19 en los pacientes que han superado la fase aguda de la enfermedad", señaló María Luz Cuadrado, Catedrática e investigadora del Departamento de Medicina de la UCM y Vicedecana del Hospital Clínico San Carlos.

Y, es que, esta COVID-19 persistente, tal y como detallan los expertos del portal médico Mayo Clinic, puede dar lugar a enfermedades asociadas tales como la enfermedad renal crónica, enfermedades pulmonares, enfermedades autoinmunitarias y migrañas, pero también:

  • Enfermedad cardíaca.
  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Ansiedad.
  • Accidente cerebrovascular o coágulos sanguíneos.
  • Síndrome de taquicardia postural ortostática.
  • Encefalomielitis miálgica o síndrome de fatiga crónica.
  • Síndrome de activación de mastocitos.
  • Fibromialgia.
  • Diabetes.
  • Hiperlipidemia.

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